PODEMOS Y PANCHO VILLA

PODEMOS Y PANCHO VILLA

La Revolución Mexicana, acontecimiento sangriento y lleno de contradicciones, de enorme trascendencia para todo el Continente Americano, tuvo lugar durante el convulso siglo XX y comenzó en el año 1910 pero nadie sabe cuándo terminó porque los historiadores no se ponen de acuerdo para fijar una fecha.
Uno de los revolucionarios más activo y conocido fue Pancho Villa, que llegó a ser gobernador de Chihuahua. Cuando ocupó el cargo y sus colaboradores le dijeron que necesitaban urgentemente dinero el contestó sin dudarlo: “Si necesitamos dinero, vamos haciéndolo”. Y así fue, mando imprimir en una imprenta con papel blanco billetes moneda, primero por valor de dos millones de pesos, más tarde llegó hasta los seiscientos millones de pesos. Cuando lo obligaron a dejar el cargo se reservó el derecho de seguir utilizando a su gusto la imprenta. Fueron célebres los billetes que llamaron caritas y las sábanas por su enorme tamaño.
Los expertos aseguran que no ha existido persona alguna capaz de emitir tal cantidad de billetes moneda sin ninguna garantía. En definitiva un disparate que tuvo indudablemente sus consecuencias…, y no positivas.
El movimiento político Podemos ha dado a conocer una serie de medidas económicas que según el líder que las ha comunicado las aplicaría probablemente si llegara a gobernar. Las acciones más significativas, de las expuestas, que llevaría a término serían las siguientes:
1) Dejar de pagar parte de la deuda pública, y aplazar el pago de otra parte a los acreedores.
2) Salida del euro.
3) Posible salida de la Unión Europea, de mantenerse tal y como está estructurada en la actualidad…Y salida de la OTAN.
4) Creación de una moneda propia o ir a una zona monetaria de la Europa del sur.
5) Jubilación a los sesenta años e implantación de pensiones no contributivas.
6) Fijación de una renta básica para todos los ciudadanos.
Al líder le faltó decir a la imprenta que le encargaría imprimir todo el dinero necesario para poner en marcha los puntos indicados y algunos más, no recogidos aquí, pero igual de costosos.
Lo indignante es que un brillante titulado universitario pueda decir tantas barbaridades sin inmutarse, pues seguro que es consciente de lo que dice.
Los populismos, tanto de izquierda como de derecha, están avanzando en Europa. Los antecedentes históricos de tales movimientos dicen que dan siempre resultados catastróficos para los ciudadanos, ansiosos por escuchar las promesas que quieren aunque sean imposibles. Los responsables de tal situación son, sin la menor duda, los actuales partidos políticos con responsabilidades de gobierno.
En nuestro país el movimiento populista es de izquierdas y la responsabilidad mayor de su implantación y avance es del Partido Socialista Obrero Español incapaz de aplicar, en sus últimos años de gobierno, una política económica socialdemócrata. Permaneció impasible ante el incremento de la pobreza y de la distribución desigual de la riqueza. Permitió un endeudamiento, público y privado, insoportable. Toleró la corrupción extrema y el desastre de la “BANCA PÚBLICA” gestionada por políticos.
El resultado lo tenemos aquí: un populismo de izquierda que, en las actuales circunstancias, favorecerá a la derecha.
El PSOE dice estar inmerso en una profunda renovación, pero aún no ha hecho un ejercicio de la máxima importancia, reconocer públicamente los errores cometidos y decir con qué medidas, posibles, los corregiría si volviera a gobernar.
Las aventuras al estilo de “Pancho Villa” no son el proyecto a seguir. Lo que urge es una regeneración democrática sin fin del socialismo español y un nuevo Programa 2020 (en este caso) que, a medio plazo, encare de inmediato a partir de 2015, y tras el fracaso de los Objetivos del Milenio), el futuro que ya es presente hoy. Ese socialismo-democracia-sin-fin tendrá que ser lo suficientemente atractivo para incorporar también a tantas y tantas persona desencantada, jóvenes y adultos, mujeres y hombres progresistas, desempleados y trabajadores, universitarios y profesionales con sensibilidad y exigencias sociales, culturales y políticas.

