¿QUIÉN NEGOCIA CON DELINCUENTES?

¿QUIÉN NEGOCIA CON DELINCUENTES?
Cuando en un Estado de derecho los delincuentes andan sueltos y se les permite cometer nuevos delitos, en la impunidad, la seguridad jurídica de los ciudadanos está en grave riesgo de desaparecer y que la sociedad retorne a la barbarie.
No se puede negociar con los delincuentes. ¿Se puede negociar, acaso, con un violador, con un atracador, con un homicida? Lo máximo a lo que pueden aspirar tales malhechores, antes de comparecer ante un juez, es a negociar con el ministerio público una reducción de la condena que pidan para él, tras reconocer haber cometido el delito, arrepentirse y prometer no volver a delinquir.
El actual gobierno no solo está dando muestras de extrema debilidad, también está dando pie con su lentitud, escasas capacidades de respuesta y torpes reflejos a que otros delincuentes de semejante catadura se animen para llevar a término similares delitos. No impidió que hubiese urnas el uno de octubre, aunque es evidente que no tuvo lugar ningún referéndum. Se arrugó ante las críticas hechas al comportamiento de las fuerzas de seguridad españolas, cuando en cualquier país europeo, la parte del mundo con mayores garantías para sus ciudadanos, sus fuerzas de seguridad actúan con mucha mayor contundencia ante manifestaciones más pacificas y por motivos con clara justificación social.
Su reacción ante la traición de los mozos de escuadra ha sido ridícula y sin la menor repercusión sobre un cuerpo de seguridad del Estado que está para perseguir a los delincuentes, hacer cumplir las órdenes de los jueces y el Ministerio del Interior tiene autoridad sobre los mismos.
Los partidos políticos han tenido, ante esta crisis de Estado, un comportamiento orientado fundamentalmente a sus intereses partidistas. Especialmente digno de mención el de esa amalgama de comunismo, anarquismo, nacionalismo, independentismo y todos los ismos imaginables que le puedan ser útiles, de los llamados Podemitas.
Se comportan como si estuviesen en la Rusia de 1917 dispuestos al asalto del Palacio de Invierno. Lo que parecen ignorar es que están en la Unión Europea de 2017, es decir cien años después. Y aquellos que evocan el asalto al Palacio de Invierno como una gesta heroica, la realidad fue muy diferente a la que rememoran estos demagogos.
El 26 de octubre de de 1917 el palacio de Invierno estaba defendido por un batallón de mujeres y era la sede de un gobierno provisional presidido por un socialista. El zar Nicolás II había abdicado el 2 de marzo de 1917, y en agosto fue trasladado prisionero a Siberia. ¿Dónde está la gesta que evocan estos impresentables? Fue una traición a los socialistas.
Los delincuentes tienen que ser detenidos, y juzgados por los delitos cometidos.
En los países democráticos las negociaciones se hacen en los parlamentos, donde los representantes de la soberanía nacional tienen capacidad y libertad para tratar cuantos asuntos son del interés general, lo demás no pasan de ser trampas de los delincuentes en las que no deben caer los representantes de un pueblo soberano.