UNA NUEVA SITUACIÓN POLÍTICA: PEDRO SÁNCHEZ EN LA MONCLOA

UNA NUEVA SITUACIÓN POLÍTICA:
PEDRO SÁNCHEZ EN LA MONCLOA

De una forma un tanto abrupta, una Moción de Censura gestada a las pocas horas de conocerse la sentencia del caso Gurtel, presentada por el PSOE, se ha llevado por delante al gobierno de Mariano Rajoy. Esta vez, Pedro Sánchez y su equipo que, últimamente aparecían un tanto desdibujados, han estado muy rápidos de reflejos. En efecto, después de la condena al partido popular –a título lucrativo claro- y la descalificación explicita de la declaración por falta de credibilidad , del Presidente del Gobierno – una forma elegante de decir que miente en Sede Judicial-, no cabía otra solución que presentar la dimisión y convocar elecciones generales. Esto es lo que hubiera hecho cualquier Primer Ministro o Presidente del Gobierno de nuestro entorno democrático europeo.
Ahora bien, estamos en España y se trataba de Mariano Rajoy. Así pues, la presentación de una Moción de Censura era un imperativo ético y una obligación política que el principal partido de la oposición tenía que asumir. Y ello obviando los evidentes riesgos que tal operación comporta. Había que hacerlo por higiene democrática.
El gobierno de Rajoy ha caído por el interminable rosario de casos de corrupción cuyos efectos y hedor llegaban ya hasta las instituciones europeas y por su estrepitoso fracaso, a la hora de gestionar la crisis catalana.
Estamos ante una nueva situación política que va a requerir todo el tacto y la finura negociadora de los nuevos actores para mantener los equilibrios necesarios que beneficien a España, conjugando ideologías e intereses a veces contradictorios. Y no va a ser fácil, el editorial de El País, “Un gobierno inviable” muestra a las claras que el triunvirato Polanco-Cebrián-Caño, (PCC) han puesto la proa definitivamente a Pedro Sánchez y al partido socialista y no van a ser aliados de este operación de regeneración social y democrática porque prefieren que sea la nueva derecha, encarnada por Cs, quien la lleve a cabo. Una cuestión de intereses empresariales que ven más seguros con esta última opción.
Tampoco lo van a poner fácil los separatistas catalanes que pueden pensar que su voto afirmativo a la Moción de Censura, les garantiza un trato de privilegio. Desde luego en el Parlamento no se ha adquirido ningún compromiso con ellos, más allá de establecer un diálogo en el marco de la Constitución, algo no solo legítimo sino absolutamente necesario. El cambio de talante de un gobierno socialista y el levantamiento en Cataluña del 155, pueden ayudar a este diálogo. En todo caso, no deben olvidar que los socialistas, aunque con visión y estructura federal, autores destacados de la Constitución de 1978, estamos dispuestos a defenderla en caso necesario, desde el preámbulo hasta el último artículo, mientras no se pueda dialogar y pactar una reforma razonable y conveniente, tras el recorrido del Estado de la España Autonómica.
El partido popular tiene una necesidad imperiosa de regenerarse y desinfectarse a fondo, ello requiere de un baldeo con “Zotal” y lejía y apartarse de logreros, comisionistas y empresarios de la construcción amen de los muchos políticos corruptos que conserva en sus filas, si pretende seguir siendo una opción conservadora útil para sus propios votantes. Eso incluye la jubilación sin honores de las cúpulas dirigentes de los últimos 30 años.
En cuanto a Cs, se evidente que ha equivocado su estrategia que, en esencia consistía en dejar que el PP se cociera a fuego lento en el caldero de la corrupción propia, para llegar ya quemado a las elecciones generales donde, Rivera y Cia., se presentarían como los salvadores de la patria. La Moción los ha descolocado y no han sabido reaccionar a tiempo. Hubiera sido más positivo para ellos haberse abstenido y no aparecer junto al PP, que le ha declarado la guerra, en una Moción que tenían perdida. Necesitarán tiempo para resituarse pero es previsible que no se lo pongan fácil al PSOE, que ha desbaratado sus cálculos.
Podemos está precisamente donde no quería, como apoyo y muleta del PSOE, pero, quizás no tenía otra opción viable después de la presentación de la Moción de Censura.
En definitiva, si Pedro Sánchez y su equipo son capaces de establecer un cierto clima de limpieza institucional democrática, recuperar la neutralidad de los medios públicos de comunicación, sacar adelante algunas leyes y consensos básicos obstruidos por el PP y esbozar siquiera las líneas generales de un diálogo con las CCAAs, y específicamente con Cataluña, tal vez podamos concurrir a unas elecciones generales en un plazo no demasiado largo y en una situación favorable para el partido socialista y, sobre todo, beneficiosa para el conjunto del país.

