RECONSTRUCCIÓN

  La Unión Europea, la ciudadanía española y sobre todo esta maldita pandemia que se nos ha venido encima, están pidiendo a gritos un acuerdo, siquiera sea básico, de las fuerzas políticas presentes en el tablero español.
En las últimas semanas el contraste entre unos profesionales dedicados a salvar vidas y los que aseguran el funcionamiento esencial de un país por una parte y la bronca política por otra, ha sido brutal e inédito en el entorno europeo. Todo ello, ha sido fruto del error político del PP que ha pensado que una pandemia mundial y letal constituía un buen momento para termina con el gobierno “social-comunista”. Superado lo peor de la epidemia y constatado su error de cálculo, el clima ha comenzado a cambiar. Esta situación no debe repetirse. Las circunstancias exigen: visión a largo plazo, generosidad, cesiones de todas las partes y pactos que garanticen el interés general del que, con excesiva frecuencia, se olvidan nuestros representantes.
Nos parece una necesidad y un acierto la constitución de la Comisión parlamentaria para la reconstrucción social y económica, porque eso es lo que demanda la depresión que nos amenaza; pero es dudoso que en esa mesa se alcancen los acuerdos que el país necesita. En todo caso, vamos a aventurar aquellas áreas donde parece más probable el acuerdo:

1) Salud Pública y fortalecimiento del Sistema Sanitario.
Es una necesidad sanitaria y un clamor público. En estos momentos ni los privatizadores más recalcitrantes de la sanidad pública se atreven a negar personal y fondos para mejorar un sistema que, habiendo dado buenos resultados para la población, esta pandemia ha demostrado que hay que reforzar en sus escalones básicos e incrementar sustancialmente en prevención epidemiológica e investigación. Si no se alcanza un acuerdo en este ámbito, el pueblo español no se lo perdonará a los políticos.

2) Cuestiones europeas y corresponsabilidad.
La UE va a poner en marcha una serie de ayudas, subsidios y créditos de una magnitud desconocida hasta ahora, incluso parece haber aceptado una cierta mutualización de la deuda que emitiría la propia UE.
España e Italia son los países de Europa donde la pandemia ha golpeado con más saña y las previsiones económicas son más sombrías. También serán los países más beneficiados cuando se materialice la ayuda europea. ¿Cuál es el problema? ¿Es que hay alguna fuerza política en el Parlamento que se oponga a que España reciba subsidios y créditos en las mejores condiciones posibles? No todo vale para desgastar al gobierno. Europa exige consensos, es fundamental que en esta cuestión nos presentemos unidos.

3) Mundo de la Economía y Cultura del Trabajo
Aquí las posiciones están más alejadas y un acuerdo total no parece fácil, sin embargo, en plena tormenta política el Ministerio de Trabajo, ha sido capaz de poner de acuerdo a empresarios y trabajadores varias veces, en temas sensibles como los ERTES o el Ingreso mínimo vital. No todo son acuerdos, el gobierno pretende regular el teletrabajo y el Presidente de la patronal habla de deslocalizar estos empleos. Es decir, el acostumbrado chantaje. Los empresarios rechazan cualquier intento de regulación. En realidad lo que quieren es la explotación sin barreras. La depresión económica va a ser tan honda que exigirá la colaboración, el esfuerzo y en sacrificio de todos. Los planes deben hacerse a varios años vista y el acuerdo, aunque sea parcial entre los partidos, nos parece esencial.

4) Políticas Sociales.
Lo fundamental son las familias y las personas, los más vulnerables y los vulnerados, todos los necesitados de protección. Aquí sólo cabe la ampliación y el blindaje de los Servicios Públicos; Educación Salud, Servicios Sociales, Trabajo, Seguridad Social y Pensiones. En este campo, el acuerdo se nos antoja aún más improbable porque la opción neoconservadora considera todo esto un gasto innecesario, o bien una fuente de negocio. Pero, hay que intentar fortalecer la dimensión social efectiva. El Ingreso Mínimo Vital (IMV) se aprobó en el Congreso sin ningún voto en contra.

En definitiva, hay que reconstruir lo que merezca la pena pero, sobre todo, hay que construir unas condiciones sanitarias económicas y sociales que mejoren notablemente la vida del pueblo español en su conjunto, en el marco más amplio de la Unión Europea,
con el fin de garantizar los derechos humanos más fundamentales.

