LOS SALARIOS DE LOS FUNCIONARIOS Y DE LOS CARGOS POLÍTICOS

LOS SALARIOS
DE LOS FUNCIONARIOS Y DE LOS CARGOS POLÍTICOS

El primer gobierno del PSOE llevó a término las reformas más importantes de las Administraciones Públicas que se han realizado en este país, desde antes de la Transición.
La ley 30 de 2 agosto de 1984 logró, entre otros objetivos, transformar las estructuras funcionales administrativas y las salariales de los funcionarios. Eliminó cientos de escalas, cuerpos y demás chiringuitos que funcionaban como reinos de taifas, que eran impermeables entre si y contaban con formas propias de retribuir a sus funcionarios. Amplió considerablemente la capacidad de movilidad de los trabajadores públicos. Definió de forma clara y sencilla las diferentes titulaciones requeridas para los niveles establecidos, que se relacionaban con las características de los diferentes puestos de trabajo.
Fue especialmente importante la definición de
unos principios básicos para hacer las nóminas, unificándolas y estableciendo los conceptos claves de sus percepciones, desde sueldo base a los diferentes complementos cuyo valor fija el Gobierno Central. Dichos principios eran y son preceptivos en las tres Administraciones Publicas, la Central, la Autonómica y la Local.
Paso tan importante y trascendente para pagar a los funcionarios tuvo algunos puntos débiles, quizá impulsados por determinados cuerpos de funcionarios, llamados de élite, de la Administración Pública Central. El más negativo de ellos, en relación a las retribuciones, fue dejar un complemento para que pudieran fijar su importe las distintas Administraciones, que años más tarde se le añadió otro con igual peculiaridad, tales complementos son los que hacen posible que la policía nacional tenga retribuciones más bajas que las policías de las autonomías, que un administrativo de un ayuntamiento pueda tener un salario similar al de un jefe de servicio de una administración autónoma, que determinados destinos en la Administración Pública Central reciban salarios que pueden llegar a duplicar otros de igual nivel de la misma Administración, o que funcionarios de las diferentes Comunidades Autónomas tengan salarios distintos en puestos de trabajo similares.
Quizá sea el momento de corregir tales situaciones evidentemente injustas y también de fijar, a nivel nacional, autonómico y local los salarios de los cargos políticos.
Una de las medidas más significativas y positivas tomadas por la presidenta de la Junta de Andalucía, en relación al tema que se trata, fue fijar por norma que ningún empleado público de la Junta de Andalucía pueda tener un salario superior al asignado a la Presidencia. Es un ejemplo a seguir que se debía de cumplir a rajatabla, y en esta prescripción entrarían por supuesto los responsables y trabajadores de las empresas públicas. En relación a las mismas se siguen manejando conceptos interesados sobre el mercado de responsables a los que hay que pagar salarios altísimos por sus servicios, porque es cuestión de pagar la competencia de acuerdo con los mercados, cuando en los mercados hay profesionales competentes de sobra para ocupar puestos de responsabilidad en las empresas públicas con sueldo similar al de los funcionarios o de los cargos políticos. El ejemplo más significativo de la falsedad de los argumentos utilizados al respecto lo tenemos en los que fueron responsables de la banca pública, llamase cajas de ahorro, saqueadas por esos directivos con sueldos millonarios que llevaron a las empresas a la ruina, estafaron a millones de ciudadanos y contribuyeron significativamente a la crisis económica.
Ningún trabajador de la Administraciones Públicas, incluyendo las empresas sean del tipo que sean, debe tener un salario superior al de la Presidencia de Gobierno.
En cuanto a los salarios en las empresas privadas se debería establecer, por parte de los poderes públicos, límites a los salarios máximos como se hace con los mínimos, protegiendo así a los pequeños accionistas al impedir el abuso de los directivos que se asignan salarios y prebendas abusivos, práctica permanente.
Si se adoptaran las medidas pertinentes de limitar máximos y mínimos de las retribuciones, en función de la responsabilidad, indudablemente se contribuiría a una distribución más justa de la riqueza que se genera en este país y, con ello, se estaría aplicando una parte de la Justicia Distributiva y de la equidad.

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2 pensamientos en “LOS SALARIOS DE LOS FUNCIONARIOS Y DE LOS CARGOS POLÍTICOS

  1. Quisiera ver yo a funcionarios y politicos viviendo de lo que ganaran y admas pagando impuestos para ello, con lo que quizás si trabajarian al conocer como lo hacen pequeños autonomos a los que sangran mientras tanto unos como otros viven muuuy bie,. Lo dice alguien que conoce muy bien el mundo laboral, pues trabajé como asalariado, autonomo y funcionario. Tambien quiere alguien decirme cual seria el salario minimo que deberia fijarse para un autonomo que si no lo tendria que pagar el estado por sus responsabilidades, pues busca el trabajo, tiene que presupuestarlo; tiene que ejecutarlo, y cobrarlo, y si ademas tiene trabajadores es eso multiplicado por 10. Repito, ¿quien me lo valora ?.

  2. Hay que distinguir entre los salarios de los funcionarios a las retribuciones de los políticos. Los primeros estan sometidos a las leyes y a todos los recortes y congelaciones que programan los políticos. Las retribuciones de los políticos se las ponen ellos mismos y con frecuencia son arbitrarias y desmesuradas.

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