AUTONÓMICAS 2018: VUELCO ELECTORAL EN ANDALUCÍA

AUTONÓMICAS 2018: VUELCO ELECTORAL EN ANDALUCÍA

Por primera vez, desde la restauración de la democracia en España, las derechas reforzadas por la ultraderecha, tienen mayoría parlamentaria en Andalucía. Ello supone que, también por primera vez, tienen la posibilidad cierta de gobernar la CCAA. Pensamos que no van a dejarla escapar confirmando así el terremoto político acaecido en nuestra tierra. Hasta ahora la suma de votos y escaños cosechados por la izquierda siempre había superado a la derecha, a partir del 2 de diciembre pasado, esta correlación ha cambiado y hoy por hoy, las derechas y añadidos son mayoritarias en Andalucía.
Una baja participación del 58.65% junto a la apatía del votante de izquierdas, más exigente y más sensible a errores e incoherencias de sus formaciones políticas, ha propiciado este vuelco electoral. A este respecto es ilustrativo lo ocurrido en una zona de clase media-alta, el barrio sevillano de Los Remedios. Allí votó el 75% del electorado, 15 puntos por encima de la media, quedando el PP como primera fuerza seguido de Vox como segunda. Ello contrasta con lo ocurrido en las zonas tradicionales de votantes de la izquierda donde una parte significativa de ellos se ha quedado en casa. Así el PSOE de Andalucía ha perdido más de 400.000 votos y 14 escaños en el peor resultado de su historia y el conglomerado formado en torno a Podemos, 300.000 votos y 3 escaños, sumando unidos con Izquierda Unida menos que separados. Así pues, una debacle sin paliativos que, muy probablemente, va a llevar al PSOE a la oposición en nuestra CCAA.
Todo ello tiene causas que los estados mayores de todos los partidos están analizando en estos momentos, análisis al que pretendemos contribuir desde una perspectiva socialista crítica e independiente.
1)Los socialistas que llevamos gobernando Andalucía hace 36 años, no hemos podido ni sabido sacar a esta tierra del furgón de cola de las CCAAs de este país. Aquí el paro dobla la media estatal y el nivel de vida es más bajo que en el resto de CCAAs de España. Nuestros servicios públicos en algunos casos son equiparables a los de otras comunidades y en otros, adolecen de una sangrante falta de recursos.
2)La crisis económica y los recortes subsiguientes, ejecutados sin piedad por los gobiernos de PP, han golpeado con especial dureza Andalucía sin que desde aquí se haya podido o sabido paliar esta situación adversa.
3)36 años de gobiernos monocolor han creado un cierto cansancio en la población y una red de influencias que, a veces, ha desembocado en casos de corrupción. La derecha ha explotado hábilmente estos casos para equiparar Andalucía con el Patio de Monipodio cervantino. La aparición en la precampaña de la cúpula de los últimos diez años de la Junta de Andalucía, encabezada por sus dos Presidentes sentados en el banquillo de los acusados, no ha ayudado precisamente. Al votante de izquierdas lo desmoviliza singularmente los casos de corrupción.
4)Estas elecciones autonómicas se han dirimido también en clave nacional y la cuestión catalana y la emigración han jugado un papel importante quizás determinante para el resultado final de estos comicios. El PP, Ciudadanos y Vox han estado denunciando permanentemente el pacto del PSOE “Con los que quieren romper España”. No existe tal pacto pero es innegable que los indepes apoyaron la moción de censura que llevo a Pedro Sánchez a la Moncloa y eso ha hecho creer a algunos que podía haber una cierta connivencia con ellos. Andalucía es una CCAA donde de manera abrumadora las personas se sienten tan andaluces como españoles y viceversa, cualquier sospecha de tibieza al respecto puede ser penalizada electoralmente. La derecha ha utilizado hábilmente estas sospechas y Vox ha lanzado, imitando a Trump, cientos de miles de mensajes por medio de las redes sociales que, han surtido efecto sobre todo para Ciudadanos y el propio Vox. Susana Díaz no lo ha sabido ver y ha guardado silencio ante estas críticas empeñada en no salir de los márgenes andaluces, pensando quizás que el problema catalán y la emigración eran cosa de Pedro Sánchez.
5)La gestión de Susana al frente de la Junta de Andalucía era recusada según una encuesta de CIS ¡Por el 60% de los electores del PSOE¡ Esta altisima cifra de electores descontentos y los resultados en Andalucía, requieren la oportuna reflexión y la adopción de las medidas pertinentes sin excluir ninguna.
6)Dado el pasado guerracivilista y cainita de nuestro país, estremece pensar el choque que puede producirse entre el independentismo fanático y anticonstitucional, un exacerbado nacionalismo español de ultraderecha y un conglomerado radical de izquierdas. Como decía D. Antonio Machado: “Esperemos que no sea verdad nada de lo que pensamos”.