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¿UNA MOCIÓN DE CENSURA OPORTUNA?

¿UNA MOCIÓN DE CENSURA OPORTUNA?
El PSOE con Felipe González presentó una moción de censura contra el gobierno de la UCD de Adolfo Suárez en mayo de 1980, dos años y medio antes de ganar las elecciones generales con una mayoría absoluta aplastante en octubre 1982.
El PSOE contaba con 121 escaños y su propósito era, al parecer de los politólogos de la época, incrementar el desgaste de la Unión de Centro Democrático (UCD), que comenzaba a entrar en una difícil etapa de problemas internos que terminaron por llevar a la presidencia del gobierno a Calvo Sotelo, tras superar un intento de Golpe de Estado.
El PSOE sabía que perdería la moción dado que la UCD con AP (Alianza Popular), el actual PP, tenían mayoría absoluta.
Que esta moción de censura ayudara al PSOE a ganar las elecciones de 1982 es opinable, aunque la clave estuvo en el intento de Golpe de Estado. Lo cierto fue que brindó al Partido Socialista Obrero Español la oportunidad de exponer en el Congreso de los Diputados su programa en una España amenazada por los golpistas, con una democracia no consolidada, martirizada por el terrorismo en auge, con una renta per cápita de 6.191 dólares, saliendo de una crisis económica, lejos aún de formar parte de la Unión Europea y con la asignatura pendiente de implantar el estado de bienestar que ya era una realidad en la Europa Occidental.
En el parlamento de hace treinta y ocho años intervinieron parlamentarios de un alto nivel, poco frecuente en la actualidad, y tuvo lugar realmente la exposición de un programa de actuaciones que sería la base del gobierno del PSOE tras las elecciones generales de 1982. En estos comicios la UCD consiguió 9 escaños y AP 107, el cambio se podría comparar al que es posible tenga lugar entre el PP y Ciudadanos en las próximas generales.
Es de suponer que el PSOE actual, con su secretario general a la cabeza tenga en mente seguir una línea similar a la de 1980, es decir que tendrá un programa realista y atractivo que ofrecer a sus votantes en un país con una renta per cápita de 37.522 dólares, con un sistema democrático y estado de bienestar consolidados, miembro de la UE y de la zona euro, aunque con complejos, saliendo también de una crisis económica protagonizada por un gobierno socialista y con graves problemas con sectores independentistas que no respetan la soberanía nacional y por lo tanto están en contra de la Constitución.
Si el POSE va a la moción de censura siendo consciente de que tiene 85 escaños con la seguridad de que no saldrá adelante, pero sabe exponer un programa de gobierno atractivo y realista posiblemente juegue a su favor en las elecciones generales que se anuncian próximas. Pues indudablemente el partido político del gobierno, el PP, ha mostrado un grado de corrupción en sus filas difícilmente soportable, aunque tampoco se puede olvidar que a todos los partidos políticos que han tenido responsabilidades de gobierno con control sobre recursos públicos han caído en grados diferentes en similares delitos.
Si para intentar sacar adelante la moción el PSOE pacta con los herederos de los terroristas, con los delincuentes independentista e incluso con nacionalistas a los que haga promesas de concesiones relacionadas con la unidad territorial, la soberanía nacional o cualquier otro tipo de privilegio es más que probable que sus votantes lo castiguen en las próximas elecciones.
Se trata de una moción de censura donde debe imponerse la coherencia y la inteligencia, cualidades que cada día son más escasas entre los miembros de la clase política.

