EL FUROR JUSTICIERO

EL FUROR JUSTICIERO
Sobre la situación del tercer poder, en nuestro país, se ha escrito y criticado mucho en los últimos tiempos. Lo que es lógico en un estado democrático. Pues debe ser una exigencia de la ciudadanía que el tercer poder, además de independiente, funcione de forma adecuada. Si son merecedores de críticas el Legislativo y el Ejecutivo, ¿por qué no lo va a ser el Judicial?
Las críticas sobre la lentitud de la justicia han sido permanentes. Con la avalancha de la corrupción han surgido otros aspectos dignos de críticas, no sólo por el comportamiento de tribunales y ministerio fiscal, sino también y sobre todo por la falta de respeto -por parte de los medios de comunicación, los partidos políticos y la sociedad en general- respecto del principio de la presunción de inocencia, un derecho básico que se respeta muy poco. Las consecuencias de tal comportamiento, condenable sin reservas, causan estragos entre los ciudadanos inocentes dados por culpables antes de que los tribunales se pronuncien.
Ciertos jueces contribuyen a veces, directa o indirectamente, llegar a tal estado de cosas pues presos de un furor justiciero incontrolado se dejan arrastrar al saber que de su proceder, en ningún caso, se les va a pedir ningún tipo de responsabilidad, a no ser que se trate de un caso claro de prevaricación.
En Andalucía, más allá del correcto funcionamiento del Poder Judicial, se ha dado un prolongado periodo de furor justiciero que, sin duda, merece la pena de ser comentado.
El periodo se inició con el caso Mercasevilla, empresa municipal, se conectó con un caso de subvenciones de la Junta de Andalucía, que llevaron al caso de los ERES y paralelamente como si mandará un poderoso impulso incontenible de furor justiciero se inició el caso de las subvenciones de los cursos de formación para trabajadores, a cargo del Gobierno de la Comunidad Autónoma.
A lo largo de los años trascurridos se han sucedido las acciones judiciales que hasta la fecha han dejado un saldo demasiado negativo para el tercer poder, con consecuencias nefasta para cientos de ciudadanos.
Los imputados por cientos se han visto condenados desde el principio, algunos encarcelados, obligados a pagar fianzas desmesuras y destruidas sus vidas familiares, profesionales y sociales, simplemente porque en ningún caso se ha respetado su derecho a no ser condenados antes de someterse a juicio.
La realidad actual es sencillamente inadmisible para un Estado Democrático de Derecho. El resultado final del caso de los terrenos de Mercasevilla es el siguiente: de los 18 imputados 8 fueron exculpados y los otros 10 han ido a juicio y han sido declarados inocentes por el tribunal.
En el caso de los ERE hasta la fecha ya han sido exculpados 24 de los imputados y no se sabe bien cómo terminaran los que irán a juicio o continúan imputados.
El caso de los cursos ha sido, quizá, el más lamentable pues se ha diluido como un azucarillo en agua. Las consecuencias han sido sin embargo extremadamente negativas, pues demás de los efectos destructivos para las vidas de los que fueron imputados, está la incidencia sobre trabajadores y empresarios. Los primeros se han quedado sin cursos formativos, durante tres años, tan necesarios siempre y en especial en un periodo de crisis económica y de altísimo índice de paro, como lo tenía Andalucía. Los empresarios y profesionales del sector, también se han visto afectos, han quebrado cientos de pequeñas empresas y entidades dedicadas a tal actividad y miles de puestos de trabajo han desaparecido, sin olvidar los cientos de millones de euros que la Junta de Andalucía ha perdido, fondos europeos, al suprimir la impartición de cursos durante años. (800 millones de euros según el Sindicato Andaluz de Funcionarios, otras fuentes elevan la cantidad hasta 1.100 millones de euros)
El balance del furor justiciero en Andalucía ha dado, hasta ahora, un balance desolador y puede incrementarse en el futuro, para mal de la vida e intereses de los andaluces.
El tercer poder cuenta con capacidad para impedir los furores justicieros, y si a alguno no se le puede ponerle freno a tiempo tiene la obligación, en su momento, de depurar responsabilidades como lo hacen los otros dos poderes del Estado.

