UNOS CUADERNILLOS MUNICIPALES

UNOS CUADERNILLOS MUNICIPALES

La falta de una mejor coordinación entre las Administraciones Públicas parece una evidencia que ya ha recibido críticas de todo tipo, aunque por los resultados bien poco influyen sobre los responsables políticos que tienen capacidad para buscar soluciones y llevarlas a la práctica.
Antes o después, sin embargo, se tendrá que poner freno a los excesos pues ya no serán solo los territorios periféricos minados por las falacias independentistas, sino que el resto de los entes administrativos del país tienden a fragmentarlo, movimiento no sólo promovido por la Comunidades Autónomas, pues también participan en el fenómeno los entes locales de cierta entidad y capacidad técnica, ya que cada alcalde se siente un virrey para gobernar su municipio como si fuera un Estado, sin prestar la atención debida a la estructuración real del país, del que forma parte y al que están llevando, en unión de las otras Administraciones Públicas, a la ingobernabilidad.
Las tres Administraciones Públicas: Local, Autónoma y Central están en el empeño de no ponerse de acuerdo y con frecuencia además de repetir actuaciones, dilapidan recursos y están más pendientes de ellas mismas que de los ciudadanos y de los servicios que los entes bajo su gobierno están obligadas a prestar para ellos, y que deben tener la misma calidad y extensión para todos los españoles, conforme al principio de solidaridad, que el Estado debe garantizar en su realización efectiva (art. 138, del Título VIII: De la Organización Territorial del Estado).
En general, se percibe cierta dejación de funciones de los organismos centrales del Estado y, además, una hipervaloración del autogobierno, a todos los niveles, un camino seguro hacia el desmadre y la descomposición, aunque haya quien invoque las “Ciudades Estados”, como la clásica Atenas, para el caso de las grandes urbes.
Una simple anécdota, con poca trascendencia, evidencia la descoordinación entre la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Sevilla, así como la suficiencia excesiva del ente local, y que ha tenido lugar a causa de unos cuadernillos con nombre genérico “EDUCACIÓN PARA LA SALUD” editados por una de sus concejalías.
Los cuadernillos están dirigidos a los alumnos de la Educación Primaria Tercer Ciclo, Segundo Ciclo y Primer Ciclo, con el nombre de Educación Afectivo-Sexual.
Se han distribuido por los centros educativos de la ciudad de Sevilla y han ocasionado problemas, al instante, a los centros que los han hecho llegar hasta los alumnos de los diferentes niveles educativos a los que estaban destinados.
Un cierto número de madres se han personado en la Inspección Educativa de la Junta de Andalucía para denunciar los cuadernillos, al considerar su contenido inadecuado para la edad de los niños a los que van dirigidos. La respuesta de la Junta de Andalucía ha sido decir que tales cuadernillos no se contemplan en sus planes de estudios y por lo tanto se tienen que retirar.
Al margen del contenido de los cuadernillos que pretenden ser imaginativos, aunque el tratamiento de la información, a transmitir al alumnado con acceso al ciberespacio, es demasiado simplista, lo lamentable es que su destino será el vertedero de basura o, como mucho, el contenedor para el supuesto reciclaje de papel.
Posiblemente la preparación de los cuadernillos fue fruto de la buena voluntad de algún político municipal que no tuvo en cuenta que es la Junta de Andalucía, junto con el Gobierno Central, los responsable de fijar los planes de estudios de la Educación Primaria y que cualquier actuación en ese campo se debe de hacer forzosamente, al menos, en coordinación con la Administración Autónoma. Pues, aunque en ello debe intervenir también la Administración Central, la Alta Inspección de Educación del Gobierno Central está siendo marginada por completo, o en demasiadas ocasiones, por los Gobiernos Autónomos.
Si dos entes, la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Sevilla, encabezados por el mismo partido político no coordinan sus políticas, ¿qué ocurrirá entre aquellos entes controlados por partidos políticos diferentes?
La Administración Central del Estado tiene la obligación de ejercer sus funciones, de actuar como elemento coordinador y controlador de todas las Administraciones Públicas pues de hacer dejación de sus obligaciones, como ha ocurrido y sigue ocurriendo en la actualidad, la descomposición del Estado será inevitable.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s