EL INDICE DE COMISIONES OBRERAS (CCOO) Y SUS EXTRAÑAS CENSURAS

EL INDICE DE COMISIONES OBRERAS (CCOO)
Y SUS EXTRAÑAS CENSURAS

Ha sido y es una obsesión de las tiranías prohibir la lectura de ciertos libros y, si les es posible, acabar con ellos físicamente, o si sus autores viven eliminarlos.
Los españoles deberían saber mucho de ello dado el devenir histórico del país, en especial las dictaduras que vivió a la largo del siglo XX. Sin embargo, parece que persisten ciertas tendencias de extraña censura.
El ÍNDICE del conjunto de libros prohibidos, por la Iglesia Católica, lo puso en marcha la Inquisición española en 1612 y el papa Alejandro VII en 1664. Anteriormente, en tiempos de Felipe II, fueron víctimas de la Inquisición las obras de Fray Luis de León y su propia persona, compañero de estudios de Benito Arias Montano, de quien también se recelaba a pesar de ser el Director de la Biblioteca de El Escorial y persona de la confianza del propio Felipe II.
Durante la última dictadura, los españoles estuvimos sometidos a la censura del Estado y al Índice de la Iglesia Católica. La del Estado reprimía con el código penal y la iglesia con la excomunión.
La Sagrada Congregación para La Doctrina de la Fe abolió el Índice de libros dentro de las leyes del Estado Vaticano en 1965, aunque lo mantuvo como una referencia de tipo moral para todos los fieles de la Iglesia Católica.
Con la Constitución de 1978 en España los ciudadanos recuperaron las libertades y por lo tanto desapareció la censura para las publicaciones.
Este estado de libertades molesta a determinados sectores de la sociedad española que intentan hacer índices para censurar a determinadas obras literarias y a sus autores. Posiblemente sean los mismos sectores que están en contra de que los tribunales condenen a los raperos que exaltan el terrorismo, a los terroristas y animan a los ciudadanos a que cometan actos de terror.
Pablo Neruda es uno de los poetas en lengua española más universal de todos los tiempos. Fue perseguido por la dictadura de Pinochet, por ser comunista, y en la España de la Dictadura estaba mal visto y su obra no se encontraba en las librerías. Especialmente el Canto General era difícil de conseguir a no ser que se tuviera amistad con algún librero que se arriesgara a traer el libro de Argentina publicado por la editorial Losada.
La obra de Pablo Neruda, en primer lugar Veinte poemas de amor y una canción desesperada, es un canto a la libertad, a la vida y a la exaltación de los sentimientos más nobles y hermosos del ser humano. Leerlo es un privilegio y a cualquier lector le hará mejorar en sus aspectos más humanos y positivos.
LO BELLO Y LO SUBLIME y LA PAZ ETERNA, son obras de Immanuel Kant que deberían de estudiar todos los seres humanos. Son breves y fáciles de leer pero de suma trascendencia y profundidad para beneficio de la Comunidad Humana.
Obras de ambos autores, junto con otros muchos escritores de diferentes estilos, épocas y nacionalidades figuran en el Índice de CCOO para que no los lean los estudiantes. Piden en definitiva que se marginen de los planes de enseñanza del país y no se les ocurra a los profesores, ni tan siquiera, recomendarlos para la lectura de sus alumnos.
Este proceder no merece ni la más pequeña crítica, sólo informar sobre los disparates que determinadas organizaciones llevan a término, pues cualquier persona con un mínimo de cultura y sensatez no puede calificarlo de otra manera.
Es posible que tal y como ya se dijo en otros artículos esta etapa por la que pasa el país de buenismos y otros ismos, haga que las personas más sensatas y mejor preparadas se inhiban de aceptar cargos de responsabilidad a donde parecen llegar las personas con poca capacidad.

¿QUÉ DERROTA?

¿QUÉ DERROTA?
Por Senatus Trianae

Con motivo de las recientes noticias sobre la banda terrorista de ETA, otro disparate ha invadido los medios de comunicación hasta colmatarlos. Hablan de una derrota: ¿Qué derrota?