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LA DEUDA PÚBLICA DE LAS AUTONOMIAS

LA DEUDA PÚBLICA DE LAS AUTONOMIAS

Sobre la capacidad de contraer deuda pública por parte de las Comunidades Autónomas hay diferentes opiniones por parte de los especialistas. La Constitución del 78 en su artículo 149 atribuye competencia exclusiva al Estado sobre la deuda que él mismo emite. También da capacidad, articulo 157, a la Comunidades Autónomas para llevar a cabo operaciones de crédito siempre reguladas por el Estado pues, en definitiva, las deudas contraídas por las Comunidades Autónomas forman parte de la deuda del Estado Español.
Al margen de las opiniones de los especialistas, lo cierto es que todas las Comunidades Autónomas han contraído deudas, que se han acrecentado durante la crisis y que el Estado ha tenido que ponerles límite, aunque algunas -entre las que figura Cataluña- estarían dispuestas a superar estos límites pero no pueden hacerlo porque no hay, en la actualidad, entidades, en los mercados, dispuestas a concederle crédito.
La Deuda de las Comunidades Autónomas es según EXPASIÓN la recogida en el cuadro siguiente:

Deuda Trimestral: Comparativa CCAA I Trimestre 2017
CCAA…………Millones €…… Per capita €…… % PIB
Total……………279.264……………………………..
Andalucía [+]……..32.462…………3.860…………21,60%
Aragón [+]…………7.671…………5.824…………21,90%
Asturias [+]……….4.232…………4.092…………19,30%
Cantabria [+]………2.877…………4.948…………22,70%
Castilla y León [+]..11.288…………4.634…………20,20%
Castilla La Mancha [+]14.016………..6.869…………36,50%
Canarias [+]……….6.905…………3.204…………16,00%
Cataluña [+]………75.443………..10.139…………35,20%
Extremadura [+]…….4.223…………3.918…………23,60%
Galicia [+]……….11.582…………4.273…………19,80%
Islas Baleares [+]….8.745…………7.599…………30,40%
Murcia [+]…………8.302…………5.636…………28,80%
Madrid [+]………..31.667…………4.890…………14,90%
Navarra [+]………..3.676…………5.740…………19,10%
País Vasco [+]…….10.511…………4.849…………15,10%
La Rioja [+]……….1.553…………4.966…………19,10%
C. Valenciana [+]….44.111…………8.938…………41,50%
Cataluña tiene la deuda más alta en cantidad y Valencia en porcentaje sobre el producto interior bruto de la Comunidad. La deuda de Cataluña supera la cuarta parte de la deuda total de todas las Comunidades Autónomas. La deuda de Andalucía está en la franja baja en el conjunto de las Comunidades y, en relación con Cataluña, se sitúa por debajo de la mitad de ésta, aunque tiene un millón de habitantes más.
De estas comparaciones se pueden hacer algunas deducciones, tales como que Andalucía ha sabido administrar mejor sus recursos que Cataluña, que ésta al parecer ha malgastado recursos hasta el punto que los prestamistas no le dan ya más crédito, y también que ha sometido a su población a una mayor austeridad, sin olvidar que los ingresos del gobierno catalán, mediante los impuestos que cobra directamente, son mayores que los del gobierno andaluz.
Dicho lo dicho, ¿por qué razón debe condonar la deuda catalana el Estado? ¿Quizá para que los independentistas puedan acceder de nuevo al mercado de deuda y se pueda entrampar más a costa del Estado, es decir a costa de todos los españoles? ¿Quizá para concederle a los independentistas más recursos para hacer frente al resto del Estado? ¿Quizá para hacer posible lo imposible, es decir que los independentistas renuncien a la independencia?
Se pueden hacer más preguntas, pero la explicación debe darla el político que ha hecho la propuesta, con la cual es difícil que puedan estar de acuerdo, en ningún caso, los andaluces.
Con posterioridad a propuesta tan demencial se ha intentado corregir el error hablando de condonación de deudas a todas las Comunidades Autónomas, pero tal paso no es valido porque no puede eliminar la primera propuesta, hecha con una candidez incalificable.
Es imprescindible que el declarante de una explicación, en profundidad, a todos los españoles.

