LOS RUSOS NO QUIEREN COMBATIR

     Desde que el 21 de septiembre pasado, Vladimir Putin decretara la movilización parcial (una movilización general encubierta), 250.000 hombres en edad de empuñar las armas han abandonado Rusia. Lo han hecho por medio de las pocas fronteras que aún tienen abiertas y por  todos los medios posibles: avión, tren, autobuses, muchos en sus coches, bicicletas e incluso a pie. Desde el 24 de febrero de 2022, fecha del inicio de la invasión rusa, hasta el decreto de movilización, otros 500.000 hombres habían huido del país. Es decir, desde que empezó la guerra 750.000 hombres aptos para combatir han preferido el exilio a participar en la guerra de Putin. Alguno, una vez fuera del país, lo ha dicho con claridad meridiana: «Yo me alistaría si hubieran atacado a mi país, pero a nosotros no nos ha atacado nadie»

     A estos hombres que consideran injusto luchar en esta guerra imperialista hay que unir intelectuales, científicos, técnicos, mujeres y hombres en profundo desacuerdo con esta matanza absurda desencadenada por el autócrata del Kremlin y que está suponiendo una tremenda sangría para esta nación. No olvidemos que los hombres y mujeres que toman el duro camino del éxodo, no sólo no combaten, también diezman la cadena productiva de Rusia y, en definitiva, la empobrecen y debilitan.

     Por si esto fuera poco, en los territorios recientemente anexionados «manu militare», El Donbas con sus dos provincias más Zaporiya y Jersón, el Kremlin pretende una movilización general de hombres entre 18 y 35 años, es decir, obligar a los ucranianos de estas zonas a alistarse y luchar contra el ejército ucraniano que pretende recuperar su país. Naturalmente, esto está provocando otra huida hacia zonas no controladas por el ejército ruso.

     Hay un fuerte contraste entre las celebraciones de la anexión en salones palaciegos de una blancura impoluta con columnas con capiteles dorados, constelados de banderas y uniformes entorchados, de una estética plagiada de los fastos zaristas, y lo que ocurre en el campo de batalla donde el ejército ucraniano está arrollando al ruso, que se bate en el noreste y en el sur en franca retirada. Mientras Putin firma solemnemente en Moscú la anexión de los nuevos territorios que «Formarán parte de Rusia para siempre», en el teatro de operaciones militares está rápidamente perdiendo por la fuerza de las armas, el terreno recién adquirido.

     Es tan ridículo que, si no fuera por el coste en vidas humanas, dolor y destrucción inhumana, sería cómico este gran teatro del mundo moscovita.

1 comentario en “LOS RUSOS NO QUIEREN COMBATIR

  1. No solo hay una huida evidente de rusos que no quieren convertirse en carne de cañón y morir en esta guerra imperialista de Putin, también hay incendios en oficinas de reclutamiento y algún caso de ataque con arma de fuego contra los oficiales encargados de dicho reclutamiento.
    Por otra parte, parece que la llamada a filas está afectando más a las minorias étnicas rusas que a los eslavos que forman el grueso de la población y más en los pueblos que en las grandes ciudades, donde es mas faciil organizarse y protestar.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s