Una banda de criminales que durante más de medio siglo ha tenido como actividades fundamentales el asesinato, el secuestro, la extorsión, la amenaza, los asaltos e incluso el tráfico con drogas y otras actividades criminales se neutraliza y sus miembros se ponen a disposición de la justicia. No se trata de una derrota porque no ha habido una confrontación bélica ni de ningún otro tipo, sino que la sociedad ha sido víctima de criminales terroristas integrados en una organización mafiosa y los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado han logrado neutralizarlos, conjugando acciones de colaboración entre Francia y España.

Intentar poner paños calientes, e incluso dar salida a organizaciones criminales de ese tipo, es un error más a sumar a los muchos que determinadas organizaciones políticas y sindicales han cometido.

En este país emergen continuamente complejos de inferioridad colectivos, con relación al resto de los países europeos y con el resto del mundo. El proceder es como si España fuera inferior y deudora de no se sabe qué, se manifiesta de la forma más diversa desde los medios de comunicación a organizaciones de todo tipo, hasta llegar a trasladarse al hacer político para dañar continuamente al país y a sus gentes.

Resulta difícil entender el comportamiento de algunos ciudadanos españoles y de ciertas organizaciones, pues además de los complejos de inferioridad que exhiben da la impresión que determinadas actuaciones son de mala fe.

Los partidos políticos que mandaron representantes al acto teatral donde la protagonista era la infamia organizada por ETA en el país vecino, Francia (en Combo-les–Bains), tendrían que explicar a la ciudadanía cual era su papel allí, cuando al menos el PNV cuenta en su haber con miembros de su partido asesinados por los criminales de ETA.

En especial la UGT tiene que dar cuenta a todos sus afiliados los derechos de que trabajadores fueron a defender a un acto organizado por criminales, y en especial a las familias de los afiliados a ese sindicado de clase y del PSOE que fueron asesinados por los mafiosos de una organización terrorista llamada ETA

¿Qué países europeos permiten que haya partidos independentistas que se marcan, como objeto principal de su acción política, romper el país dando golpes de estado o por medio del terror? Algunos los prohíben de entrada y otros no los prohíben pero, de surgir, hacen lo necesario para ilegalizarlos.

En España a una organización terrorista se le abre el camino para que forme un partido político con los mismos fines que la organización mafiosa: crear un Estado totalitario independiente uniendo diferentes regiones y empleando los métodos que considere más oportunos para lograr sus fines, dentro o fuera de la legalidad.

En España, tras los intentos de golpe de Estado de tres partidos políticos, perfectamente coordinados, se ponen en mano de las justicia algunos de sus responsables pero se permite que las tres organizaciones continúen legalizadas manteniendo los mismo fines y propósitos que los llevaron a intentar crear una república independiente, segregando una parte del país por medio de un golpe de estado. Lo manifiestan públicamente y todos tan contentos.

¿Quién puede entender este proceder de un Estado de Derecho que debe velar por el bienestar de todos sus ciudadanos?

Ya está bien de complejos, España es en la actualidad un Estado Social y de Derecho con una larga historia que ha dejado una huella profunda y positiva en el mundo. Sus tres poderes reconocidos en la Constitución deben defender la soberanía de todos los españoles, sin ningún tipo de complejos frente a las minorías criminales.

EN VISTAS AL IX COLOQUIO DE HISTORIA DEL PENSAMIENTO GEOGRAFICO

EN VISTAS AL IX COLOQUIO DE HISTORIA
DEL PENSAMIENTO GEOGRÁFICO

De un tiempo a esta parte, y en nuestro contexto histórico, la organización del territorio no sólo es motivo de análisis geográfico sino también geopolítico.

De hecho, a mediados de junio, se va a producir en Cocentaina (Alicante) un “Coloquio de Historia del Pensamiento Geográfico” que abordará el debate actual sobre la organización territorial del Estado, en una primera sesión (el día 14 por la tarde) que lleva por título “Territorialidad y frontera”. Al día siguiente, en sesión de mañana, se abordarán opciones para una nueva solidaridad sobre la base de la cohesión y la cultura del pacto; y en sesión tercera –por la tarde- se estudiarán “opciones para un modelo territorial español y los métodos posibles”.

