LA MINERÍA ANDALUZA Y LOS CRÁNEOS PRIVILEGIADOS

LA MINERÍA ANDALUZA Y LOS CRÁNEOS PRIVILEGIADOS

Los cerebros privilegiados de nuestro país no dejan de actuar en la vida pública. Lo hacen a diario y dan señales continuas de ello pero, de cuando en cuando su celo sobresale de la rutina de cada día para dar muestras especiales de sus nefastas opciones. Dos hechos de especial relevancia han llegado a los medios de comunicación y es difícil saber hasta qué punto no darán juego para seguir exhibiendo sus capacidades.
La franja pirítica Ibérica, tormento de supuestos amantes de la naturaleza que hubiesen preferido que no existiera o que nadie la hubiese descubierto, se extiende a lo largo de 250 kilómetros desde Portugal hasta Sevilla. Su anchura oscila entre los 30 y los 50 Kilómetros. Sus yacimientos mineros han sido fuente de metales no férricos en explotaciones en las provincias de Huelva y Sevilla, principalmente ricos en cobre y oro, desde le época de los romanos, lo que sin duda, además de brindar riqueza y trabajo no siempre digno, ha deteriorado considerablemente, a lo largo de los siglos, los suelos de las zonas mineras nunca regenerados, salvo puntuales excepciones.
En el caso de Aznalcóllar, tras superar el trauma de la riada de residuos mineros procedentes de la mina, un suceso especialmente grave, aunque también un tanto exagerado, costó remediar sus consecuencias 89 millones de euros de los que nada se ha recuperado, no se sabe si por incompetencia de la Administración Andaluza o por eficacia de la empresa Boliden. Para 2015, estaba previsto que volviera la actividad minera, una decisión valiente digna de elogios. Hacerlo significaba trabajo y actividad económica en valores más que significativos para la comarca. La sorpresa es que de repente los medios de comunicación informaron que la Administración Central había cortado tal iniciativa por motivos de ejercicio inadecuado de competencias por parte de la Junta de Andalucía.
Los cráneos privilegiados que tienen responsabilidades en el asunto tendrían que comprender que lo han hecho muy mal, en el caso de la Administración Andaluza, porque antes de tomar una iniciativa deben tener seguridad de ostentar las competencias oportunas para llevarla adelante y de haber dudas ponerse en el peor de los casos y contar con la colaboración de la Administración Central. Por parte de la Administración Central tomar medidas tajantes para recuperar el ejercicio de competencias, que supuestamente son suyas, sin acordar una solución con la Administración Autónoma y cortar una iniciativa que puede generar actividad económica y trabajo a una comunidad exhausta como la andaluza, es impresentable e inaceptable.
Ha sido necesario que trabajadores, municipios y demás entidades andaluzas den muestras de su desacuerdo y prepararan manifestaciones en contra de tal despropósito para que, por encima de los “cráneos privilegiados”, responsables de tan brillantes acciones, surjan responsables políticos con la capacidad mínima requerida para poner orden en este asunto y no dañar, aun más, a los ciudadanos ndaluces.
La otra cuestión es la historia del llamado céntimo sanitario, que a lo largo de los años se ha transformado en 13.000 millones de euros. Aun estará en la memoria de la ciudadanía la decisión que tomó un Gobierno presidido por José María Aznar en el año 2001, que contó con el apoyo inmediato de la Comunidad de Madrid y que la puso en marcha sin dudar en el año 2002 junto con la Administración Central.
Tal decisión recibió algunas críticas del PSOE, pero a lo largo de los años comunidades autónomas de signo socialista se fueron sumando en el cobro de tal impuesto. Situación que se ha mantenido hasta el año 2013. La suma de lo recaudado por la Administración Central y las Autónomas se cifra en 13.000 millones de euros.
La pregunta es: ¿Cómo es posible que los cerebros privilegiados, de la Administración Central y de las Administraciones Autónomas, que cobraron tal impuesto, no detectaran que la norma española estaba en contra del contenido de una Directiva Comunitaria sobre impuestos especiales?
La denominación que se dio a este impuesto en el año 2013 se podría haber dado en 2001 y destinar el dinero recaudado a la sanidad o cualquier otro fin sin problemas.
Es difícil que los ciudadanos recuperen los euros que el Estado les cobró en la ilegalidad. Sí lo harán algunas empresas, pues fue una dedicada al transporte quién llevó a los tribunales la ilegalidad. A esta situación, se le dé la salida que se le dé, irá en contra del resto de los ciudadanos pues incrementará la deuda pública, saturará algunos sectores de la Administración con miles de trámites burocráticos y es posible que incluso incremente la saturación de algunos órganos jurisdiccionales. Todo gracias a los cráneos privilegiados que nos gobiernan.
Habría que aprender, una vez por todas, de los errores. Sobre todo en estos momentos de tensión social, económica y política. ¿No sería preferible pensar las cosas dos veces antes de tomar medidas
precipitadas?

