IDEAL PRAGMÁTICO DE LA IGUALDAD

IDEAL PRAGMÁTICO DE LA IGUALDAD
El ideal pragmático de la igualdad es lo que José María Maravall suscita por medio de su libro: Las promesas políticas, editado por Galaxia Gutenberg y el Círculo de lectores, en Barcelona, el año 2013. Además de la Introducción, la Conclusión (de especial interés como síntesis y recopilación), los Anexos y las referencias bibliográficas y los Índices de nombres y de temas, el libro consta de tres partes: 1) La Promesa de la Democracia -con sus problemas e interrogantes, que deben resolverse con más democracia-; 2) La competición entre izquierda y derecha –que aporta un análisis de los cambios ideológicos-; y 3) La promesa de la igualdad –centrado en la concepción socialdemócrata y las consecuencias políticas de la redistribución de la renta en tiempos adversos-. La tercera parte parece de gran actualidad en estos momentos de incertidumbre de entendimiento, convivencia y gobernanza en la España de la Unión Europa.
En efecto, las promesas políticas responden a cálculos estratégicos y no sólo electorales. Por ello, Maravall, capaz de conjugar su vida intelectual con el compromiso político, examina una promesa básica de la democracia: la fundamental igualdad entre la ciudadanía. La opción socialdemócrata, además de criticar desigualdades injustificadas, defiende dos versiones de la igualdad: la igualdad de oportunidades –o contar con posibilidades para mejorar la condición social propia, con independencia de las condiciones de origen- y la igualdad de condición –frente a necesidades tales como salud o educación, y frente a privilegios sociales establecidos-, derivada del principio de no discriminación y del objetivo de redistribución –al menos en bienestar social básico (salud, educación, cobertura social y servicios sociales)-.
En base a distintas fuentes de investigación (enumeradas en la parte introductoria) que analizan las democracias realmente existentes en nuestro mundo, es claro que, en la opción socialdemócrata las promesas redistributivas se incrementaron desde los años 80 hasta la primera década del 2000. Pero, en el caso de los partidos conservadores estas promesas tuvieron una importancia menor. Ocurre, sin embargo, que hay que distinguir entre promesas y realidad efectiva.
En cuanto a la economía, propiedad privada, medios de producción y mercado, a lo más que llegó la socialdemocracia fue a ciertas empresas de propiedad pública y a la planificación económica, pero con la sordina crítica de que las nacionalizaciones económicas no eran instrumento eficiente para lograr una mayor igualdad. En consecuencia, las promesas de igualdad podían acompañarse de promesas económicas de orientación contrapuesta, es decir, de mercado competitivo, que generase desarrollo y procurara recursos que el Estado pudiera redistribuir por medio del gasto público en infraestructuras y servicios.
¿Qué ocurrió, en realidad? Ocurrió que “los gobiernos ya no pudieron prometer con credibilidad ni el pleno empleo ni una ampliación acumulativa de las políticas sociales”. ¿Por qué? Con independencia de las crisis en torno a los precios del petróleo y las crisis de la deuda, porque la autonomía es limitada en los gobiernos, por la interdependencia de las economías nacionales, por la integración de los mercados financieros, y por la liberalización comercial –en una economía globalizada-. Como señala Maravall: “Una nueva ortodoxia económica postuló la necesidad de una inflación baja y un equilibrio fiscal, defendiendo un mayor papel para los mercados y una menor intervención estatal en la producción, la regulación y la redistribución… La igualdad y la eficiencia se presentaron como objetivos incompatibles y antagónicos… A primera vista, la redistribución socialdemócrata ya no era compatible con la eficiencia económica. Los partidos socialdemócratas fueron asumiendo políticas económicas aparentemente alineadas con la nueva ortodoxia.”
¿Qué puede decirse, en verdad, a la vista de los datos empíricos? Puede decirse “que el efecto de la socialdemocracia sobre la igualdad fue bastante más limitado que el efecto de la derecha: cuando gobernaron los socialdemócratas atenuaron la desigualdad, pero la curva de reducción es mucho menos acusada que la curva de incremento de la desigualdad cuando gobernaron los partidos de la derecha.”
Para el sueño de las promesas democráticas –frente a dominaciones y dictaduras- son fundamentales: la libertad, el autogobierno y la igualdad.
La conclusión del trabajo realizado indica que la igualdad ha constituido un claro criterio para diferenciar izquierda y derecha. La supervivencia de los gobiernos socialdemócratas se debe en gran medida tanto a las promesas de redistribución como a las políticas de gasto social. Pero, con el curso del tiempo, quizás por eficacia instrumental, los socialdemócratas han ido abandonando las políticas macroeconómicas (de nacionalizaciones, intervencionismo económico y políticas macroeconómicas keynesianas) que los habían distinguido del liberalismo económico conservador. En su lugar, dice Maravall, se adoptaron políticas de equilibrio macroeconómico ortodoxo, cuya finalidad de satisfacer las necesidades de los ciudadanos tiene sus terminales en la corrección de las desigualdades (en el caso de España, desde 1986, o antes, en tiempos de Felipe González).
En esta situación permanecemos todavía: la opción por la igualdad, no sólo en un contexto global de mercado libre, sino de dependencia sistémica del poder económico financiero, depende del veredicto de los denominados “mercados internacionales”.
¿De qué dependerá en el futuro el compromiso socialdemócrata? Dependerá de conjugar libertad e igualdad, pero dependerá de ser capaces de incrementar la igualdad y el bienestar social. Pues no basta con evitar una mayor desigualdad sino que se trata de cambiar el statu quo, dominado actualmente por el sistema financiero económico y por un contexto europeo en el que se reducen en los ámbitos nacionales el sentido democrático del poder del pueblo por el pueblo, por lo que, en consecuencia, el respaldo ciudadano pasa a ser irrelevante respecto del propio Parlamento Europeo.
¿Resulta entonces indiferente a quién se vote? No. No es democrático evadir la responsabilidad del Estado respecto del bienestar. Con la crisis sistémica se acrecientan las desigualdades. En consecuencia, más democracia y más igualdad son objetivos a defender en un proyecto común. Pero dicho ideal pragmático de igualdad y democracia hay que presentarlo en positivo de forma que se puedan sumar las fuerzas constructivas, constitucionales pero abiertas al momento histórico, y capaces de garantizar la democracia y el bienestar de la ciudadanía.

