LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA Y LOS CURAS PEDERASTAS

            Hace pocos días la Conferencia Episcopal francesa ha publicado los resultados de una investigación impulsada por este organismo, sobre pederastia en el seno de la Iglesia católica en Francia, que ha determinado que 216.000 niños y niñas de este país habían sufrido abusos sexuales por parte del clero del país galo. La cifra se eleva a más de 300.000 si se incluye a laicos al servicio de colegios religiosos. Otros países europeos como Alemania han hecho lo propio.

            En el caso de nuestro país, la Conferencia Episcopal acaba de negarse a iniciar cualquier pesquisa que pueda esclarecer, siquiera sea aproximadamente cuántos menores han sido víctimas del clero español en el lapso de tiempo que abarca desde 1940 hasta 2020. Mucho menos a hablar de reparaciones e indemnizaciones que, como damnificados, pudieran corresponderles.

            Hace años publicamos un artículo en estas páginas: “Francisco y los curas pederastas” que reflejaba nuestra posición al respecto; La jerarquía eclesiástica ha considerado siempre estos delitos como pecados y como tales, y en secreto, han sido tratados. Además, ha ocultado y protegido a estos malhechores, convirtiéndose así en cómplice de sus delitos pretendiendo preservar a la institución por encima de la justicia y perpetuando una situación que sólo muy recientemente ha comenzado a cambiar.

            En España, ni la jerarquía de la Iglesia Católica ni los sucesivos gobiernos de uno y otro signo han hecho nada por esclarecer estos delitos que van desde el final de la Guerra Civil hasta nuestros días.

            Rodríguez Zapatero mejoró la dotación del clero quizás pensando que, de esta forma, se los ganaría o al menos, no serían tan virulentos. ¡Pobre iluso! Se encontró a los obispos y cardenales manifestándose en las calles con Rouco Varela al frente.

            El hecho es que la Iglesia Católica y especialmente su jerarquía tienen un problema de abusos sexuales de suma gravedad y alcance planetario, porque no son casos aislados que se produzcan en un sector del clero o en un país determinado, sino que ocurren allí donde el catolicismo está implantado, es decir, en una parte importante de nuestro planeta y, singularmente, en América del Norte, América del Sur y Europa.

            Parece, pues, llegado el momento de que en España se investiguen los abusos y delitos cometidos por el clero singularmente en la época del nacional-catolicismo franquista cuando el poder de la Santa Madre era inmenso y nadie se atrevía a oponerse a sus tropelías. Sin obviar el periodo democrático donde se han seguido perpetrando algunos de estos hechos, con la diferencia a favor que, unos pocos al menos, se han denunciado y han llegado a los tribunales. Pues, ni siquiera tras el Concilio Vaticano II, se fue capaz de que el celibato fuera opcional y que la mujer pudiera optar al sacerdocio.

            La Conferencia Episcopal ya ha dejado claro que ellos no van a analizar ni hechos ni causas de esos comportamientos delictivos. Pero en nuestro país hay partidos políticos, sindicatos, asociaciones de todo tipo, corporaciones profesionales (muchas relacionadas con la Justicia) que podrían jugar un papel importante en este asunto. También el Parlamento, y, en última instancia, el Estado.

            El Islam, y las Iglesias evangélicas, parece que tienen una relación más natural de su clero con la sexualidad, a pesar de sus propios contextos de patriarcado y de resistencia al derecho de igualdad de la mujer y el hombre. 

            Quizás ayudaría a la resolución de este grave problema, al menos en buena parte, el que la cúpula de la Iglesia reconsiderara su posición con respecto al celibato del clero permitiéndole a este casarse, a ver si así dejan de perseguir a niños y a niñas y disminuye drásticamente el número de víctimas. 

POR UN MODELO DE EMPRESA PÚBLICA

         No somos expertos en nada, ni pretendemos serlo,  y menos en el sistema de subastas por  las que diferentes fuentes de energía marcan los precios en el mercado de la electricidad, pero sí padecemos como consumidores la subida continua de la factura de la luz, y queremos opinar sobre ello

         Todo empezó en 1977, (¿quién sería?) cuando, por imposición de la UE se entró en un proceso de liberalización del sector eléctrico, que añadió, a la instrucción europea, algunas “particularidades” made in Spain: la venta de Endesa con lo que se renunció a la participación en el nuevo escenario de una empresa pública, que sí mantienen otros países europeos, como veremos; se detrajeron del erario público unos millones, 1500 M€, para pagar a las empresas eléctricas unos costes de transición a la futura competencia; y se implantó un sistema de subasta caótico para fijar el precio diario de la energía..