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DE MOVIMIENTO A PARTIDO POLÍTICO

DE MOVIMIENTO A PARTIDO POLÍTICO

El llamado movimiento 15 M fue una consecuencia de las políticas nefastas de los principales partidos políticos, del comportamiento punible de algunos de sus miembros más destacados y con importantes responsabilidades, así como por la situación de crisis que vive el país.
Comportamiento especialmente grave del PSOE, porque marginó de su quehacer político los principios de la socialdemocracia a favor del Estado de bienestar y de los sectores más desfavorecidos de la sociedad, para dejarse arrastrar por la mala política y la corrupción.
Los movimientos tienen en la historia de este país un mal precedente. La guerra civil que comenzó en 1936 con la sublevación de parte del ejército contra el gobierno legalmente constituido, los sediciosos lo llamaron, en 1938 movimiento. El movimiento nacional fue después, durante todos los años de la Dictadura Franquista su principal sostén. Es pues positivo que el llamado movimiento 15 M, se haya concretado en un partido político, pues además ello obliga a formalizar una organización con responsables al frente y someterse a las disposiciones que regulan a los partidos políticos, concretar unos principios que definan la posición que ocupará entre todos los partidos políticos inscritos y reconocidos como tales, así como tener un programa de actuaciones a llevar a término de llegar a gobernar, que en definitiva es el compromiso con el electorado y con todo el país. Programa que se podrá valorar y criticar como se hace con el del resto de las organizaciones que concurren a las elecciones, lo cumplan o no si llegan a gobernar.
Lo más curioso y digno de análisis y valoración es por qué al frente de ese movimiento 15 M se ha puesto un grupo de jóvenes profesores universitarios, sin experiencia política pero con actuaciones y consignas muy claras. Los componentes del grupo dirigente no han tenido más oposición para hacerse con el control del movimiento, que la surgida entre ellos mismos.
A las elecciones generales de 1982 concurrieron 63 partidos políticos, nueve de ellos contenían el termino comunista: -Partido Comunista de España, -Partido de los Comunistas de Cataluña, -Partido Comunista Obrero Español, -Unificación Comunista de España, -Partido Comunista de España (Marxista-Leninista), -Liga Comunista, -Frente Comunista de Cataluña, -Frente de izquierda Comunista. Entre todos consiguieron 949.414 votos de un censo de 21.469.274 electores. En las elecciones de 2011 concurrieron 50 partidos y dos de ellos tenían el término comunista: -Partido Comunista de los Pueblos de España y -Unificación Comunista de España. De un censo de 24.590.557 electores, consiguieron 43.584 votos. Al parecer y de acuerdo con el comportamiento de los partidos políticos el termino comunista resta votos, de ahí que el PCE se oculte tras las siglas de IU y es evidente que los dirigentes de Podemos le dan al partido el carácter de partido comunista, por su proceder, aunque pretendan ocultarlo tras un nombre que nada dice de tal ideología y una llamada al centro político.
Las incógnitas que se tendrán que descifrar en un futuro muy próximo será saber si el PCE está tras la nueva formación, de las maniobras para controlarla y de una forma u otra se integra en ella para dirigirla y conseguir los fines que en su día se fijó Julio Anguita de suplantar al PSOE y que no pudo lograr, o si por el contrario entran en colisión con Podemos y luchan abiertamente por imponerse uno al otro. Lo lamentable de esta situación para el PSOE es que muestra su falta de agilidad y habilidad para estar presente en las corrientes ciudadanas, en pos de la justicia, y que pueda influir en ellas, lo que en otras épocas sí hacía.
Es necesario, para mantener en este país un Estado Social y Democrático de Derecho, contar con un partido que tenga una ideología y un programa de gobierno socialdemócrata para hacer frente a la derecha. Este partido tendría que seguir siendo el PSOE, para lo que es imprescindible que supere la enorme crisis de identidad por la que pasa para recuperar a su militancia y a sus votantes, de los que muchos han derivado hacia el nuevo partido, que ha optado por llamarse Podemos.