DIÁLOGO, VALORES, E INTERCULTURALIDAD

Diálogo, valores superiores, y sentido de la interculturalidad son retos del momento histórico actual, que podrían acrecentarse tras la experiencia de la pandemia del coronavirus 19, en la que se plantean nuevas exigencias de solidaridad internacional.
En España, en el paso de la Dictadura a la Democracia, las reivindicaciones y manifestaciones desde 1968, y el esfuerzo de diálogo a partir del curso de 1975/ 76 –impulsado también en la praxis desde ámbitos universitarios- en pro del consenso político, culminó con la Constitución de finales de 1978, es decir, con la creación del Estado Social y Democrático de Derecho, que logró establecer como valores superiores del ordenamiento jurídico: la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político. El sentido de la interculturalidad se plantearía posteriormente. Quizás a partir del 2000 cuando ya se analizaban las tendencias de mundialización económica y se retomaban las exigencias de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (de diciembre de 1948), al constatar que la realidad política se sometía a los dictados del libre mercado.
En Europa, la denominada “Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea” (de marzo de 2010), al no garantizar derechos humanos quedaba en una declaración de intenciones en pro de la dignidad humana, las libertades, la igualdad de todas las personas ante la ley, la solidaridad –incluyendo protección de la salud y del medio ambiente-, ciudadanía de la Unión, y Justicia.
Ahora, tras las preocupaciones de los inicios del siglo XXI, retomando la dialéctica entre Ética y Política, y tras la crisis económica de 2008, estamos en otro contexto: la incidencia mundial del coronavirus y la pandemia, que tantas personas sufren en sus carnes.
Ante tantas muertes, y ante la escasez de medios, instrumentos, infraestructuras y servicios sanitarios y sociales ¿cabe vislumbrar un horizonte de solidaridad con sentido
comunitario, más allá de tendencias “crisopatriotas” (de quienes ambicionan el dinero bajo un lenguaje patriótico) y más allá de la “partitocracia” (o partidocracia de oligarquías partidistas)?

¿Es posible un nuevo talante ético en el quehacer humano personal e institucional?

En Andalucía, desde el curso 2015/2016, justo hasta donde llega nuestra publicación de Senatus Trianae (2011-2016, conviene dar a conocer una permanente actividad de talleres, promovida por la Asociación IESMALA (Instituto de Estudios Sociales del Mediterráneo, África y Latinoamérica), que se titula Aulas Abiertas, y que se ha plasmado en tres libros: I, “Talleres Educativos, diversidad y derechos” (2016); II, “Inmigración, vulnerabilidad e inclusión social” (2019); y III, “Inmigración, raíces e inclusión social”. En este último, que ha publicado la editorial Dykinson este año 2020, se abordan la gestión de la diversidad, talleres frente al estigma racista, y los derechos humanos aplicados al sentido de la dignidad humana, la interculturalidad y el diálogo.
Para la educación en las aulas, la educación ciudadana y el quehacer político, no vendría mal retomar la publicación de Gregorio Peces-Barba: Diez lecciones sobre Ética, Poder y Derecho (Dykinson, 2010).
Nos vendría muy bien que se actualizara en la política el sentido del diálogo, la defensa de los valores superiores y el sentido de la interculturalidad efectiva en pro de la inclusión social y la garantía de derechos humanos.

ÚLTIMAS NOTICIAS DEL GOBIERNO

    Asistimos estos días al acoso y derribo de un Gobierno democrático. Un acoso, radiado, televisado y en letra impresa..Nada sorprendente para alguien que haya vivido estos últimos períodos legislativos en que no ha gobernado la derecha; esa derecha que cree que España es de su propiedad y que no reconoce más gobierno que el suyo y que utiliza todos los medios a su alcance para desbancar a cualquier “usurpador”

    No sorprende esa manera de actuar, lo sorprendente es que medios que seguimos a diario acompañen, quiero pensar que equivocadamente, en ese juego.

    Veamos los dos últimos hechos que han sido noticia para ese propósito: Bildu y cese en Mº Interior- 8M, y el comportamiento informativo de esos medios. No vamos a analizar a los que ya sabemos, que le marcan los límites “los suyos”.

    Manca finezza, que dicen los italianos. Sí, falta finura en algunos medios para fijarse y hacer noticia de lo burdo de un hecho y dejar sin analizar lo esencial…, por que vamos a ver: es o no es bueno que se acuerde derogar, (creo que esta acepción no es jurídicamente acertada en este caso concreto, pero todos sabemos lo que quieren decir), una norma que ha acentuado la precariedad laboral, bajado los salarios, qué ha resucitado la figura del trabajador pobre que creíamos olvidada, que ha reducido a la nada a la clase media .., pues no, eso no es lo importante para algunos medios.

   La noticia es que se ha firmado con Bildu y que por falta de coordinación interna el Gobierno está más dividido cada día que pasa; una normativa, la Reforma Laboral de 2012 que se dictó, sin consenso político ni social y sin diálogo; ese diálogo que ahora reclaman los mismos que la impusieron, (la ex-ministra del ramo de entonces, hoy es Asesora de la CEOE). Una medida que el PSOE tiene en su programa electoral y está reflejada en el documento de Acuerdo de Gobierno con UP.

  El segundo y reciente es un paso en la misma dirección, para hacer bueno eso que vocean en los barrios ricos de toda España, “¡Sánchez asesino!”, Hay que demostrar que la manifestación del 8-M de Madrid contaminó a toda la nación con el Covid-19; se presenta una querella contra el Delegado del Gobierno en Madrid por haberla autorizado y la Jueza titular encarga a la Policía Judicial, la Guardia Civil, la correspondiente investigación.

  Empiezan a filtrarse partes de un informe sobre el tema en un periódico, e inmediatamente salta la noticia de primera página del cese por el Ministerio del Interior de un alto cargo de la GC, que se relaciona inmediatamente con ese informe y abre todos los informativos.., y otra vez a lo grueso: este Gobierno no hace más que buscarse problemas, el ministro debe dar explicaciones, no es el momento oportuno, existe descontento en el seno de la GC, y “patatín, patatán”…

   Pero.., ¿Qué pone el informe? Nadie contesta, nadie lo conoce, pero de pronto ya tienen los medios el informe,…, pero hasta que un periódico digital con vergüenza torera, no lo analiza y resalta, y demuestra, que es una sarta de mentiras, bulos, noticias falsas ya desmentidas, baile de fechas, testimonios manipulados.., y bueno esa era la noticia, un informe a la carta para dar munición, para un pasito más en ese acoso y derribo de un Gobierno democrático.