Probablemente se concluirá con alguna propuesta, desde el pensamiento geográfico, para un nuevo modelo de organización territorial en España.

¿Cabe un nuevo proyecto para España sin romper el consenso de paz constitucional alcanzado en 1978?

Parece que sobre la mesa del coloquio se plantearán algunos interrogantes, llamemos “geográficos” –directa o indirectamente relacionados con el territorio peninsular, continental, mediterráneo y atlántico- sobre la idea de España y su conformación como entidad geopolítica, siempre dinámica, compleja, diversa, y abierta al quehacer presente y futuro.
Desde nuestro punto de vista, el proceso constitucional español de casi 40 años ha sido positivo en cuanto que se sentaron las bases de la convivencia democrática, mediante un Estado de Derecho, para proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones; para promover el progreso de la cultura y de la economía con el fin de asegurar una digna calidad de vida; y para colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra. Es verdad que hay luces y sombras en todos los ámbitos. Pero lo importante es avanzar y mejorar para evitar el retroceder o anclarse en hostilidades de antaño.
En consecuencia, entendiendo el Estado como comunidad o sociedad de personas que viven, a diferencia del estado de naturaleza de permanentes o potenciales hostilidades, bajo el acuerdo y amparo de unas leyes justas, en las que presidan los valores de libertad e igualdad, consideramos que debe analizarse lo más correctamente posible, incluso históricamente:
1. El concepto o idea de España y su realidad geográfica una y diversa, toda vez que el propio ser humano es animal de realidades.
2. Los conceptos de Región y Regiones, Nación y Naciones, y la de Estado (ya sea visto desde una perspectiva más política o desde la propia sociedad civil).
3. La idea de Europa y sus realidades diversas, sus tensiones y conflictos a los que se añaden los temas migratorios, la forma de garantizar los derechos humanos, y el imprescindible sentido contractual o de pacto para garantizar una paz duradera, sea en España, sea en Europa.

¿Acaso no es lógico, tras 40 años, mejorar efectivamente el marco constitucional español? ¿Acaso no debe Europa establecer una Confederación Política, más allá de la mera unión económica o monetaria, en su caso?
En este punto, habría que retomar mejor a Kant que a Hegel (con independencia de la importancia que tiene el grado de autoconciencia de las personas y de la comunidad o la sociedad) para avanzar hacia el mañana desde el presente, pues la historia no sólo es lo dado sino lo que queda por hacer.
En efecto, la realidad histórica, tanto en España como en Europa, con todas sus complejidades y contradicciones, nos invita a pensar en una praxis política al modo que plantea Kant en La paz perpetua, pues la paz entre personas y comunidades que viven juntas, en sociedad, no es un estado de naturaleza −status naturalis−. El estado de naturaleza es más bien la guerra, es decir, un estado en donde, aunque las hostilidades no hayan sido rotas, existe la constante amenaza de romperlas. Por tanto, la paz es algo que debe ser instaurado, mediante consenso, acuerdos y pactos de paz duradera y estable.
Abstenerse de romper las hostilidades no basta para asegurar la paz, entre quienes viven juntos, y por eso hay que acordar mutuas seguridades de justicia, libertad e igualdad, en la realidad civil y en la política.
Recomendamos, en definitiva, la lectura de Immanuel Kant, en su opúsculo La paz perpetua, tanto en su primera sección –que contiene los artículos preliminares para una paz perpetua entre los Estados-, como la sección segunda: sobre constitución política, derecho internacional, derechos cosmopolita, y sus correspondientes garantías, que contiene los artículos definitivos para la paz perpetua.
El análisis geográfico e histórico conlleva la exigencia de una praxis política que aborde no sólo la realidad existente sino la que puede llegar a ser más justa para la comunidad y para la sociedad, hablemos de España, de Europa o de la Comunidad Humana.