AVANZAR EN DEMOCRACIA

AVANZAR EN DEMOCRACIA

Para avanzar en democracia parece que hay que seguir escribiendo, contando y creando en libertad. El Instituto Cervantes acaba de publicar un libro (Escribir, crear, contar) que invita a retomar la metáfora de “La Montaña Mágica” (novela de 1924 de Thomas Mann). La montaña es nuestro propio mundo y la transformación es un aprendizaje.
Escribir es como dibujar, es un descubrimiento, es recorrer un camino y…, cuando se llega al punto geodésico, admirar el paisaje y respirar hondo.
¿Jugamos?
Situémonos rápidamente en un espacio geográfico: España. ¿Qué se pretende transmitir? Que la legitimidad social, el liderazgo y la partitura o la fuerza programática son necesarios para avanzar en democracia.
En primer lugar hay que dejarse impresionar por la realidad del momento histórico, por el presente, por la crisis…, por el paro, por la corrupción, por la mediocridad, por los recortes de tantos logros, por las deudas, por las desigualdades crecientes, por el estancamiento económico y político, por la debilidad cultural creativa…., por los baches de las carreteras, y por el “run” “run” de los Partidos Políticos.
Una vez impresionados, hay que actualizar en la mente dicha realidad, hay que pensar, hay que reflexionar y habrá que elegir entre distintas opciones posibles y/o capaces de transformar la realidad presente.
A primeros de siglo indicaba Antonio García Santesmases (en su libro Ética, Política y Utopía) que se carecía de una Filosofía Política realizada desde España. Por ello, tal vez, afirmaba que para pensar la política hay que inscribirse históricamente en el propio contexto; ver las aportaciones de las ciencias sociales y emprender el camino hacia la óptima república para volver una vez más a la realidad. Sólo así es posible mantener la tensión entre la descripción y la elección a tomar. Luego es importante preguntarse: ¿En qué contexto nos movemos hoy? ¿Cuál es nuestro momento histórico? Formularse esas y otras preguntas es ineludible para poder optar por el camino no siempre fácil de la transformación.
En la actualidad, puede decirse que hay un predominio del liberalismo. Pero el liberalismo tiene dos tradiciones: la del individualismo posesivo (con afán desmesurado de lucro) y el liberalismo solidario o socialdemócrata (con cierta tendencia clientelar, corporativa o estatal). No obstante, también hay tendencias hacia transformaciones económicas, políticas e incluso ecológicas.
Pero, más allá de movimientos sociales, tendencias intelectuales o partidos, y a pesar de tanta corrupción puntual o sistémica, el paso de la Dictadura a la Democracia es considerado como un valor que no debe sino seguir avanzando contractualmente, sensatamente. Por eso, tal vez, se prefiere, como sistema político, la democracia a cualquier tipo de dictadura –incluida la económica-, incluyendo el debate sobre posibles combinaciones entre lo que se denomina el Mercado, el Estado y la Sociedad Civil.
Lo del marco europeo restrictivo y sobre si resta o no soberanía, se ve incluso dulcificado por lo que se desearía defensa más efectiva de la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE y sus garantías, ahora un tanto difusas. Pues, se sigue teniendo la esperanza de un avance político en el proyecto de cohesión territorial, económica y social de la Unión Europea.
Ante la crisis económico-financiera, de corrupción, de desigualdades y de desempleo y carencia de valores, se postula la necesidad de que la economía esté al servicio de la política y ésta, a su vez, se someta a criterios éticos y jurídicos, con el fin de regenerar la vida política y rehabilitar la propia democracia, desde la sociedad civil más madura.
Como ya he dicho en alguna ocasión, vuelve a florecer la posibilidad y potencialidad de un socialismo en libertad que no ha llegado a plasmarse como alternativa real, aunque su espíritu lograra un Estado de Bienestar ahora también afectado por los recortes, y más en crisis que en proceso de racionalización. Florece también la exigencia de un Poder Judicial más independiente del Poder Ejecutivo, profesional y con más medios. Se plantea finalmente la separación mayor de poderes, la democracia interna de los partidos y la revisión del Senado para que pase a ser una Cámara territorial. Todo eso resulta positivo y, dialécticamente, negación de la negación
El que, incluso gracias al impulso del Movimiento Podemos, ya transformado en Partido, se esté realizando un esfuerzo de reflexión y de elaboración de programas políticos a debatir, defender y aplicar prácticamente, es una buena noticia, pues, en algún momento –debido a la crisis de las instituciones y del propio título VIII de la Constitución sobre la división territorial- parecía que peligraba la libertad, la igualdad ante la Ley, y la democracia alcanzadas en España.
Retomando la metáfora de La Montaña Mágica hay que seguir avanzado por el camino de la naturaleza propia de la democracia y ser protagonistas de una transformación, descubriendo de nuevo los valores de la libertad, la igualdad y la justicia.