  Bien, pues esa es la finura que falta al analizar lo que atañe a las acciones de este Gobierno…, ¡Para estos amigos, …..!, me ahorro el final de la frase.

   Porque de lo que se trata es de convencer a la ciudadanía, sin pausa, porque este Gobierno, (modo ironía), es frágil, débil, con poco recorrido, aislado de la realidad, incoherente…, y que hay que salvar esta situación urgentemente.

  Un apunte tan sólo: sobre el tema del 8M, un constitucionalista (Javier Pérez Royo) ha afirmado en el diario.es que la Manifestación se desarrolló de forma constitucionalmente impecable, acorde con el uso de los Derechos Fundamentales de todo Estado Democrático de Derecho.

Carta al Presidente

Excmo. Sr. Presidente del Gobierno de España,
Dr. D. Pedro Sánchez Pérez-Castejón.
Querido compañero:
Desde la Provincia de Huelva, el Grupo de Socialistas Veteranos (en adelante GPSV “EX”), queremos manifestar nuestra sintonía con la gestión llevada a cabo en estos momentos tan especiales en los que estamos viviendo por causa de la pandemia del coronavirus 19. Anteponer la salud pública del conjunto de la sociedad, con la inestimable ayuda de tantas y tantas personas profesionales y de distintos servicios, contar con la ayuda y la colaboración incondicional de las fuerzas de seguridad del Estado, así como transmitir la necesidad cívica de un comportamiento adecuado, han sido totalmente necesarios en estos momentos de crisis, de alarma y de actuación política coordinada, abierta al diálogo, reconociendo limitaciones y rectificando o pidiendo disculpas en algunos casos. ¡Gracias!
Este colectivo, constituido desde los principios de este siglo XXI, está formado por militantes socialistas, tras haber pasado por cargos orgánicos, desde secretarías generales de agrupaciones socialistas, o institucionales, y desde concejalías de ayuntamientos.
Miembros de este GPSV “EX” hemos gobernado la inmensa mayoría de nuestros Ayuntamientos desde 1979, hasta hoy, la Diputación Provincial desde 1983, hasta hoy, y el Gobierno de Andalucía. Hemos tenido siempre mayorías provinciales en el Parlamento de Andalucía, en el Congreso de los Diputados y en el Senado.
Forman parte de este GPSV ”EX” presidentes de la Diputación Provincial y del Parlamento de Andalucía, consejeros, viceconsejeros, directores generales, delegados provinciales y delegados del Gobierno de Andalucía, gobernadores civiles y delegados del Gobierno de España, etc.
Por lo tanto, hemos recorrido ampliamente el tiempo de nuestras vidas, desde el final de la clandestinidad, pasando por la Primera Transición Política, luchando por expandir nuestros principios de libertad, igualdad y solidaridad por el espacio de Huelva, Andalucía y España, dentro del proyecto común del Socialismo Democrático de transitar pacíficamente de la Dictadura Fascista a la Democracia Parlamentaria.
El próximo 23 de Mayo celebraremos el 38 aniversario de las primeras Elecciones Autonómicas al Parlamento de Andalucía de 1982, en las que la provincia de Huelva eligió a 8 diputados socialistas de los 11 posibles, 4 de los cuales eran también alcaldes desde las primeras Elecciones Municipales de 1979. Entre ambas elecciones democráticas, se produjo el vergonzoso “tejerazo” del 23 de Febrero de 1981, lo que supuso que muchos de quienes formamos parte de este GPSV “EX” apareciéramos en las “listas negras” de “rojos a eliminar”, pero que también originó una colosal respuesta ciudadana en todas las provincias españolas contra el fascismo y por la democracia. Esto fue la antesala de las amplias mayorías absolutas del PSOE durante 1982, en Mayo, en Andalucía, y, en Octubre, en España, y que se fueron sucediendo periódicamente.
No obstante, tras tantos triunfos electorales y mayorías absolutas, la autocomplacencia, por imperativo psicosocial de la propia condición humana, fue eliminando la autocrítica, deteriorando tanto la cohesión interna como la imagen externa del PSOE y poniendo en peligro su propia continuidad histórica.
Lo más grave de esta situación ha sido no haber protagonizado la Segunda Transición Política para conseguir los blindajes constitucionales del Estado del Bienestar Social y de la Autodefensa del Sistema Democrático. La inexistencia de estos blindajes ha dado pie a los neoconservadores de privatizar servicios públicos, como respuestas a las crisis económicas, y oportunidad a la ultraderecha de luchar desde las instituciones democráticas por su destrucción.
¿Y en qué situación estamos ahora? Que el PSOE, liderado por usted, señor presidente, por ti, compañero Pedro, cuando muchos lo daban por muerto, a los 140 años, se ha rehecho, recuperando autocrítica, participación interna y huidos. Como GPSV “EX”, reivindicamos nuestra humilde colaboración como ejemplo específico provincial de este cambio interno y, también, como promotor de la mejora  de nuestra imagen externa en la provincia de Huelva.
Esto ha descontrolado a las derechas y a la ultraderecha. Hemos ganado dos veces seguidas las Elecciones Generales y tú, compañero Pedro, y usted, señor presidente, es el Presidente de España en un Gobierno de Coalición Progresista, por primera vez desde la restauración democrática. Y, cuando parecía, que lo más grave y difícil del nuevo Gobierno Progresista sería la gestión del “problema catalán”, aparece la pandemia de “coronavirus”, se crea el Estado de Alarma y se obliga a todas las comunidades autónomas a coordinarse con el Gobierno de España.
El Gobierno, a pesar de no pocas dificultades y carencias materiales, ha sido modélico en la gestión del Estado de Alarma, contestando a los desaforados ataques de la oposición con llamadas a la unidad y a la responsabilidad de todos (políticos y ciudadanos), siempre a los requerimientos de los científicos sanitarios.
Las opciones “neo conservadoras” empiezan a sentirse cada vez más desnudas, al irse conociendo que la pandemia vírica está sufriendo también las consecuencia añadidas de las galopantes privatizaciones de los servicios públicos (sanitarios y sociales) por los gobiernos del PP. A esa desnudez, se le une el nerviosismo que el confinamiento y las medidas ordenadas por los decretos gubernamentales, a instancias del Comité Científico Sanitario, dirigido por Fernando Simón Soria, están siendo exitosos. La derecha del PP y la ultraderecha de VOX empiezan a utilizar provocaciones, insultos, bulos, menosprecios, tanto a los miembros del Gobierno como a los del Comité Científico, justo cuando lo más importante es la salud, la educación, los servicios sociales, el diálogo entre todas las Comunidades del Estado y las fuerzas sociales y económicas, así como la reconstrucción solidaria en positivo de la maltrecha economía.
A todo esto, compañero Pedro y señor presidente, se añade el engañoso nuevo debate, planteado como última oportunidad que les queda a a las derechas y ultraderechas, sobre la prioridad entre SALUD y economía. Es como discutir si “primero es el huevo o la gallina”. “Ahora” la primera es la SALUD porque es la que “ahora” está en peligro. Además, el Gobierno también se está ocupando de la economía, de los empresarios y de los trabajadores. En resumen, la derecha del PP está asustada, porque se ha quedado sin argumentos serios y decentes, y la ultraderecha de VOX sólo acude ya a insultos, provocaciones y amenazas de sublevaciones.