         Para rizar el rizo, poco después se condenó a las energías renovables, (¿quién sería?), en beneficio de estas empresas dominadoras ya del mercado y del capital alemán con fuertes intereses en la energía solar (impuesto al sol, etc.), con lo que se perdieron inversiones en marcha, de las que aún colean las reclamaciones de devolución en los tribunales.

         Todo este proceso de pasar de un sistema centralizado de producción eléctrica a uno de libre competencia, conlleva unas inversiones que no se realizaron y abocan a una situación de oligopolio, ante una privatización de un sector estratégico, fundamental e imprescindible para la vida de la gente; intereses privados alejados y olvidados del interés general, y fuera del tratamiento de servicio público que merece todo bien esencial.

         Con la misma directriz de liberación europea, Francia, Italia, Suecia, Noruega.., entre otros mantienen un modelo de servicio público inexistente en nuestro país. ENEL, empresa pública italiana es la dueña de ENDESA, ex-empresa pública española, que de esta manera deriva sus beneficios a su país.

         Es decir con esta regulación hay un oligopolio de hecho, un reducido grupo de empresas, y sus filiales, controlan el mercado y los precios, que no son propiamente por su producción, ni por mejoras tecnológicas, que están incluidos en el recibo

         Abundando en esto último, el sector eléctrico con esta regulación no cumple con la libre competencia y olvida el obligado constitucional del “interés general”, y bien que lo sufrimos ciudadanos y empresas como consumidores..

         No es una solución total a un problema estructural, pero en la UE cuentan con empresas públicas, de producción y distribución eléctrica, Francia, Holanda, Italia, Noruega, Portugal, Suecia,.., con lo que no sería ninguna locura, homologar el papel del Estado, también en esto,  con los de los países de nuestro entorno.

         Hay más países, Australia, Canadá, EEUU, Israel, Japón, Suiza.., que también cuentan con empresas y modelo públicos.

         A ver si los raros vamos a ser los españoles…

LA FACTURA DE LA LUZ Y EL DECRETO

         ¿Qué eleva la factura de la luz?

         Como nos ilustran a diario los medios, la factura depende de una parte fija, que pagamos sí o sí, y otra que depende del consumo, variable, que depende de la clase de energía que nos suministren y del tipo de contrato que tengamos. Hablemos de esta parte variable.

         El precio de la “luz” que consumimos se decide en el Mercado Mayoritario en una subasta diaria, de los distintas clases de energía, dependiente de la oferta y la demanda, y que marca la necesaria planificación de lo que van a ofrecer las Centrales.

         El orden de la subasta es: de la energía más barata a la más cara, nucleares e hidroeléctricas (ya amortizadas), primero, no fósiles después y si la demanda de KW,s sube, entran las que usan carbón y gas, las más contaminantes y por tanto las más caras. El precio final de esta subasta, el del KW que llega al recibo, es el de la energía más cara

¿Qué está en contra del consumidor y de las necesidades energéticas de las empresas? Estamos pagando las facturas más caras que nunca porque se han encarecido los derechos a contaminar por CO2, un “mercado” donde los países ricos (sus empresas son las que contaminan), pagan a los países pobres cuotas por seguir contaminando, y el precio del gas,  por razones geopolíticas y de demanda.

         Ha pasado el verano, con períodos máximos de demanda de energía y seguimos pagando precios elevados, y cuando llegue el invierno se producirán situaciones similares, el consumo y el precio subirán aún más y la previsión es que esa escalada persista hasta la primavera, hasta el mes de marzo de 2022.

         Invertir esta tendencia de los precios de la energía eléctrica a la subida escandalosa sin modificar ese mercado, al albur de manipulaciones, no es tarea fácil ni inmediata, por lo que el Gobierno desde principios de verano ha comenzado a tomar medidas..

         Primero, ha reducido los impuestos que siendo del sector inciden en la factura, a saber: de la medida de suspensión, temporal, del Impuesto sobre el valor de producción de energía eléctrica del 7% en el tercer trimestre de este 2021, y la reducción del IVA del 21 al 10%. El coste en la factura por los impuestos es aproximadamente del 22%. A continuación, y muy recientemente, el Gobierno aprobó un Real-Decreto Ley, para paliar una situación excepcional y sin precedentes, en su redacción, muy protestado incluso con amenazas de cierre patronal por las eléctricas (hecho que puede ser objeto de otra tirilla en el blog).