NEGOCIAR ¿QUÉ SE PUEDE NEGOCIAR?

NEGOCIAR
¿QUÉ SE PUEDE NEGOCIAR?

En la situación por la que pasa el país con la actitud de los independentistas de Cataluña, un despropósito más de una serie que parece no tener límites, hay medios de comunicación y algunos componentes de fuerzas políticas que insisten en aseverar que la única salida a tan complicada y, en ocasiones, demencial situación es la negociación.
Resulta difícil intentar una negociación cuando se trata una realidad irracional propiciada y llevada hasta el absurdo y el encono por una minoría, que se ha degradado hasta dejar de respetar la ley y constituirse en “movimiento social” de presión permanente.
Una situación similar únicamente se puede ubicar en movimientos antidemocráticos, más propios de contextos históricos de siglos pretéritos -cuando se comenzaron a constituir los Estados que en la actualidad conforman la Unión Europea-, o de los periodos de descolonización, que del contexto de mundialización del siglo XXI.
En la actualidad los Estados deben pensar en el futuro y en él se incrementarán, sin duda, los problemas que ya originan los procesos de globalización, porque avanzan sin que ni tan siquiera políticos tan retrógrados como el actual presidente de USA -la primera potencia mundial- pueda ponerles freno.
La pregunta a tan contundente aseveración de negociar es muy simple: ¿Negociar qué? Es muy fácil exhibirse con un aire de temple y moderación, para pretender dar una imagen de equidistancia entre el independentismo esquizofrénico y las exigencias legales de un Estado democrático, haciendo tal propuesta y definirla como la única salida posible, pero lo que nunca dicen los proponentes, con la concreción necesaria, es lo que se debe de negociar.
Como dice un veterano socialista, a los independentistas le han cedido todo tipo de competencias, diferentes gobiernos de España para mantenerse en el poder, todo la tripa del embutido de las competencias del Estado loncha a loncha y ya no queda una sola rodaja que entregarle. Sólo subsiste la cuerda que une la Comunidad Autónoma con el Estado y los denominados independentistas la quieren también así como arrastrar con ella algo más, quizá hacia el desastre. En definitiva, nada queda ya para negociar.
Llega a ser un martilleo permanente, por parte de medios de comunicación y de políticos, la referencia al supuesto referéndum y a los datos que giran en torno de él. Se dan los porcentajes de ciudadanos que desean que tenga lugar el mismo pero que sea legal, los que los quieren se lleve a término aunque sea ilegal, los que no quieren ningún tipo de consulta, los que votarían en cada uno de los casos, los que de votar lo harían en sentido afirmativo o aquellos que se inclinarían por hacerlo en sentido negativo, los que votarían en blanco o nulo, los que no votarían en ningún caso.
Lo que, sin embargo, no se ha investigado ni valorado son las competencias que se podrían negociar para los diferentes grupos de opinión, si es que aun queda alguna sin trasferir, para mantener a España y no romperla en mil cantones.
En realidad, no parece que haya nada que se pueda negociar a estas alturas por dos razones muy fáciles de entender, incluso por las mentes más romas. La primera es que lo único que pretenden lograr los independentistas es justamente la creación de la Republica de Cataluña, lo que es imposible materialmente y legalmente. La segunda razón es que los partidos constitucionalistas, no puede sentarse en una mesa de negociación para tratar sobre el camino a seguir para constituir la Republica de Cataluña.
¿Acaso pretenderían los independentistas catalanes negociar algo distinto de la República Independiente de Cataluña?
La experiencia de quienes, en tiempo, vivimos positivamente la Transición, en un denodado esfuerzo de consenso de unidad y pluralidad, entendimos la Democracia en España como un proyecto de vida en común. Al final, la Transición de la Dictadura a la Democracia, marcó las “Nuevas Reglas de Juego” –como dijera Peces Barba en sus reflexiones sobre La democracia en España-. Habrá que darle, pues, la primacía al Parlamento para garantizar la paz y la convivencia de la sociedad en su conjunto dentro del Estado Español, plural en sus distintas Comunidades pero solidariamente unidas como Estado Social y Democrático de Derecho.