Señor Presidente, compañero Pedro, Secretario General del PSOE, no estáis solos, estamos con todos vosotros, con todo el Gobierno Progresista, con los socialistas y con los de Unidas Podemos. Pero, además, sabemos que, cada día, se va sumando mucha más gente a este apoyo.
Te pedimos que extiendas nuestro reconocimiento y afecto al personal sanitario, a los servidores públicos y fuerzas de seguridad del Estado, que velan por el cumplimento de las normas, y a los voluntarios que aportan en su compromiso un claro espíritu de solidaridad.
Decir, por nuestra parte, que seguiremos colaborando con todas nuestras fuerzas para avanzar, en base a nuestros principios éticos y políticos de libertad, igualdad y solidaridad. En este momento histórico, mirando el presente y el futuro inmediato, estimamos que lo más prioritario es:
1. Vencer al coronavirus, con atención preferente a los socialmente más
vulnerables.
2. Seguir luchando, sin desmayo, hasta conseguir los blindajes constitutivos del Estado del Bienestar Social y la Autodefensa del Sistema Democrático.
3. Colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra hacia un nuevo sentido de seguridad conforme a las prioridades de Naciones Unidas: alimentación, agua potable, salud de calidad, cuidado de medio ambiente, educación a lo largo de toda la vida, y construcción de la paz.

Con este motivo, recibe de toda esta gran familia un fuerte abrazo Grupo Provincial de Socialistas Veternan@s “EX”, Huelva.