         Esa Norma produce lo siguiente:

  1. Obliga a devolver a las Eléctricas los beneficios extraordinarios al asignar  a su generación eléctrica los costes de gas que no soportan, estimados en 2.600 M€, hasta donde los expertos calculan la escalada en el precio del gas, marzo de 2022. Además lo limita a los beneficios obtenidos por encima de un precio del MW hora, 20 €, y al  90% de esos beneficios, y la Comisión de la Competencia, CNMC trasladará esa reducción a la factura.
  •  Rebaja del 5,1% al  0,5 %, del Impuesto Especial sobre la Electricidad, que al estar transferido a las CCAA, tendrá que compensar.
  • Limita o topa la tarifa regulada de gas al 5% en los dos siguientes trimestres y, antes de que acabe el año se aprobará un calendario para incentivar las subastas a largo plazo, en las que las eléctricas ofertarán en función de la demanda prevista.
  • Garantiza un suministro mínimo, 3,5 KW para consumidores vulnerables, Bono Social Eléctrico, seis meses más sumados a los cuatro actuales.
  • Modifica la Ley de Aguas y fija reservas mínimas almacenadas para evitar deterioros medioambientales y facilitar actividades económicas de uso por los municipios.

         En fin, medidas temporales y limitadas, para esperar a que amaine el temporal, pero que señalan el camino para una reforma estructural de un “mercado” de un bien esencial para la vida y  el bienestar, y estratégico  para la economía, que algunos quieren convertir en otra arma arrojadiza contra el Gobierno. 

UN NUEVO CURSO POLÍTICO

El Gobierno afronta un nuevo curso político con algunos triunfos en la mano y varias incógnitas importantes por despejar. Entre los primeros cabe citar el incuestionable éxito de la campaña de vacunación, que no sólo ha cumplido el objetivo de llegar al 70 por ciento de la población en agosto sino que, además, nos ha situado como uno de los países con mayor población vacunada del mundo. El éxito no es solo del Gobierno, sino de una sociedad española informada y proclive a las vacunas y de un sistema sanitario público que, a pesar de necesitar un mayor fortalecimiento, ha hecho y hace un extraordinario esfuerzo para atender a los enfermos de Covid-19, el resto de las patologías y vacunar masivamente a la población. El otro triunfo evidente y cuantificable es la reactivación económica. Ello ha permitido la salida de cientos de miles de trabajadores, los ERTE y la creación de empleo en los últimos meses.

         El turismo de los españoles/as ha contribuido eficazmente al sostenimiento de todas las variantes hoteleras y hosteleras amen del comercio y el turismo internacional, ha iniciado una lenta recuperación que puede acelerarse con las bajas incidencias que comienzan a anotarse en España.

         Además, dentro del desastre de la retirada de Afganistán, nuestro país ha conseguido evacuar en pocos días a varios miles de personas y establecer un punto de acogida y distribución que, por lo que sabemos, funciona con eficacia. De hecho, el 8/9/2021, el titular de Exteriores, se ha comprometido a negociar con los talibán la salida del personal afgano que ha colaborado con las fuerzas españolas.

         Entre las incógnitas destacan dos especialmente preocupantes: El precio de la electricidad que amenaza a muchas familias españolas y a la recuperación; y La cuestión catalana.

         En el primer caso, cabe señalar que los españoles pagamos unos precios por el fluido eléctrico más caros de Europa. Esto es así históricamente sin que gobiernos de izquierdas o derechas hayan hecho gran cosa por evitarlo. ¿No es posible intervenir el precio de la electricidad o crear una empresa pública? ¿Es que estamos a merced de Endesa, Iberdrola, Naturgy y demás empresas del sector? ¿De verdad no hay nada que hacer? Si un Gobierno como el actual no hace nada al respecto, ¿Quien lo hará? ¿Pablo Casado? En algún analista económico hemos llegado a leer que el consumidor debe percibir un “umbral de dolor”  en la factura eléctrica. ¿Cuánto dolor debemos soportar para que se replanteen los grandes beneficios de las compañías eléctricas?

         La cuestión catalana parece aún más insondable. Los distintos grupos independentistas no se ponen de acuerdo entre ellos y, además, piden lo que saben no pueden obtener:
Amnistía y Referéndum de autodeterminación. El futuro de la mesa de diálogo entre el Gobierno y el Govern parece cuando menos incierto.

         Todo ello con un PP cada vez más radicalizado y obsesionado con VOX, capaz de ponerse enfrente del Gobierno en mitad de una crisis política y diplomática con otro Estado (Marruecos), objetar la operación de evacuación en Afganistán realizada por el Ejército Español a las órdenes del Gobierno, o afirmar hasta la saciedad que la campaña de vacunación puesta en marcha en nuestro País constituye un rotundo fracaso.

         El Nuevo Curso Político se anuncia, pues, políticamente  movido no sólo en el sistema educativo y sanitario sino en las relaciones internacionales y en la propia vertebración territorial como Estado Social y Democrático de Derecho.