José Manuel Llamas

Anuncios

ELECCIONES CATALANAS

ELECCIONES CATALANAS

Las últimas elecciones autónomas en Cataluña han dado a los ciudadanos una muestra más del desastroso comportamiento de los partidos políticos.

Lo más asombroso y disparato es el comportamiento de Convergencia y Unión y de su líder, que tras convocar unas elecciones a mitad de legislatura con un proyecto independentista, ajeno a la legalidad vigente, anteponiéndolo a los graves problemas que padecen los ciudadanos, pedir al electorado una mayoría absoluta amplia para llevarlo a cabo y perder prácticamente el veinte por ciento de los escaños que tenía pretende permanecer en el cargo sabiendo que tras un fracaso tan descomunal el proyecto independentista, que defendía, pierde el escaso prestigio que tenía y se convierte en un lastre para gobernar.

Un proceder tan desvergonzado solo puede desprestigiar a la clase política y a los partidos en general porque trasmite la impresión a los ciudadanos que los políticos, igual que los banqueros, no tienen que depurar responsabilidades por su gestión, una gestión que repercute directamente sobre toda la ciudadanía.

Izquierda Republicada de Cataluña, partido con cerca de ochenta años de historia convulsa y llena de contradicciones, que llegó a defender una política independentista y expansionista hacia lo que llaman países catalanes con la formación de la República de Cataluña dentro de la Federación Ibérica con la adhesión de lo que hoy es la Comunidad Autónoma Valenciana, la Comunidad Autónoma de las islas Baleares, parte de Aragón y el Rosellón francés. Metió a la segunda República Española en grandes dificultades y le complicó el futuro con la proclama unilateral que hizo en el 34, desde la presidencia de la Generalidad, para declarar a Cataluña como la República Catalana, estado independiente dentro de la Federación Ibérica, que no existía. Actuaciones todas en la que primaba la propuesta independentista frente a los principios de la izquierda entre ellos la solidaridad entre los pueblos. Ahora parece dispuesto para ayudar a sostener en Cataluña un gobierno de la derecha en la legislatura que se inicia volviendo a anteponer su propuesta independentista, tan fanática como inviable, a los principios que dan razón de ser a una organización política de izquierdas. Un partido político con una trayectoria impresentable al que ha dado su confianza el 13´69 por ciento de los votantes catalanes.

El Partido de los Socialistas de Cataluña uno de los tres que en 2.003 constituyeron una coalición para gobernar en la Comunidad Autónoma Catalana, que se mantuvo durante dos legislaturas, es el que ha tenido peor resultado ya que de 42 escaños que consiguió entonces ha pasado a 20, es decir ha sufrido una perdida de más del cincuenta y dos por cierto. Izquierda Republicana obtuvo 23 y ha tenido 21, es decir una perdida del ocho y pico por ciento e Iniciativa por Cataluña de nueve que tuvo ha pasado a tener 13, es decir una subida de más del cuarenta y cuatro por ciento.

Sobre las causas que fundamentan la decadencia del PSC habrá sin duda muchas opiniones y probablemente todas razonables, pero es difícil negar que entre ellas se pueden valorar como más significativas la indefinición y la tibieza en la que se han desenvuelto en los últimos años, lo que han forjado una imagen del partido que trasmite poca confianza a la sociedad en general y aún menos a sus  votantes. Se ha dejado arrastrar y acobardar por la corriente independentista, que puso en marcha la derecha catalana, ha olvidando las verdaderas necesidades de una ciudadanía castigada por una crisis que originó y mantiene una oligarquía delincuente que se ha impuesto a la política. Con tal comportamiento es difícil no ya que gane sino que sobreviva un partido de izquierda.

Si en 1978 tuvo lugar la fusión de los grupos socialista catalanistas  PSC-C y PSC-R, con la  Federación Catalana del PSOE, es posible que en los tiempos que corren fuera conveniente valorar la opción de que se rompa la fusión que tuvo lugar hace treinta y cuatro años para que los socialistas catalanistas se pudieran dedicar a reclamar a Francia, en unión de las fuerzas independentistas catalanas, el Rosellón para proclamar la republica de Cataluña dentro de la Federación Ibérica y la Federación Catalana del PSOE volviera a ser un partido de izquierda que luche por conseguir la igualdad entre los seres humanos y la solidaridad entre los pueblos.

JMLlamas