Personas mayores

   En las culturas de la antigüedad de tradición oral, aquellas que aún no habían descubierto la escritura, los ancianos junto con los aedas, eran los encargados de transmitir los conocimientos, constituían la memoria de la tribu, eran la biblioteca y los libros del pueblo y depositarios de su historia. Se consideraban útiles y eran respetados. Dicho sentir se mantiene en gran parte de le Edad Antigua y, así, la Gerusía en Esparta está compuesta por hombres de más de 60 años, la Boulé ateniense por miembros, como mínimo de 30 años en la práctica mucho más mayores y, sobre todo, el Senado Romano de época republicana. “Senatus” etimológicamente significa asamblea de los ancianos.
Mucho ha llovido desde entonces y mucho ha cambiado la consideración, el respeto y la percepción que la sociedad actual tiene de los ancianos y ancianas en la actualidad. Salvo algunas excepciones y sectores de la sociedad como puede ser el pueblo gitano, donde la ancianidad conserva aun su antiguo prestigio, se consideran hoy poco útiles, de escaso valor, casi un estorbo. Esta consideración un tanto despectiva, se ha revelado con una crudeza mortal a lo largo de la pandemia que venimos sufriendo. En efecto, casi el 70% de los fallecidos hasta ahora, se han producido en residencias de ancianos donde los contagios se han extendido sin freno y donde la prevención y los controles, con honrosas excepciones, han brillado por su ausencia. ¿Cómo se explica una mortalidad tan elevada? Las competencias sobre personas mayores y sus residencias están transferidas con carácter exclusivo en las CCAAs y estas han dejado su administración y gestión en manos de sociedades de capital riesgo, cuyo negocio factura en España 4.500 millones de euros y ven a los ancianos y ancianas como objetos que dan beneficios y “futuros cadáveres” Millás dixit. Puesto que, para estas sociedades de inversión, sólo importa la rentabilidad del negocio y hay más solicitudes que plazas disponibles para entrar en estos morideros donde “aparcamos” a nuestros ancianos, y donde no importa que estos mueran, otros vendrán a sustituirlos. Algunas familias, singularmente en Madrid, donde la mortandad en estos centros ha sido terrible, han tenido la decencia de sacarlos de allí.
¿Y las administraciones? Especialmente las autonómicas que tienen las competencias y han privatizado todas esas residencias.Pues… Se han lamentado y adornado sus banderas autónomas conlazos negros. En algunos casos ellas y ellos se han vestido también de negro. Ya lo dijo Rubalcaba: “En España se entierra muy bien.”
La magnitud de lo ocurrido en estas residencias y el elevado número de fallecidos ha propiciado que, se hayan movilizado familiares que han perdido a sus seres queridos, asociaciones, particulares y la propia Fiscalía General que tiene más de cien investigaciones en marcha para depurar responsabilidades, negligencias y delitos que han hecho posible este desastre.
Hay que evaluar desde el punto de vista de asistencia médica ,higiénico, de distribución habitacional interna, legal, económico, de alimentación y de relación con las familias el funcionamiento interno de estos centros y su relación con el sistema sanitario
general. Es necesario saber en qué condiciones se cuida a nuestros mayores y poner todos los medios para que, una situación como la pasada no se repita.
Las plataformas de pensionistas que han salido a la calle en toda España para defender unas pensiones dignas, deberá organizarse para defender también unas dignas condiciones de vida para los hospedados en estos centros que pagan bien caro su estancia en ellos.
El gobierno de España, ha mostrado sensibilidad con la pobreza infantil, los más vulnerables, los hombres y mujeres duramente afectados por esta pandemia, debe también ocuparse de las personas mayores que viven en estos centros. Parece que ha llegado la hora de crear una Secretaria de Estado de la Ancianidad, de las Personas Mayores, o como quiera que se la denomine, que se encargue y se preocupe de resolver la injusta y letal situación que afecta a este colectivo. Es posible que así, las CCAAs asuman sus responsabilidades y competencias en la materia, creando estructuras autonómicas paralelas, propiciando en consecuencia una vida mejor para todos.

RAZÓN PRÁCTICA Y POLÍTICA

    La Razón Práctica, aunque pueda remitirnos a Kant, orienta sobre todo, en el contexto que vivimos, hacia una conciencia humana – personal, comunitaria e institucional – que pueda llevar al compromiso y la praxis del bien hacer en la vida, mirando el interés general o lo que de forma más clásica se consideraba el Bien Común en la Ética. En ese sentido, la razón práctica vendría a ser la condición indispensable para la Política al servicio del conjunto de la sociedad.
En estos momentos, no proceden caricaturas del Este y del Oeste, ni desprecios del Norte hacia el Sur o entre ricos y pobres, como tampoco es oportuno fomentar las confrontaciones partidistas en el seno de un Estado Social y Democrático de Derecho.
En el caso concreto de España, están de más ahora contraposiciones entre opciones o tendencias centrífugas (que huyen del centro) y opciones centrípetas (que tienden a centralizar). Lo mismo podría decirse que no vienen a cuento ni tendencias “criso-patriotas” (amantes sobre todo del dinero) ni tendencias partidistas o “partido-cráticas” (amantes sobre todo del poder por el poder). Lo urgente es ver cómo subsanar deficiencias en un sistema sanitario que, de un tiempo a esta parte, se fue recortando y privatizando por planteamientos estrictamente economicistas y que ahora nos está demandando no sólo un reconocimiento de las personas profesionales entregadas, que han arriesgado y hasta entregado su vida ante una pandemia, identificada como fruto del coronavirus 19, sino que también demanda un nuevo proyecto de consolidación presente y en vistas al futuro, como servicio público indispensable y universal para toda persona y toda comunidad.
No es el momento de choques de trenes, cuando los trenes están bajo mínimos o no funcionan todavía. Más bien es
momento de aunar esfuerzos, de reparar tendencias negativas, de regenerar la política desde la Ética, de pensar en nuevas potencialidades, de considerar la exigencia de la Educación como pilar básico del Estado de Bienestar. Es tiempo de consensuar fórmulas en pro del Espíritu Emprendedor y del Mundo del Trabajo, capaz de conciliar el quehacer laboral con los cometidos familiares. Es tiempo para revisar el afán de lucro en el alquiler y compra-ventas de vivienda, con el fin de que no haya familias sin un hábitat propio de la dignidad de las personas… Es tiempo, de replantear nuestras relaciones con la Casa Común que es nuestra Madre Tierra… Es tiempo de menos “electricidad” y más “energía solar”. Es momento, en definitiva, de mirar aspectos positivos que pueden derivarse de una situación en la que el respeto a los demás, la solidaridad, la Justicia y el Bien Común reclaman su presencia efectiva.
El reto es grande. Hay que ser austeros no en recortar Salud, Educación o Servicios Sociales, sino en Parlamento y Senado (como Poder Legislativo), en número de Ministros y Ministras (como Poder Ejecutivo)… y, sin embargo, garantizada la profesionalidad y la independencia del Poder Judicial, habría que ver si, al igual que Salud y Educación, necesita de más medios y de un sistema más fuerte, que pueda garantizar el equilibrio de poderes.
La Razón Práctica, como el quehacer ético, invita a vencer solidariamente las circunstancias adversas y situar, así, la Política y el Estado de Derecho al servicio de todo el conjunto de la Sociedad de la que somos una parte consciente, como personas y como instituciones.