INDULTOS

            El indulto, el perdón gracioso, era una prerrogativa de los reyes absolutos que la usaban a su entera discreción cuando querían demostrar clemencia y magnanimidad con sus enemigos reales o imaginarios. También solían usarlo con motivo de subir al trono, tener un hijo,  ganar una guerra o cualquier ocurrencia o festejo del monarca de turno. Era y es una prerrogativa completamente arbitraria que las democracias modernas han heredado y que algunos penalistas consideran una antigualla medieval y atrabiliaria que debería desaparecer de nuestro ordenamiento jurídico.

            Ahora bien, España es un país muy dado a indultar. Aquí se han perdonado delitos con sentencia firme desde la más remota antigüedad y lo han hecho todos los regímenes que han gobernado España, desde los reyes de derecho divino, La República, las dictaduras de Primo de Rivera y Franco y ahora la Democracia. Durante muchos años de los pasados siglos XIX y XX, el ministerio que proponía al Consejo de Gobierno los indultos se llamó de Gracia y Justicia.

            Durante la dictadura franquista se promulgaron varios indultos generales e incluso alguna amnistía con motivo de cumpleaños del régimen o decisión del dictador, que para eso el Estado era él, pero algunos sospechamos, que lo que de verdad le gustaba era fusilar. De hecho, dos meses antes de su fallecimiento en noviembre de 1975, ordenó ejecutar a 5 hombres jóvenes por motivos políticos.

            A lo largo de la Transición, y aún antes de aprobar la Constitución, se promulgó una Ley de Amnistía en 1977 que liberaba a presos políticos del Régimen y salvaba algunas de las infamias más notables del franquismo.

            Una vez celebradas  las elecciones libres y aprobada  nuestra actual Constitución, los gobiernos democráticos han indultado con largueza –aproximadamente unos 16.000  indultos desde 1978 hasta hoy-

            Curiosamente el Presidente que más indultos ha concedido ha sido Aznar con nada menos que 6.000. Casi todos a banqueros, hombres de negocios y delincuentes de “cuello blanco”. Debe ser que los sentía más cercanos.

            Ahora se plantea indultar a los condenados independentistas de Cataluña y la derecha zaragatera y bulliciosa se ha echado al monte de Colón, acusando de traición al gobierno de España. ¡Qué exageración, con todo lo que se ha indultado aquí!

            Desde luego es dudoso que una medida como ésta vaya a resolver el conflicto catalán pero, si puede desinflamar la situación y contribuye a encauzar el problema, es posible que sea útil para Cataluña y para España.

            Hay signos esperanzadores por parte de ERC que, por boca de su máximo dirigente  -beneficiario de una probable medida de gracia- acaba de declarar que los indultos serán bienvenidos y que la unilateralidad ha resultado inviable.

            En todo caso, a los independentistas recalcitrantes que propugnan la vía unilateral y el enfrentamiento con el Estado, los que afirman que lo volverían a hacer, hay que recordarles que la Constitución y el Estatut continúan vigentes, que el Tribunal Supremo y el Constitucional siguen ejerciendo plenamente sus funciones y que eso que defienden, en cuanto traspasen ciertos límites que marcan las leyes y el sentido común, no es una salida  para Cataluña sino una entrada para ellos… en la cárcel.

TEMAS PARA EL DEBATE, JUNIO DE 2021

                La Revista Temas para el debate, de este mes de junio 2021 (nº 318) se inicia con una reflexión sobre “Más y mejor Estado”, pues ante una situación como la provocada por la pandemia “no sólo necesitamos más Estado, sino también un Estado mejor, con capacidad de proporcionar servicios de calidad a todos los ciudadanos, y también con la capacidad de dar la debida protección a los servicios sociales”. Seguridad Pública, Políticas Públicas Educativas, Servicios Públicos de Salud, Desarrollo Humano, Protección del Trabajo, Equilibrio Ecológico, Cultura…, y todo ello con la perspectiva transversal de la igualdad entre mujeres y hombres, exigen más Estado y de más calidad.

                Efectivamente: “Ante una situación tan excepcional como la provocada por la pandemia y sus previsibles efectos económicos y laborales, el papel tradicional del Estado se acrecienta, se revaloriza y se extiende hacia otras dimensiones que requieren ser atendidas y garantizadas por todos.” (pág.6).

