¿VUELVEN LOS NACIONALISTAS VASCOS?

¿VUELVEN LOS NACIONALISTAS VASCOS?

Tras la última escenificación de otra mascarada de esa banda de criminales conocida como ETA, bajo el amparo de un conjunto de buenistas internacionales, el nacionalismo vasco ha vuelto a hacer una demostración de un impresentable oportunismo político.
La puesta en escena la han hecho los supuestos descendientes de uno de los hijos de Noé, con manifestaciones de necedad extrema.
Sabino Arana (1865-1903), considerado como el padre del nacionalismo vasco frente al nacionalismo español corrupto, el liberalismo y el socialismo del momento, resulta especialmente polémico por su vertiente racista y xenófoba de baja estofa. A pesar de sus 33 obras poéticas y sus libros políticos y sus artículos de prensa no dijo si, los abanderados de la ikurriña, descendían de Sem, de Cam o de Jafet. Conseguir saberlo es una investigación que los nacionalistas vascos tienen pendiente. Resolver tal cuestión puede tener más importancia de lo imaginable, porque de llegar a una solución se podría saber algo más sobre la historia del que algunos nativos tienen por un pueblo raro y, en consecuencia, también se podría conocer la potencia de la que, según los privilegiados descendientes de Noé, los nacionalistas vascos, son colonia. Conocer ese dato es imprescindible para negociar el compartir soberanía sobre las que antaño fueran “Provincias Vascongadas” con el Estado Español, Estado con 17 Comunidades Territoriales (incluyendo el “País Vasco”) y 2 Ciudades Autónomas (Ceuta y Melilla).
Desde el Título Preliminar de la Constitución Española de 1978, la soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado. En consecuencia, ciertas declaraciones “nacionalistas centrífugas” que se van disparando de nuevo, al rebufo tal vez de otros nacionalismos internos y externos, resultan declaraciones inaceptables aunque se atribuyan al pueblo vasco. Decir que, con la entrega de armas limpias por parte de ETA – que no con la disolución de la banda criminal-, ha llegado la paz al País Vasco es un empeño en situar a los vascos como las únicas victimas de la partida de criminales, lo que es un error tan evidente como intentar calificar de guerra a las acciones de una organización de asesinos que han sido sometidos por las fuerzas de seguridad de un Estado Social y Democrático de Derecho. La prueba está en el número de delincuentes de la organización mafiosa que están en prisión cumpliendo condena por sus delitos.
Además, las posibles consecuencias del supuesto desarme no solo afecta a la Comunidad del País Vasco, sino a toda España, pues todo el país ha sido víctima de las acciones terroristas tanto por las centenas de muertos como por los miles de heridos y víctimas colaterales que sufrieron las consecuencias, en el más amplio sentido de la palabra, de las acciones de los asesinos de esa organización criminal.
La región de España con la renta per cápita mayor del Estado, después de Madrid, es el País Vasco, con un ventajoso concierto económico con el Estado, renta que dobla, prácticamente, a la de Andalucía. Su índice de paro es menos de la mitad que ésta. Tan privilegiada situación económica y social no es solo mérito de esa autonomía. Parte importante en ello la ha tenido todo el país. Ha sido así porque, además del propio tesón y la capacidad industrial, desde hace mucho tiempo ha existido un trato muy ventajoso, igual que en Cataluña, por parte del Estado y a costa del resto de los españoles. Eso –no se olvide tampoco- a pesar de haber iniciado tres guerras civiles. Por cierto por motivos muy diferentes a los que exhiben, en la actualidad todos los nacionalistas, basadas en cuestiones dinásticas y relacionadas, también, con los hábitos y costumbres de extrema derecha exigidos a la sociedad y con un papel relevante de la Iglesia Católica integrista. Ahora, sólo se mantiene en común con las actuales cuestiones el racismo, más o menos solapado.
Romper a España sería muy negativo para todos los ciudadanos y pueblos de este país y Estado, incluídos los independistas o nacionalistas radicales.
Quién dice que España está llena de Naciones intenta engañar a los españoles, comete un error histório e intenta vender una España cantonal, de la que hay precedentes y no precisamente favorables para los ciudadanos.
En nuestro caso, defendemos más bien un sentido interterritorial solidario e integrador, con sentido federal comunitario abierto a Europa y a toda la Comunidad Humana, Desde la realidad histórica del Estado Social y Democrático de Derecho.

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