POR RESPONSABILIDAD POLÍTICA

POR RESPONSABILIDAD POLÍTICA

Es fácil separar las responsabilidades políticas de las penales, cuando se derivan de actuaciones concretas de dirigentes políticos según estén o no tipificadas como delictivas en el Código Penal. El PSOE se enfrenta en la actualidad, en Andalucía, a una situación donde tiene que hacer tal ejercicio ante el quehacer de militantes del partido que durante muchos años la organización los situó en puestos con altas responsabilidades.

Estos militantes, como cualquier otro ciudadano, disfrutan de la presunción de inocencia en lo que se refiere a responsabilidades penales pero sus responsabilidades políticas son evidentes y están probadas. Ocurra lo que ocurra en los tribunales de justicia sus responsabilidades políticas nada ni nadie las puede borrar.

Los dos militantes que fueron ministros del Gobierno de la Nación y presidentes de la Junta de Andalucía, así como los tres que fueron consejeros de la Junta de Andalucía debían tener el valor personal suficiente para renunciar a los escaños que ocupan en la actualidad y darse de baja en el partido.

Devolverían así a la organización parte de lo muchísimo que recibieron de ella y facilitarían a sus actuales dirigentes la nueva andadura que exige la situación que estamos viviendo en un momento histórico de necesaria transformación ética y política, que lleva también a pedir la dimisión del presidente conservador del Gobierno del Estado, también por responsabilidad política, al menos (cuestión ineludible en el seno del PP).