                Destacar, entre otras, las siguientes aportaciones:

  • La igualdad real entre hombres y mujeres constituye el pilar de la democracia de este siglo XXI.
  • La aprobación de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética supondrá  un avance en la integración de exigencias medioambientales.
  • La Salud Pública sigue siendo la asignatura pendiente de nuestro Sistema Nacional de Salud.
  • Afrontar las insuficiencias y desequilibrios del Sistema Educativo, frente a derivas eclesiásticas, neoliberales y/o separatistas, es urgente.
  • Es ineludible impulsar el respeto y el desarrollo de los principios del Trabajo Decente, promulgado por la OIT (Organización Internacional del Trabajo).
  • Garantizar el acceso de la ciudadanía a los bienes culturales, sigue siendo un reto.

                Sobre la igualdad real: “Se necesita Estado para garantizar la igualdad entre mujeres y hombre”, Carmen Calvo, Vicepresidenta Primera del Gobierno de España, tras afirmar que son muy preocupantes las manifestaciones de violencia contra las mujeres, concluye su artículo diciendo: “sin igualdad real y efectiva entre mujeres y hombres, no se puede entender la democracia, no tiene viabilidad, no tiene mejora, no tiene expectativa. Así de importante es.”(pág. 20).

                Muy importante también lo que escribe Cristina Narbona: “El Estado, imprescindible para preservar los equilibrios ecológicos” (págs. 21-23). Preservar la biodiversidad, reorientar la política del agua, y retomar los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030, es crucial si se quiere garantizar un futuro mejor para las personas más jóvenes así como para quienes aún no han nacido.

                “La Sanidad Pública Postcovid: entre el estrés y la revitalización” (págs. 24-27) es el aporte importante de María Luisa Carcedo, Diputada del PSOE, en pro de mantener la capacidad de respuesta universal de salud tanto en la atención primaria como en la red hospitalaria.

                “Educación y Estado Social frente a la desigualdad”, de Victorino Mayoral Cortés (Exdiputado del PSOE en el Congreso) invita a bregar con tres adversarios que obstaculizan afrontar las insuficiencias y los desequilibrios del sistema educativo español: la antigua teoría de la función subsidiaria del Estado en Educación, el modelo neoliberal conservador, y la deriva separatista (pág. 30).

                “Estado para proteger al trabajo”, de Toni Ferrer, Presidente de la Comisión de Trabajo del Senado (págs. 31-33) apuesta por el Estado como sujeto social regulador, vigilante y controlador del proceso económico y social. Advierte que los derechos laborales están en el centro de la ofensiva del neoliberalismo a escala mundial contra el Estado de Bienestar –contra los servicios públicos y contra los sistemas públicos de pensiones-. Advierte, además, que la digitalización sin control político y sin regulación produce una situación de explotación salvaje y desregularización laboral y social, como ha ocurrido con las plataformas digitales que se han venido implantando con falsos autónomos, la huida del derecho del trabajo y de las obligaciones fiscales.

                “El Estado y la Cultura” es la aportación de Javier García Fernández, catedrático emérito de Derecho Constitucional de la Universidad Complutense en Madrid (págs. 37-39). Se reconoce que la Cultura tiene un gran sentido de emancipación, pero que sin el Estado queda al pairo del mercado y sus intereses de publicidad y beneficio económico.

                Vamos, pues, hacia una conjunción de Cultura y Trabajo, hacia la exigencia de reforzar el Sistema Educativo y la Salud Pública Universal;  vamos caminando hacia la Agenda 2030 –por un Mundo más Sostenible-, coherentes con los 17 ODS y sus ambiciosas metas mundiales; y estamos tratando de garantizar la igualdad efectiva entre mujeres y hombres, lo que implica garantizar la dignidad de toda persona humana.

LAS PRIMARIAS. UN RECORRIDO POR EL PROCESO

        Las elecciones primarias en el PSOE de Andalucía para designar a su candidato a la Junta es un proceso usual en el PSOE, recuperado en 1997, siempre que haya más de un candidato, a las elecciones del ámbito que sea. Son convocadas, a petición de la Ejecutiva andaluza, ante el anuncio de la Ejecutiva Federal de su convocatoria, y del deseo expresado por varias ejecutivas provinciales.

        Es una práctica que desde la II República, (con un largo paréntesis sin efectuarlas como vemos), da voz y voto a los militantes y sus resultados son una incógnita, porque no siempre coinciden los deseos de los aparatos del partido, con los de aquellos, (los militantes) Y hablamos de aparatos, en plural, porque en esta ocasión, y por el ámbito en que se dilucidan estas primarias, hay candidatos de las dos ejecutivas,.., aunque se niegue.