LAS RECIENTES ELECCIONES BRITÁNICAS

LAS RECIENTES ELECCIONES BRITÁNICAS

Los resultados de cualquier proceso electoral es materia de interminables comentarios, y así ha ocurrido con las recientes elecciones que han tenido lugar en el Reino Unido de la Gran Bretaña. No obstante y con el riesgo de insistir en cuestiones ya comentadas desde este blog se pretende aportar ahora algunas opiniones propias, especialmente en relación con el bipartidismo.
El sistema electoral británico es muy diferente al español pues no se votan lista cerradas por partidos, ya que en los distritos electorales se vota directamente a cada uno de los candidatos.
En general, suele aceptarse que el parlamentarismo británico ha sido pionero y ejemplo a seguir por los países más avanzados de Europa. Tuvo su origen en el siglo XII y en el XVII, tras la guerra civil, se implantó, y ya para siempre, la soberanía parlamentaria.
Fue justamente a finales del siglo XVII cuando comenzó y se consolidó el bipartidismo. El parlamento británico se dividió en dos fracciones enfrentadas: Toris (papistas) y Whigs (sinónimo de rebeldes contra el rey).
En el siglo XIX se consolidaron el partido Tory, como
el partido de la aristocracia, y el partido Whig como el
liberal, los burgueses. En el siglo XX los laboristas se
impusieron a los liberales.
De hecho, la historia del parlamentarismo británico se ha basado siempre en el bipartidismo.
Las aseveraciones en los medios de comunicación sobre el final del bipartidismo en Europa han sido insistentes en los últimos años. En España alcanzaron especial intensidad con la aparición del populismo con el Movimiento Podemos, aunque su verdadera intención era hacerse con todo el espacio de la izquierda engullendo a Izquierda Unida, como ya lo ha hecho, y al Partido Socialista Obrero Español lo que lleva intentando con diferentes operaciones, objetivo que, hasta la fecha, no ha conseguido y posiblemente no consiga nunca.
Por la derecha surgió, en España, Ciudadanos que, con menos fuerza y peores perspectivas, también intenta posesionarse del espacio político de la derecha, aunque por ahora es éste un empeño imposible. Lo cierto es que ambos partidos dieron base suficiente para fundamentar la desaparición del bipartidismo en España. Lo que posiblemente se confirme o no en las próximas elecciones generales.
En las elecciones de 2015, en el Reino Unido, se debilitó el bipartidismo, aunque los dos partidos mayoritarios sumaron el 67´3% de los votos, una posición poco brillante de los liberales, partido bisagra con un 7´9%. Pero apareció un partido populista: “Partido para la independencia del Reino Unido”, populistas a favor de la salida de la Unión Europea, lo que al final consiguieron poner en marcha sin escatimar el uso de la falacia, tan propio de los movimientos populistas. Por otra parte los nacionalistas escoceses barrieron en Escocia.
En las últimas elecciones legislativas en el Reino Unido de la Gran Bretaña, anticipadas por la líder del partido conservador, la vuelta al bipartidismo ha sido evidente dado que los dos partidos mayoritarios han sumado el 82´4% de los votos, los liberales se han mantenido y han bajado considerablemente tanto los nacionalistas escoceses como el movimiento populista.
Los comentaristas han calificado como desastrosos los resultados para los conservadores, aunque se han quedado muy próximos a la mayoría absoluta, y necesitados de pacto para formar gobierno. Otra cuestión es la situación de la líder del partido pues está dentro de lo posible que dimita de acuerdo con la tradición de los partidos políticos británicos. En esta confrontación, además, los laboristas (socialdemócratas) han conseguido un resultado no esperado por favorable y sus perspectivas dentro del bipartidismo son prometedoras.
Los resultados en vistas a la recuperación del bipartidismo en los países de la UE son, sin duda, positivos. Lo que nos vienen a indicar las recientes elecciones en Reino Unido es que el bipartidismo sigue siendo socialmente una cuestión abierta y de pervivencia necesaria a la hora de la gobernabilidad y la estabilidad democrática.