EL PAPELÓN DE LOS SINDICATOS DE CLASE EN LA MANIFESTACIÓN DE BARCELONA

EL PAPELÓN DE LOS SINDICATOS DE CLASE EN LA
MANIFESTACIÓN DE BARCELONA

La unión General de trabajadores es el sindicato de clase más antiguo de España y por lo tanto ha vivido durante décadas, como organización en defensa de los derechos de los trabajadores, la agitada historia de este país.
Ha estado presente activamente en los hechos históricos más dispares, desde la dictadura de Primo de Rivera hasta la revolución de 1934, y la organización ha actuado con aciertos y con desaciertos, pero lo ha hecho movida por una causa: la defensa de los derechos de los trabajadores y la busca de su bienestar.
El sindicato se constituyó como tal precisamente en Barcelona el 12 de agosto de 1888.
Lo hizo el Congreso Obrero de representantes de 44 sociedades de oficios y coincidió con la Exposición Universal de Barcelona.
Es cierto que en Cataluña tradicionalmente han tenido una mayor implantación los sindicatos anarquistas, pero la UGT ha estado presente siempre allí, aunque minoritariamente, para defender los derechos de los trabajadores.
Comisiones Obreras (CCOO) tiene una historia mucho más corta pues se constituyó en 1962 en la clandestinidad, en plena dictadura franquista. Durante años ambas organizaciones han rivalizado para conseguir ser el primer sindicato de clase de España. En Andalucía UGT ha estado generalmente por delante de CCOO en afiliación.
Desgraciadamente la decadencia de ambas centrales sindicales es más que evidente, principalmente de la Unión General de trabajadores. Algún día se estudiará con una mayor perspectiva la decadencia de ambas entidades. Lo cierto es que en la actualidad están proliferando las organizaciones sindicales por sectores de actividades y muchas de ellas están desplazando a las que fueron las dos grandes. Basta con hacer un repaso superficial para citar las formaciones sindicales de funcionarios públicos, de trabajadores de la sanidad, de la enseñanza, de controladores, de maquinistas de ferrocarriles y así se podrían citar muchas más, incluso en las grandes empresas donde se están constituyendo organizaciones sindicales de los trabajadores exclusivas de la entidad correspondiente.
Nadie puede negar la necesidad de los sindicatos en cualquier Estado Democrático y de Derecho, así lo contempla la Constitución de 1978 (Artículo 7 en su TITULO PRELIMINAR) pero las dos grandes centrales de sindicatos de clase han perdido su importancia y hegemonía, y está dentro de lo posible que la decadencia se acentúe aún más dado el comportamiento que están siguiendo en relación a los sucesos relacionados con los independentistas.
La cuestión está en encontrar la forma de corregir este rumbo destructivo que no interesa al conjunto de la clase trabajadora, pues al dispersarse la labor sindical en organizaciones mucho más pequeñas y sectoriales la defensa de sus intereses perderá sin duda fuerza, en general, aunque favorezca a sectores concretos de
trabajadores.
Por su proceder, sin embargo, no es esa la preocupación de los dirigentes de las dos grandes centrales, la última actuación de estos dos sindicatos de clase al sumarse a una manifestación a favor de los golpistas o secesionistas catalanes es posible que haya marcado el comienzo de su decadencia total.
¿Cuándo las dos organizaciones sindicales más importantes de este país perdieron el rumbo? Cuando sus dirigentes se preocuparon más por mantener sus parcelas de poder y por el propio poder, que por las razones que justifican su existencia tales como impedir abanicos salariales en las empresas que llegan a ser tan amplios que el de los altos directivos son cientos de veces el de lo trabajadores de base, creando así una nueva casta; el haber contribuido al desastre de la banca pública manteniendo a consejeros sin la adecuada preparación técnica y dispuestos ante todo a lucrarse; así como al haber tolerado salarios diferentes para los funcionarios, de similar categoría, en las diferentes Administraciones Públicas y de las Comunidades Autónomas, etcétera, etcétera…; pues fueron cayendo así en actuaciones contrarias a los principios y objetivos propios de las organizaciones, y en ocasiones próximas a la ilegalidad o incluso inmersas en ella, rematando faena con el apoyo en manifestaciones públicas a presuntos delincuentes.