        El episodio más llamativo de ese desencuentro entre ejecutiva y militantes se sustanció con la victoria de Josep Borrell en su pugna con el entonces Secretario Gral. de la Ejecutiva Federal Joaquín Almunia en las Primarias para las elecciones Generales, en abril de 1998. Y no menos importante y reciente es el caso de primarias para las últimas Elecciones Generales en las que salió elegido el actual Presidente del Gobierno. 

        Antes, el proceso que enfrentó el 3 de octubre de 2010  al líder del Partido en Madrid, Tomás Gómez, que no era el favorito de Ferraz, y la entonces ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, que se resolvió a favor del primero;  y en el plano municipal  Jordi Hereu, Alcalde entonces de Barcelona, que el 19 de febrero de 2011 se midió con Montserrat Tura, que era la candidata oficial y también ganó.

        Desde su fundación hasta el inicio de la guerra civil se utilizó este sistema de primarias, el voto directo de los militantes para la elección de candidatos tanto a puestos de estructura del partido como a cualquier proceso electoral. Después, y hasta el 34 Congreso de 1997, que lo recuperó como respuesta innovadora y de apertura democrática del PSOE, se empleó el de listas cerradas y no bloqueadas.

        Un año después se celebraron las primeras elecciones en el ámbito de una Comunidad, primarias en el País Vasco: fue en marzo de 1998, resultó vencedor Nicolás Redondo, hijo, como candidato a lehendakari sobre la aspirante Rosa Díez.

        Se repitió el mismo proceso de primarias para la elección de candidatos a las autonómicas y municipales en todo el Estado, (aparte de los anteriormente comentados de 2011 en la Comunidad de Madrid y Barcelona), de 1999 y de 2003, en los ámbitos en que hubo mas de un aspirante, y en estas ocasiones, en la mayoría, con la victoria de los candidatos oficiales de las correspondientes ejecutivas. 

        Pero empecemos a hablar del proceso inmediato en Andalucía. Para presentarse a las primarias hay que obtener un número determinado de avales, (firmas de los militantes) Y hasta hoy han expresado su voluntad de presentarse cuatro candidatos que tendrán que conseguir esos avales; la votación tendrá lugar a mediados de junio. La idea es que antes del verano y, ante un eventual adelanto electoral, en Andalucía haya una alternativa preparada.

        Lo seguiremos de cerca, y participaremos en el proceso.

RELATIVIDAD Y AUTOESTIMA EN POSITIVO

La teoría de la relatividad de Einstein, al igual que el perspectivismo de Ortega, pueden aportar mucho a la realidad de la vida social y política de estos momentos, ya se hable de Madrid o de España; de Cataluña, España y Europa; del Oriente Medio y el conflicto histórico entre Palestina y la descendencia de Abraham; o ya se hable del coronavirus y la pandemia en Oriente y Occidente o en la misma Europa del Sur y del Norte.

Hablando de Madrid, podemos observar que se han acentuado aportaiones contradictorias de datos y peleas políticas al uso. Lo mismo ocurre si se centrara la cuestión en la pandemia fruto del dichoso coronavirus, ya sea en Brasilia, en Madrid o en Berlín. Pero… ¿Por qué relacionar la relatividad de los hechos o el perspectivismo con el tema de la autoestima?

Según podemos ver en el libro de Luis Rojas Marco: La autoestima. Nuestra fuerza secreta, el escenario del “yo”, la fascinación con uno mismo, y los retos a los que nos enfrentamos a lo largo de la vida son condicionantes de la visión de la realidad propia y ajena, personal y social.

Las personas engreídas, arrogantes y prepotentes tienden a utilizar los medios sociales, económicos o físicos, y también los políticos, para subyugar y dominar… Por eso, quizás, se nos aconseja distinguir entre la autoestima saludable o constructiva y la autoestima narcisista o destructiva. Además, conviene tomar conciencia y tener en cuenta que una es la cultura individualista –del “ser sí mismo”- y otra la cultura “comunitarista” o solidaria –en la que el “nosotros” da sentido al “ser con los demás”-.

De hecho, a finales del siglo pasado, se pensaba que el impulsar la valoración positiva de sí mismo llevaría previsiblemente a la disminución de ciertas lacras sociales como el crimen violento, el maltrato doméstico, el abuso del alcohol y las drogas… o el fracaso escolar. Pero, posteriormente, se ha ido comprobando que no es necesariamente la baja autoestima ni causa principal ni secundaria de los malos sociales que conocemos como tales; y que las personas con una autoestima saludable, que son mayoritarias en la sociedad, tienden a pasar inadvertidas.

El problema principal son los efectos negativos y las consecuencias devastadoras de la autoestima dañada en este tipo de sociedad actual donde la importancia del “yo” supera con mucho a la del “nosotros”.