PROBLEMAS DE LA ENSEÑANZA

PROBLEMAS DE LA ENSEÑANZA

En una intervención pública de un alto cargo de la Consejería de Educación, de la Junta de Andalucía, se han escuchado de su boca una serie de disparates de tal calibre que sin duda requieren un comentario. Para hacerlo de todos en profundidad sería necesario un amplio ensayo, pero parece oportuno y hasta necesario hacer un somero comentario para dejar constancias de tres despropósitos significativos.
El primero y más grave fue comunicar que hay actuaciones, por parte de la Consejería, más prioritarias que eliminar el amianto en los colegios públicos andaluces. Nombrar el amianto es hacerlo también del cáncer de pulmón y del mesotelioma; y relacionarlo con los colegios es potenciar una inquietud ya existente, aunque injustificada, entre los padres de los alumnos de algunos colegios públicos de Andalucía.
Lo cierto es que en los colegios públicos de Andalucía “NO HAY CONTAMINACIÓN POR AMIANTO”, luego no se puede eliminar. Puede que en alguno se encuentre un panel o varios de Uralita pero tales elementos no ofrecen ningún peligro, el riesgo sólo se presenta cuando en el ambiente hay fibras de amianto sueltas que al respirar puedan penetrar en las vías respiratorias. !NO ES EL CASO!…..!NO ES EL CASO!…!NO ES EL CASO!
Este alto cargo no debería hablar de una materia tan delicada y menos aún si no sabe lo que dice.
La segunda ocurrencia disparatada fue asegurar que es objetivo prioritario de la Consejería conseguir que los alumnos de la enseñanza obligatoria la terminen siendo poliglotas, que hablen con soltura tres o cuatro lenguas. Sin duda este buen señor piensa que todos los alumnos andaluces hagan la carrera diplomática o se dediquen a los negocios internacionales, cuando lo cierto es que, de acuerdo con la orientación y marcha de la economía andaluza, un alto porcentaje de esos jóvenes terminaran siendo camareros y, como mucho, con un conocimiento funcional de la lengua inglesa cumplirán con su trabajo y cometido.
Lo grave es que este personaje olvida lo que es realmente importante: Andalucía está en la cabeza de las Comunidades Autónomas por el altísimo abandono escolar, y lo peor es que muchos de los alumnos que terminan la enseñanza obligatoria, en los centros públicos, no leen; lógicamente en español, su lengua materna, base fundamental para conseguir un desarrollo vital y social óptimo, y que probablemente actúan así porque no entienden muy bien los escritos; y de escribir… contra menos mejor.
Tampoco debe olvidar, el responsable, que esos alumnos no tienen la menor idea de la historia de su país y de su cultura por lo tanto no pueden ubicarse bien en él, y si tienen algunas nociones de geografía es porque son aficionados al fútbol, y siguen a los equipos de diferentes ciudades de las ligas españolas y las de otros países. Por añadidura, el manejo de las cuatro reglas básicas de la aritmética no lo hacen con soltura.
Si este buen señor no se plantea como prioridad
absoluta corregir las carencias mencionadas y su objetivo está en conseguir alumnos poliglotas, es que no sabe dónde está.
El tercer despropósito está relacionado con el profesorado. Según el alto cargo el profesorado que hay en Andalucía no sirve. Las decenas de miles de profesores son inútiles, sobran. Su objetivo es ir a un profesional mejor preparado y especializado en disciplinas concretas. Nada de que un sólo profesor se haga cargo de un curso de E.G.B., tienen que hacerlo varios especialistas en diferentes disciplinas.
Éste buen señor además de la ignorancia entra de pleno en la incompetencia, debe ignorar cuál es la situación real de los profesores andaluces en la enseñanza pública. Uno de los motivos más frecuentas de baja por enfermedad de los docentes es la depresión, consecuencia de enfrentarse a aulas de alumnos mal educados, sin el menor espíritu de sacrificio y sin ningún interés por aprender. Protegidos y aleccionados por los padres, que los maleducan y se enfrentan a los profesores, si estos les exigen el menor sacrificio y tuvieran, además, la obligación de educarlos de acuerdo con las normas paternas.
Tampoco debe recordar, el alto cargo, que algunos de estos profesores tienen retribuciones próximas al salario mínimo.
Cuando ilusos, iluminados e incompetentes ocupan cargos con parcelas de poder, el resultado final está asegurado y no es otro que el fracaso de la sociedad en la parte sectorial correspondiente que, en este caso, es la Educación, pieza fundamental para el bienestar, para el desarrollo personal y comunitario, y para la sana convivencia.

