JUANMA MORENO Y EL SHERIFF DE NOTTINGHAM

     Los condados ingleses en la Edad Media contaban con un representante del rey con funciones judiciales y ceremoniales que actuaban también como recaudadores de impuestos. Solían esquilmar al pueblo en general y a los campesinos en particular, en una época que cobraba los impuestos en especie (granos, cereales, frutos o animales de granja) y que los años de malas cosechas dejaba a los campesinos sin medios para subsistir, es decir, ellos y sus hijos se morían de hambre. En sentido estricto el trabajo de estos Sheriffs consistía en robar a los pobres para dárselo  al rey y a los nobles beneficiarios de tales impuestos. En este sentido, el Sheriff de Nottingham es la encarnación de la arbitrariedad y crueldad de la nobleza inglesa de la Edad Media vinculada al proscrito Robin Hood, el bandido justiciero y generoso.

     Una de las primeras medidas adoptadas por Juanma Moreno, con su flamante mayoría absoluta, ha sido suprimir el impuesto de patrimonio. Una medida que beneficia al 02% de la población andaluza es decir, unas 20.000 personas de los 8.500.000 habitantes de Andalucía y restará para servicios públicos (Sanidad, Educación, Servicios Sociales) casi 100 millones de euros.

     Otra de las «Hazañas» de Juanma Moreno es que ha conseguido, en poco tiempo, rebajar el gasto escolar por alumno en Andalucía al mismo nivel de la Comunidad de Madrid, de tal manera que son las dos comunidades españolas que menos invierten, por niñas y niños, en las etapas  de escolaridad obligatoria. No es una cuestión solo de ineptitud en la gestión, es que pretenden privatizar la Educación para que solo unos pocos tengan acceso a un instrumento que, con sus carencias, mejora a las personas y ha servido siempre como ascensor social.

     El hombre de buen talante, el sonriente Juanma Moreno, se comporta en definitiva como el Sheriff de Nottingham sustrayendo recursos al pueblo para dárselo a los privilegiados del sistema, a aquellos que, justamente no lo necesitan. Es una manera directa de cumplir el programa de la derecha más rancia que se sitúa al lado de los grandes patrimonios, los bancos y las energéticas y petroleras. No queremos hacer demagogia pero hoy, como en la Inglaterra de los siglos XI y XII, se trata de robar a los pobres para enriquecer, aún más, a los ricos.