UN PACTO PARA LA RECUPERACIÓN ECONÓMICA

Está más que asumido por todos los agentes sociales y económicos, que una vez superada la gravísima crisis sanitaria mundial en la que estamos todavía inmersos, nos llegará otra prueba si cabe más difícil de superar, la recuperación económica

Cuando la prioridad política para algunos partidos de la oposición es la disolución al gobierno del poder aprovechando las dificultades enormes de éste mediante un ejercicio brutal y sin cuartel, la economía sigue su curso descendiente con unos índices de deterioro nunca visto desde la Guerra Civil.

Según las previsiones del propio Gobierno, el escenario en que se desenvolverá la economía este año se acerca mucho al término “catastrófico”. La pérdida de riqueza en torno al 9,2%, el desempleo podría llegar al 19% con una visión optimista. El déficit público tendría un aumento en torno al 10,3% del PIB, unos 125000 millones de euros, con una deuda a financiar muy pesada. Esa va a ser la factura económica del Covid -19. Lógicamente cualquier previsión que podamos hacer va a estar sujeta a próximas revisiones.

España y la dependencia europea ha sido una constante para nosotros desde que accedimos a la Unión. En este caso no va a ser distinto, sino más acentuado.

Como primera medida para paliar el déficit fiscal previsto de más del 5%, ocasionado por una disminución del consumo y que ocasionará una pérdida de riqueza de más del 10%, ha sido la formalización de una solicitud o pedida de auxilio en dos líneas fundamentales:

CORONABONOS, es decir, colaboración en forma de subsidio a fondo perdido que en ningún caso genere un aumento de la deuda neta. Las primeras respuestas ante esta petición han sido bastante frías, sino manifiestamente contrarias, sobre todo por los Países del Norte con economías más saneadas, liderados por Holanda.

EMISIÓN DE MÁS DEUDA DE ESTADO. Esto permite la posibilidad de seguir emitiendo deuda en sus distintas formas, deuda subordinada, deuda perpetua…con compromiso de compra del Banco Central Europeo, que se ha convertido en la institución europea clave para evitar una crisis de deuda por el aumento de las primas de riesgo, sobre todo de países como Italia o España. La autoridad monetaria ha consumido ya más de 100.000 millones de euros de un primer programa de emergencia. Las previsiones próximas se espera que se sitúen en torno al billón de euros en compra de deudas de los Estados más necesitados.

Como filosofía genérica de este órgano, su presidenta la Sra. Lagarde ha adelantado una posición: “No aceptaremos fragmentación ni endurecimiento de las condiciones de financiación. Ajustaremos el programa cuándo y cómo sea necesario.”

Lo lógico sería que las principales fuerzas de la oposición, como está ocurriendo en casi toda Europa, llegasen a un acuerdo para de una forma unida y responsable intentasen limitar lo más posible las nefastas consecuencias de esta pandemia mundial a la población.

Hay que recordar que el actual gobierno no es en absoluto responsable de las pésimas condiciones económicas que encontró hace solo unos meses al inicio de su gestión.

En más de dos legislaturas la Deuda Pública se ha duplicado hasta límites inadmisibles, una tasa de paro altísimo, el formato de pensiones expoliado, la producción industrial en descenso continuo.

Como mínimo habría que pactar unos presupuestos del 2021 donde se sienten las bases de crecimiento del PIB, política fiscal solidaria y medidas sociales para proteger a los más afectados por esta crisis.

También nuestra posición como país en Europa se vería muy fortalecida en su lucha para conseguir fondos en condiciones favorables. Como es sabido, los Mercados son muy sensibles a la estabilidad de los países a la hora de establecer sus posiciones con respecto al riesgo/país.

España no puede ser la excepción. En Europa la unidad política es imprescindible para abordar la reconstrucción de nuestro país. Exijamos a la derecha que abandone ya, su posición tan antiespañola.

 

 

 

 

 

 

 

LUZ AL FINAL DEL TUNEL

Las situaciones límite, como una pandemia, revelan lo mejor y lo peor de los seres humanos. En ésta también, así hemos visto actitudes y actos deleznables por parte de acaparadores, logreros y delincuentes que, han encarecido artificialmente productos sanitarios de primera necesidad, cuando, al mismo tiempo, la generosidad, la entrega y la profesionalidad de mujeres y hombres de la salud pública – a veces, mal protegidos – salvaban y salvan vidas a diario. Gracias a ellos y ellas y a miles de trabajadores de servicios esenciales, este país ha podido mantener el pulso.

Junto a lo indicado, una actitud cívica y disciplinada de los españoles ha permitido mantener a raya a un virus para el que no hay fármacos ni vacunas.