MULTAS DE APARCAMIENTO

MULTAS DE APARCAMIENTO

En diferentes ocasiones se ha tratado en este blog sobre la Administración Local. Se ha reconocido su importancia, en especial por su proximidad al ciudadano y por los numerosos servios que debe prestar, en los municipios, para facilitar el vivir en bienestar de sus habitantes.
Se ha insistido, también, en la trascendencia que tiene su gestión en relación a cuestiones de enorme importancia, que inciden especialmente en la implantación de actividades industriales, que en definitiva son fundamentales para la economía del país, la producción y el empleo.
La mala gestión que se suele hacer de tales funciones (no importa el partido político que gobierne) constituye con frecuencia un martirio para el ciudadano. Lo es instalar, poner en marcha y mantener cualquier tipo de actividad.
Se ha hecho también hincapié en las peculiaridades, poco favorables para los ciudadanos, de los funcionarios municipales y sus altos salarios, muy superiores a los de las Administraciones Autónomas, lo mismo que el de los munícipes superiores, con frecuencia, al del Presidente del Gobierno, situaciones que se han intentado corregir aunque no se haya conseguido.
En definitiva es necesario incidir en la petición de cambios estructurales y funcionales de la Administración Local, pues hoy por hoy es uno de los mayores impedimentos para conseguir las mejoras que necesita este país.
Hoy, vamos a comentar un asunto que afecta, y no para bien, a un porcentaje significativo de los ciudadanos víctimas de las sanciones municipales, en su mayoría desproporcionadas. Concretamente las impuestas por las infracciones relacionadas por el aparcamiento llaman especialmente la atención.
Sin dejar de constatar el uso y abuso del automóvil e incluso la tendencia a saltarse ciertas normas restrictivas a la hora de aparcar o usar lugares de carga y descarga, las campañas en contra de la circulación de vehículos particulares por la ciudad han sido muy intensas, se han aumentando las zonas azules, se han disminuido los aparcamientos, se han habilitado los llamados carriles bici, aunque en algunos zonas la circulación de bicicletas por ellos es insignificante – quitando espacios vitales a los peatones- y, por supuesto, los trasportes públicos no han mejorado.
Dicho lo anterior, en vez de promover la educación cívica –del todo necesaria-, lo llamativo es la cuantía de las multas, que se puede poner como ejemplo concreto para saber hasta qué punto la Administración Local está metida en el despropósito y la desmesura.
Por pisar una raya amarilla en un aparcamiento en Sevilla la sanción es de 200 euros.
Veamos el orden aproximado de la cuantía en diferentes ciudades europeas por aparcar en zonas prohibidas. Antes haremos referencia a la renta per cápita de dichas ciudades, para tener en cuenta cuál es la riqueza de los ciudadanos y su proporcionalidad o no con las multas, del tenor siguiente:
A) Renta per cápita
París. . . . . . .52.414 euros
Berlín. . . . . . 33.265 euros
Londres. . . . . .52.437 euros
Bruselas. . . . . 42.475 euros
Roma. . . . . ….34.885 euros
Sevilla. . . . . 22.400 euros

B) Una estimación de la cuantía de las sanciones por mal aparcamiento en las mismas ciudades es del orden siguiente:
Paris. . . . . . . de 35 a 135 euros.
Berlín. . . . . . de 10 a 200 euros.
Londres. . . . . . 100 libras.
Bruselas. . . . . 45 euros.
Roma. . . . . . . . 35 euros.
Sevilla…. . . . . 200 euros.

Sin duda tenemos una Administración Local que no nos merecemos.