Importante, pues, el regalo de Einstein que nos transmite el sentido de la relatividad, que podemos aplicar a la vida desde el campo de la física cuántica. Y lo mismo podemos decir del denominado “perspectivismo” de Ortega y Gasset –que nos invita existencialmente a ser personas conscientes frente a circunstancias adversas-. Ser conscientes de la subjetividad de nuestras percepciones y apreciaciones, ser conscientes de la relatividad o de la parcialidad, es un paso importante previo al análisis de la realidad, siempre compleja, dinámica y abierta.

Los seres humanos no estamos llamados, conscientemente, a hacer lo que nos venga en gana. Eso no es libertad. Nuestra vida en libertad es vida en comunidad –donde hay que conjugar igualdad, libertad y solidaridad-. Hay ahí todo un problema de fondo de Educación y de Cultura.

La autoestima en positivo, de forma moderada, y siendo conscientes de la relatividad del “yo”, nos invita a construir con sentido del “nosotros” favoreciendo un cambio ideológico solidario y comprometido, así como a participar en cuanto pueda mejorar el Bien Común o el Interés General (por encima del individualismo), ya sea en la propia sociedad, ya sea en el seno de nuestra propia opción como grupo socio-político, ya sea en el seno de la Casa Común, que es la Tierra, y que nos demanda también una nueva sensibilidad ecológica y de respeto.

Relatividad, pues, respecto a cuanto podemos percibir personalmente y que ocurre en estos momentos, y autoestima en positivo frente a cualquier tendencia negativista y destructiva, o frente a egocentrismos insolidarios, ya sean de personas, pueblos, naciones y Estados.

PATENTES Y VACUNAS

Algunos miembros de Senatus Trianae lo somos también de Médicos Sin Fronteras (MSF) ya saben, esa Organización de sanitarios altruistas que se van a Haití para ayudar en un terremoto, se desplazan a Siria en plena guerra para montar hospitales de campaña y atender a los millones de refugiados o se establecen en Mali donde la población sufre los ataques de fanáticos islamistas. A veces, sus actividades en estos paises, les cuestan la vida.

Pues bien, en el último informe de MSF se afirma lo siguiente:

“La Covid-19 es una amenaza para la salud global y acabar con ella requiere medidas extraordinarias. Entendemos la importancia de la propiedad intelectual pero para luchar eficazmente contra la pandemia, necesitamos aumentar la producción de vacunas de forma drástica, para lleguen no solo a los paises ricos, sino también el resto de paises del planeta, allí donde vive la mayoría de la población mundial. Las patentes de las empresas farmacéuticas, que protegen sus beneficios económicos, están frenendo la fabricación de vacunas. Pero la lucha contra la Covid-19 no puede ser un negocio”

El texto es esclarecedor y pone el dedo en la llaga; La salud es un derecho inalienable de todas las personas que conforman la humanidad y no puede estar sometida a los vaivenes de la especulación en bolsa y, en definitiva, al negocio.

Por otra parte 100 paises con La India y Sudáfrica a la cabeza han pedido la suspensión, siquiera sea temporal, de la patentes quue pesan sobre las vacunas a fin de fabricarlas de manera masiva y proteger a sus poblaciones.

El caso de La India es paradigmático. Se trata de un país productor mundial de vacunas y fármacos de todo tipo, pero no tiene viales para vacunar a su propia población, que solo está inmunizada en un 2%. Allí se producen 400.000 contagios y 4.000 muertes diarias y no hay oxígeno para todos los que lo necesitan, ni madera para incinerar a los cadáveres.

Naturalmente, el gobierno de La India tiene una gran resposabilidad sobre lo que allí está ocurriendo. Como la tiene el de Brasil en su bello país y, en general, todos los gobiernos del mundo que han optado por defender los derechos y beneficios de las compañias farmacéuticas por encima de la salud y la vida de sus poblaciones.

En medio de un enconado debate mundial a favor y en contra de liberalizar las patentes de las vacunas contra la Covid-19, el gobierno de EEUU, ha afirmado que acepta suspender temporalmente las patentes contra el coronavirus. Inmediatamente, nuestra querida Úrsula von der Leyen ha precisado que ella también se lo está pensando. ¿Tendremos ulguna vez una política europea digna de tal nombre y sobre todo autónoma? ¿Será que, sencillamente, esta Sra. ha sentido vergüenza? Esto último sería un avance sobre posiciones anteriores.

Asi pues, “De un apartado rincon de Madrid” (Luisa Fernanda) se recorta en educación y sanidad mientras se bajan los impuestos practicando una política ultra-liberal en la mejor tradición trumpista, y a la vez, en EEUU en país que resume la expresión más acabada del sistema capitalista, Joe Biden proyecta subir los impuestos a los más ricos para financiar programas sociales y apoya la exención de la propiedad intelectual para las vacunas del Covid-19.