El terror ante una pandemia letal puede llegar a extremos difícilmente imaginables. Sobre la Peste Negra de 1348 que exterminó al 80% de la población de Florencia, Giovanni Boccaccio en el Decamerón escribió:

“Tal espanto había infundido aquella enfermedad en el pecho de hombres y mujeres, que el hermano abandonaba al hermano, y el tío al sobrino, y la hermana al hermano, y a menudo la mujer al marido; y (lo que más grave es y casi increíble) los padres y las madres procuraban no atender ni visitar a sus hijos, como si no fuesen suyos”

Este es un caso extremo pero, no está mal recordar hasta dónde podemos llegar los seres humanos cuando nos vemos acorralados por el miedo, la ignorancia y la muerte.

Produce una cierta inquietud sentirnos vulnerables ante un virus, hasta ahora desconocido, para el que no tenemos armas para combatirlo. Por fortuna estamos lejos del siglo XIV y la Ciencia en general y la higiene y la medicina en particular, han avanzado notablemente, lo que nos permite un mejor pronóstico de la situación.

Aunque el precio en vidas sea irreparable, los recursos dedicados a la pandemia cuantiosos y la crisis económica que se avecina importante, la situación mejora de día en día y parece que lo peor ha quedado atrás. Ya podemos decir que atisbamos la luz al final del túnel.

No es sólo que, gracias a las medidas adoptadas, estén bajando notablemente el número de nuevos casos y el de fallecimientos sino que, el control –todavía parcial- de la epidemia, ha permitido las primeras medidas de alivio y ha sido un acierto que se haya empezado por los más pequeños. En efecto, el domingo 26 de abril, por primera vez desde que se decretó el Estado de Alarma, millones de niños y niñas españoles han podido salir a las calles y parques de este país. Aunque el confinamiento continúe no puede haber un rayo de esperanza más hermoso que los juegos y las risas felices de los niños. Su seguridad, su bienestar y su futuro merecen todos los sacrificios.

Pero no son las únicas buenas noticias; El próximo 2 de mayo los adultos, incluidas las personas mayores, -si la tendencia favorable se consolida- podremos salir a hacer deporte o a pasear. Era ya una necesidad imperiosa tanto para los jóvenes que necesitan ejercicio físico, como para los mayores que corren el riesgo de anquilosarse en esta inmovilidad forzosa.

Por último hay ya a la vista un calendario de desescalada o vuelta a una cierta normalidad, que se llevará a cabo durante el mes de mayo y quizás junio. No sabemos con exactitud cómo será esta “nueva normalidad” a la que estamos abocados pero parece que, si se cumplen los requisitos de la OMS, los epidemiólogos y expertos sanitarios lo autorizan y con todas las cautelas y la prudencia requerida, los sectores productivos se irán incorporando a sus actividades, la vida recobrará su ritmo y los españoles podremos disfrutar del verano de nuestro país.

Sobran pues, agoreros interesados y extremistas malintencionados. No será necesario que se hunda España para que el vetusto neoliberalismo capitalista venga a salvarla.

Tenemos un gobierno que, con sus errores, parece capacitado para sacarnos de esta lamentable situación, sólo es necesario que, con nuestra actitud cívica, ayudemos positivamente a reconstruir una mejor convivencia con sentido social.

EL TELETRABAJO Y EL FUTURO

“Depende de lo que dure la pandemia….Pero un cambio que va a perdurar es el número de personas que trabajan desde sus hogares. Muchos de estos arreglos laborales, que ahora son transitorios, se harán permanentes, y a su vez, motivarán ajustes en las estructuras de las organizaciones y su manera de trabajar” Así contestaba Moisés Naím a la pregunta: ¿cómo cambiará nuestra vida, después del coronavirus? (La Vanguardia 04/04/2020).

En principio el teletrabajo no es un derecho ejercitable directamente por el trabajador, tiene carácter voluntario, de acuerdo empresa-trabajador; pero la empresa tiene el deber de proteger la salud de los trabajadores, es decir, en las circunstancias actuales podría tratarse de un tema de prevención de riesgos laborales caso de que la empresa optara, ante el contagio, por mantener la actividad: caso de EY, Indra, Bankia, etc.

El teletrabajo tiene ventajas e inconvenientes para trabajadores y empresas, pues su implantación conlleva: un cambio del lugar de prestación; la disponibilidad, en ese lugar y en la empresa, de las tecnologías adecuadas; y un cambio radical en la organización
productiva.

Además, el teletrabajo permite a la empresa reducir gastos fijos en alquileres, en mobiliario, mantenimiento y conservación, (limpieza, gastos energía, agua, reparaciones..), pluses de transporte, comedor.. Elimina los tiempos de desplazamiento y deja más tiempo libre para la vida privada del trabajador. Potencia la igualdad de oportunidades pues facilita el acceso a personas con movilidad reducida, con cargas familiares,… y además permite contar con profesionales idóneos independientemente de dónde vivan.

Por el contrario, puede “confundir” la vida personal con la laboral, con los correspondientes riesgos de adicción al trabajo y jornadas interminables, la individualización de las RRLL, pérdida de identidad, de pertenencia al grupo, aislamiento y soledad.

¿Estamos preparados?, ¿están las direcciones de las empresas acostumbradas a dirigir equipos virtuales y los trabajadores para autodisciplinarse? Es evidente que se necesita una formación específica o unos períodos de rodaje previos o de prueba, para todos, y una inserción en la llamada sociedad de la información; amen de los, repetidos, medios tecnológicos adecuados a la nueva cultura.

