LOS RESIDUOS PLÁSTICOS

LOS RESIDUOS PLÁSTICOS

Ha sido noticia repetida con insistencia por los medios de comunicación, en los últimos tiempos, la decisión de la UE de legislar para prohibir el empleo de los plásticos, en diferentes usos cotidianos, e incrementar los controles sobre el cumplimiento de tal disposición por los países de la Unión.
Sería absurdo negar la evidencia de los problemas para la vida de los ciudadanos y el medio ambiente originados por el mal uso de los plásticos en muy diversas facetas.
De lo que se habla menos es de la enorme importancia que tales polímetros, en su enorme variedad, tienen en la sociedad actual. Se puede decir que su uso es imprescindible desde la medicina a la arquitectura, pasando por la agricultura, la industria y el comercio, en prácticamente todas las actividades del hombre actual.
Sería interesante que se profundizara más en las causas que hacen del uso de los plásticos un problema, sin duda relacionado con su degeneración en residuos y con la mala, por no decir pésima, gestión que se hace respecto del tratamiento de los residuos.
La Unión Europea ha legislado sobre los residuos y su gestión en términos exhaustivos y exigentes impulsada por los países del norte y por determinadas organizaciones que se rigen por principios próximos al fanatismo, y lo ha hecho sin tener en cuenta la diversidad de climas, de formas de vida y alimentación, de características de los suelos, en relación a la aplicación de compost, y otros muchos factores de los diferentes países que forma parte de la Unión. Tal proceder ha llevado a un cierto grado de irracionalidad en materia tan importante para el bienestar de los ciudadanos, con lo que los resultados han sido negativos.
La cantidad de residuos generados por habitante es, se quiera o no, un índice que indica el grado de desarrollo de una sociedad. A mayor desarrollo mayor generación de residuos de todo tipo y los plásticos están entre ellos. Esto no quiere decir que se deba buscar formas de producir y de consumir que generen la menor cantidad posible de residuos pero, se quiera o no, en la actualidad, las sociedades más desarrollas y ricas son las que generan más residuos por habitante.
La base fundamental del problema está en la gestión que se hace de dichos residuos. De estos se ha hecho una clasificación básica muy sencilla. Los residuos peligros son un bajo porcentaje del conjunto. Los residuos urbanos y asimilables son una gran mayoría. Los primeros se gestionan bajo el control de las Administraciones, los segundos es responsabilidad directa de la Administración Local el gestionarlos.
De acuerdo con la legislación vigente la recogida selectiva se aplica en los núcleos urbanos que se han poblado de una gran variedad de contenedores. Esta forma de recogida encarece enormemente la gestión, en apariencia se realiza así una gran labor, aunque habría que conocer con precisión como se gestionan los diferentes residuos después de la recogida selectiva, posiblemente surgirían algunas sorpresas al conocer el destino de lo recogido con tan supuesto esmero y elevado costo.
Mucho más rentable sería tratar todos los residuos urbanos y asimilables en plantas para separación y recuperación y después dirigir cada tipo de lo separado a los destinos más apropiados. El destino de los plásticos sería unos al reciclaje y otros a la valoración energética, que se tendría que hacer con las máximas garantías medioambientales. El carbono de la materia orgánica termina por oxidarse a lo largo del tiempo, con su combustión se aprovecha la energía que contiene.
Junto a la mala gestión municipal de los residuos está el comportamiento poco cívico de los ciudadanos que abandonan, con demasiada frecuencia, los residuos que generan en lugares y en formas inadecuadas. Comportamiento que sin duda debe ser sancionado.
No es solución a este grave problema amedrantar a los ciudadanos con mensajes medioambientales alarmistas ni inundarlos con normas coercitivas, son las Administraciones Publicas especialmente la Local quién debe hacer frente al problema y solucionarlo sencillamente porque es su responsabilidad.