HAY QUE LIBERALIZAR LAS PATENTES DE LAS VACUNAS


La premisa de partida es que la pandemia que padecemos tiene, como su propio nombre indica, un alcance global y, por tanto, afecta a todo nuestro planeta. No resulta imaginable una situación más peligrosa, extensa y excepcional que ésta. Su solución tiene que venir de la mano de medidas también excepcionales. Hasta que todos los seres humanos no estén inmunizados, nadie estará completamente seguro porque el virus mutará y mientras se mantenga un foco activo estaremos en peligro. Aquí, pues, no caben soluciones insolidarias y localistas.

Recordamos las palabras a la Convención de George Dantón en pro de la abolición de la esclavitud: “Vuestra libertad es mentira si no la extendéis a todos los hombres”. Parafraseándolo podríamos decir: Vuestra inmunidad es precaria si no la hacéis extensiva a todos los países del mundo.

El actual problema de producción y distribución de las vacunas es absolutamente artificial y evitable y sólo responde a la perversa lógica capitalista que dicta el monopolio exclusivo de unas patentes, es decir, unos derechos de invención, explotación y lucro, según los cuales unos laboratorios privados ( cuyas investigaciones son a menudo financiadas con dinero público) deben obtener unos beneficios desorbitados, lo que en lenguaje coloquial es como decir hasta que el oro les salga por las orejas a sus accionistas. Para que esta locura prosiga en el tiempo y rinda pingües beneficios se hace necesario que muchos millones de seres humanos, todavía no sabemos cuántos, pierdan la vida. Es la misma lógica que encarece y hace escasear los alimentos mientras hay desnutrición infantil y adulta o la que propicia la búsqueda de fármacos estimulantes a 60 euros el envase de tres pastillas, para que algunos viejos ricos tengan sus penúltimas erecciones, mientras faltan vacunas y tratamientos para niños africanos que mueren de enfermedades perfectamente curables.

Además, se está haciendo política, en el peor sentido de la palabra, con las vacunas. Todos. Desde la UE con su lentitud, torpeza y negativa a adquirir vacunas fuera del ámbito norteamericano y europeo, con independencia de la calidad de las mismas, hasta Rusia con su imperialismo vacunal para extender sus áreas de influencia en América del Sur, África e incluso Europa; Serbia, Hungría, Chequia y ahora Austria y parece que Alemania. Ahora bien, Rusia sólo ha vacunado un 3% de su propia población y los rusos no confían en la Sputnik V.+

China también especula con Sinovac y Sinopharm aunque en este caso parece que sí esta inmunizando a su población a la vez que extiende su influencia por amplias zonas de África, Asia y América del Sur

Si se liberalizaran las patentes, siquiera temporalmente, se podrían fabricar todas estas vacunas y las que quedan por salir, en todos los países del mundo e inmunizar a toda la población en un tiempo record, lo que salvaría millones de vidas y estimularía la economía de manera inmediata. Esto es lo que han pedido 100 países subdesarrollados y a eso se han negado la UE, EEUU, Rusia China etc., etc., … Todo ello en contra de los intereses, la salud y la vida de sus propias poblaciones con una miopía política difícil de avaluar y cuando, con respecto a Europa, el Tratado de la Unión autoriza, en casos excepcionales, suspender y expropiar las patentes si con ello se preserva el bien de la población. ¿Cabe algún caso más justificado que este?

¿Para qué sirve la Unión Europea? ¿A qué intereses responden estos mandatarios europeos? ¿Qué tipo de autoridades son estas que anteponen los beneficios de unos cuantos laboratorios a la vida de sus conciudadanos? ¿A quién pretenden engañar? Van a terminar en el basurero de la historia.

¿Por qué España, que no tiene un gobierno social-comunista como dice la derecha, pero tiene socialistas y comunistas en su seno, suscribe estas políticas reaccionarias? ¿ No se debate la cuestión de las patentes de vacunas en el seno del Consejo de Ministros y Ministras del gobierno de coalición? Muchas preguntas sin respuesta y alguna respuesta que tememos formular.

Terminemos, no obstante, con una nota positiva.

La OMS por medio del programa COVAX pretende vacunar a 2.000.000.000 de personas de países pobres sin acceso a las vacunas disponibles, esperemos que lo consiga y se imponga el bien público, la solidaridad y la seguridad de todos los seres humanos de esta Casa Común, que es la Tierra, donde debe conjugarse igualdad y libertad para toda persona humana.