Otra cosa es la regulación del teletrabajo, presente en nuestra legislación: Acuerdo Marco Europeo sobre Teletrabajo de 2002, citado en algún Acuerdo Interconfederal; modificación art. 13 ET, de 2015; la reciente modificación del art. 34.8 ET; las numerosas
normas legales para el ámbito de las Administraciones Públicas, y el art. 5 del reciente RD 463/2020…

Esta regulación con pocas concreciones, porque, como hemos repetido, su implantación es problemática y significa una nueva organización empresarial. Quizás por eso, muchos de los problemas que plantea son terreno abonado para desarrollarse en la Negociación Colectiva Sectorial, con especial atención a las PYMES, y su concreción en el resto, en los convenios de empresa. De hecho, son aún escasas las entidades y empresas que tienen
implantado el teletrabajo y otras están en fase experimental.

La situación actual, del teletrabajo como alternativa al cierre empresarial, puede ayudar a los agentes sociales para, con su necesaria intervención, impulsar el teletrabajo como herramienta de productividad y de conciliación de la vida personal y laboral, facilitando el acceso de los trabajadores con discapacidades que le hagan difícil la movilidad y a los/las que tengan responsabilidades familiares. Al concretar los riesgos para la salud, sobre todo los provocados por el aislamiento del tele-trabajador, habrá articular también las medidas de prevención adecuadas.

Si en los convenios se definen las actividades susceptibles de acogerse a esta actividad y los requisitos a cumplir por el trabajador, se estará más cerca de que el acceso al “nuevo” sistema se convierta en un derecho.

Terminemos como empezamos con Moisés Naim: “..muchos de estos arreglos…, ahora.., transitorios.., se convertirán en permanentes..”.

Son tiempos difíciles, no son tiempos normales, y se aceptaría llevar a cabo algunos, (buenos), experimentos..

CORONAVIRUS Y TELETRABAJO

¿Nos está dando una oportunidad esta pandemia para un cambio cultural? Es evidente que de ésta saldremos, pero también sabemos que esta crisis ha cambiado, ya, la forma de convivir y, en mucho, la forma de trabajar; de tal manera que las calles permanecen vacías y en bastantes sectores de actividad, excepto en los llamados sectores esenciales, el puesto de trabajo se ha trasladado a los hogares. Puede que estemos pasando de una cultura presencial, acudir y permanecer jornadas enteras en el centro de trabajo, a trabajar desde la casa.
En Educación, desde Primaria a la Universidad, este cambio (adaptación a las circunstancias) que vemos, está siendo rápido y satisfactorio a pesar de la irremediable improvisación que se salva, como siempre, por la positiva actitud e ímprobo trabajo de excelentes profesionales que día a día superan cualquier dificultad. Lo mismo ocurre en otros ámbitos de las Administraciones, en los que no es necesaria la presencia permanente del trabajador para realizar su tarea de servicio al ciudadano.
En las empresas, salvo contadas excepciones, tampoco se han hecho bien los deberes y eso limita, lógicamente, que el trabajo desde casa no tenga la expansión deseada por las propias compañías.
El teletrabajo, pues de él hablamos, no es más que una forma de organización laboral, y las empresas no están acostumbradas, a
pesar de que España es un país con la mejor infraestructura tecnológica para ello: “el 91’4% de los hogares tiene acceso a internet, el 81% posee ordenador y España cuenta con la mejor red de fibra óptica de Europa, con más de 25 millones de hogares con posibilidad de acceder a ella y 10 millones de ellos abonados”, tal como nos recuerda UGT.

¿Por qué no se incrementa exponencialmente entonces? Porque no es posible un “cambio cultural” si no es con una previa, meditada y trabajada planificación y, después, aplicada de forma progresiva. En algunos bancos y empresas tecnológicas se preparan programas para fomentar el teletrabajo. Es cierto que hay otros sectores donde es muy difícil su implantación, pero todos tienen actividades dentro de ellos donde esta organización es factible; también es cierto que hay PYMES con pocos recursos y que en algunos casos han de invertir también en digitalización, y que probablemente necesiten ayuda pública.

Para cubrir esas carencias en parte, el martes 17 de marzo, se decretaron por el Gobierno una serie de medidas urgentes para hacer frente a los contagios por el Covid-19, con el confinamiento, y garantizando a la vez la continuación de la actividad productiva por medios alternativos, particularmente por medio del trabajo a distancia, instando a las empresas a facilitarlo, y anunciando apoyo público a la compra y leasing de equipamientos para la digitalización, a por medio del ICO, y para la dotación de soluciones de trabajo no presencial.

Terminamos, por ahora, como empezamos: estamos ante una oportunidad de mejorar un aspecto importantísimo de nuestra vida laboral, ¿lo aprovecharemos?
Sabemos por nuestro entorno europeo que el teletrabajo es positivo, eficaz y más que posible.. Que trabajar desde casa, reduciendo significativamente el tiempo de trabajo presencial, evita desplazamientos y ahorra, por tanto, tiempo y polución, es decir mejora la productividad y la sostenibilidad.

Qué no decir, además, de la posible mejora de la conciliación de la vida familiar y laboral, tan manida.. Pero eso, y los inconvenientes del teletrabajo, que los tiene y de importancia, puede ser objeto de otra comunicación…
Aprovechemos, de momento, la oportunidad que se nos brinda.