LO COMÚN Y LA DEMOCRACIA

LO COMÚN Y LA DEMOCRACIA

Lo “común” ha pasado a ser el término que describe un régimen de prácticas, de luchas, de movimientos sociopolíticos, de instituciones y de investigaciones que apuntan hacia un porvenir no capitalista -como opción alternativa al neoliberalismo conservador actual-. Pero… ¿qué queríamos denominar nosotros, en España, con la palabra “demokratia” (de “demos”, pueblo, y “kratos”, poder), cuando se llevo a cabo la Transición de la Dictadura a la Democracia? ¿Dónde estamos ahora?
En el libro Común. Ensayo sobre la revolución en el siglo XXI (Gedisa, Barcelona, 2015), de Christian Laval y Pièrre Dardot, se parte de la tragedia de lo no común –en el mundo global, pero también particular y concreto- y de la emergencia estratégica de lo común.
Las nueve propuestas políticas que se formulan, a grandes rasgos, son las siguientes: 1. Construir una política de lo común; 2) Oponer el derecho de uso al derecho de propiedad; 3) Considerar lo común como el principio de la emancipación del trabajo –pues, a pesar de su debilitamiento, las organizaciones sindicales deberían desempeñar un papel relevante- ; 4) Instituir la empresa común –lo que lleva a un replanteamiento de la empresa como patronal, mercado financiero y cotización en bolsa, en pro de la producción asociada-; 5) caminar a la asociación en la economía de modo que se prepare la sociedad de lo común –desde la creación de comunidades locales viables-; 6) “Lo común” debe de fundar la Democracia Social – lo que implica la ciudadanía efectiva social, económica y política-; 7) Los Servicios Públicos han de convertirse en instituciones de lo común; 8) Hay que instituir los comunes mundiales -la comunidad humana como sujeto jurídico, la garantía de la justicia social y la paz, nueva visión del desarrollo (sin destrucción de la Naturaleza) más allá del crecimiento cuantitativo, acceso universal a la salud, la educación y los servicios sociales, derechos fundamentales, igualdad y dimensión ecológica-; 9) Finalmente, debe instituirse una Federación de los Comunes –a partir de los gobiernos locales con sentido federativo-.
Diríase, al modo de Hegel – en el prefacio a su Fenomenología del Espíritu- que todavía subsisten frivolidad y aburrimiento (además de la explotación, el dominio, la corrupción y el sistema financiero mercantil del momento histórico presente). Los síntomas de lo nuevo sólo son esporádicos, pero el presentimiento o la intuición de algo desconocido forma parte de los signos que anuncian algo distinto y que ya está en marcha.
Cuantos vivieron intensamente la Transición Española de la Dictadura a la Democracia eran conscientes de su alcance y sus límites, incluso en la Carta Magna de 1978. De hecho sabemos distinguir entre democracia formal y real, así como entre democracia ideal y democracia posible. En este sentido Giovanni Sartori, en sus lecciones sobre La Democracia, hablaba -allá por el 2008- de idealismo y realismo, de perfeccionismo (idealismo desmedido) y utopía (lo que no existe, lo irrealizable o lo prematuro); de la opinión pública y su incidencia en la res publica, de la participación efectiva –voluntaria, personal y colectiva-; de la democracia directa y la representativa, de la democracia vertical –sobre mayorías y minorías-; …democracia antigua y moderna, pluralismo o diversidad y libertad…; libertad política, igualdad –concepto nada fácil-; liberalismo político y liberalismo económico; socialismo; el mercado libre y la crítica del capital; …”conflicto de civilizaciones”…, los límites del mercado; Democracia y Desarrollo.
Ahí estamos, ante un reto de más y mejor democracia, con sentido federal integrador de la Comunidad Humana, y la exigencia de un respeto, defensa y garantía de lo que es o debe ser común para todos en la dinámica de la Justicia y el Desarrollo de la Humanidad, sobre los pilares de la igualdad –en cuanto que personas humanas, hombres y mujeres- y libertad, ciudadanía y necesidad de participación activa voluntaria, personal y colectiva.
Vivimos momentos de incertidumbre pero también momentos en los que hay signos de una Nueva etapa de la Humanidad.

Sevilla, 15 de mayo de 2017