Anuncios

3 pensamientos en “IDEAL PRAGMÁTICO DE LA IGUALDAD

  1. Como siempre se queda algo en el tintero y. además, las cosas pueden verse desde distintas perspectivas -máxime cuando convivimos, al menos, unos cinco estratos sociales distintos-, sugiero la lectura sobre el tema en http://www.desarrolloliberador.blogspot.com.
    Antes de ayer, el jueves, Ignacio Sotelo escribía en EL PAIS, “Un capitalismo sin alternativo”, y parecía pesimista al subrayar como primer rasgo de nuestra estructura productiva la tasa tan alta de desempleo, a lo que hay que añadir el bajo nivel cultural.
    Cabría preguntarse cuál es la capacidad real de la sociedad española para reorientar su democracia formal y su sentido de transformación social. Pero, vista la poca capacidad de reacción ante la corrupción sistémica, quizá porque sea esa lacra nuestro mal endémico, social e histórico, no parece que las cosas vayan a cambiar realmente mucho a corto y medio plazo, tras las nuevas elecciones generales. Ahora bien, qué menos que mantener una clara opción por más democracia, por más igualdad y por una transformación social que implique a distintas fuerzas políticas, económicas, sociales, y culturales.

  2. La igualdad es un objetivo irrenunciable para un socialista y no solo la política sino la social y económica hacia las cuales debemos tender. Si el PSOE no hubiera olvidado este y otros objetivos igulmente importantes, otro gallo le cantaria.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s