A FAVOR DE LA CONEXIÓN FERROVIARIA DE GRANADA Y CONTRA LOS PRIVILEGIOS SOBERANISTAS PERIFÉRICOS

A FAVOR DE LA CONEXIÓN FERROVIARIA DE GRANADA
Y CONTRA LOS PRIVILEGIOS SOBERANISTAS PERIFÉRICOS

En los primeros días en este mes de abril se han cumplido tres años que Granada, una ciudad con unos trescientos mil habitantes, en una Comunidad Autónoma eminentemente turística como es Andalucía y con el monumento más visitado de España, la Alhambra, está sin conexión ferroviaria.
Tal situación ha originado, según los expertos, unas perdidas económicas, para la localidad, superiores a los quinientos millones de euros, al margen del deterioro de su prestigio como una ciudad cosmopolita.
Ante esta situación surge la pregunta siguiente: ¿Es imaginable que una desfachatez igual se hubiese dado en una ciudad catalana de similares características a la andaluza? Las presiones del gobierno autónomo independentista de turno y las manifestaciones sociales, hubiesen originado tal presión sobre el Gobierno de la Administración General del Estado que el problema se hubiese solucionado sobre la marcha.
Todo tipo de privilegios a favor de los soberanistas periféricos ha sido un hábito tradicional a lo largo de la historia y las consecuencias resultan nefastas para el resto del país y principalmente para Andalucía –periferia geográfica históricamente relegada-
La presión del Gobierno Autónomo Andaluz, al parecer, apenas si tiene capacidad para impedir se den y mantengan barbaridades de esta índole, y el Partido Socialista Obrero Español tampoco va actualmente en la dirección adecuada.
La primera línea férrea para el tren de alta velocidad de España, denominado AVE por un destacado militante socialista, se construyó entre Sevilla y Madrid. Ocurrió así porque los gobiernos socialistas que llevaron a cabo las grandes trasformaciones, que este país necesitaba, los presidía Felipe González y tenían el respaldo de la mayoría absoluta del Partido Socialista Obrero Español en el Congreso de los Diputados que sostenía al gobierno. El objetivo era lograr en el Sur una inversión de modernidad, a la vez que una vertebración interterritorial imprescindible para las comunicaciones en pro del desarrollo económico y cultural.
El proyecto se culminó a pesar de las muchas críticas e incluso burlas, entre ellas las emanadas de Cataluña y por supuesto de los partidos conservadores, que no entendían como esa primera línea ferroviaria de alta velocidad construida en España no se hacía para unir a Barcelona con el resto del mundo.
Es imposible entender que determinados partidos, tal como Podemos y sus Mareas, hagan manifestaciones a favor de los golpistas en prisión e insistan que ante el intento de golpe de Estado de los independentistas catalanes la única salida es establecer contactos bilaterales entre los golpistas y el gobierno, las llamadas absurdamente soluciones políticas. Llegan incluso a proponer una amnistía para los delincuentes, cuando los indultos generales, figura equivalente a la amnistía, están expresamente prohibidos por la Constitución de 1978 (Articulo 62, i).
Ante estos hechos el país debe ponerse en guardia porque corre el peligro de volver al punto de partida. Aquel punto en que se inició la tolerancia al independentismo de toda clase de abusos, entre ellos el incumplimiento de las sentencias de los tribunales, el uso delictivo de los medios de comunicación, la implantación de sistemas de enseñanza para adoctrinar a los niños en el odio a España y a los españoles, la tolerancia con la corrupción en la Administración Pública Autónoma como un hábito normal, la inhibición ante el caso de Banca Catalana, la marginación del español en las actividades administrativas e industriales y otras muchas actuaciones insolidarias e irresponsables, con el beneplácito de los gobiernos centrales de turno que pactaban con ellos para conseguir conformar las mayorías parlamentarias que necesitaban.
Andalucía y los andaluces tienen que estar atentos porque las consecuencias de nuevas dejaciones de los gobiernos centrales ante los independentistas, de cualquier territorio, tendrán consecuencias para ellos mucho peores que mantener sin servicios ferroviarios al núcleo poblacional de Granada, una ciudad importante de Andalucía y de España, con un legado y un patrimonio histórico de valor mundial.