José Mora Galiana,
Sevilla, 5/XI/14

FRANCISCO Y LOS CURAS PEDERASTAS

FRANCISCO Y LOS CURAS PEDERASTAS

El clero de la Iglesia Católica tiene una historia secular de estupros, violaciones y abusos sexuales a menores que, tradicionalmente, se han silenciado y ocultado con el pretexto de no perjudicar a tan santa institución.
Durante los años de plomo del franquismo, en la España del Nacional-Catolicismo cuando era necesario un certificado del párroco del lugar para optar a un puesto de trabajo, los abusos que se producían en los colegios religiosos o en torno a los templos no eran denunciados debido al poder de la Santa Madre y al temor que ese poder suscitaba en la población.
Con el advenimiento de la democracia estos crímenes sexuales se han seguido perpetrando con la diferencia de que ahora, algunas veces, salen a la luz y, en ocasiones, terminan ante los tribunales de justicia. La actitud de la Curia Romana ha sido siempre la misma: Negar los hechos y proteger al malhechor. Nunca han considerado al eclesiástico o religioso corruptor de menores como un delincuente sino como un pecador. Y los pecados –ya se sabe- se confiesan y se perdonan dejando libre el camino al “pecador” para volver a caer en la tentación. Para un pederasta habrá pocas cosas tan tentadoras como la visión de un niño o una niña, por eso, habitualmente son reincidentes. Algún obispo ha llegado a decir que, a menudo, los niños o adolescentes “Van provocando”.
Cuando los casos se convertían en escándalos públicos y no era ya posible silenciarlos, el obispo correspondiente trasladaba al incontinente “pecador” a otra parroquia donde, por ser desconocido, gozaba de nuevas oportunidades para sus actividades inmorales y delictivos.
Todo ello de una manera taimada, desde la autoridad y el prestigio que confiere el sacerdocio entre ciertas capas de la población, prevaliéndose de los conocimientos propios y de la confianza de padres y familiares y sobre todo, de la inocencia de las víctimas sorprendidas en su buena fe y con escasas posibilidades de defensa.
En nuestro país la inmensa mayoría de los casos de abusos sexuales a menores se dan en colegios religiosos y dirigidos por religiosos. Este grave problema es desconocido en la escuela pública. En nuestra opinión, este hecho debería ser valorado por los padres a la hora de matricular a un hijo o hija en un colegio religioso.
El último caso conocido el del “Clan de los Romanones” en Granada, tiene unos ribetes que lo hacen particularmente alarmante:
1) Banda corrupta y corruptora.
Se trata de 9 o 10 sacerdotes y dos seglares –profesores de religión- que captaban niños para el servicio de la parroquia, monaguillos, de los que posteriormente abusaban sexualmente incluso en orgias. Es decir, una asociación para delinquir.
2) Una falsa filosofía liberadora
Además de su autoridad eclesiástica y su abismal experiencia en relación con las víctimas, manejaban también ideas propias del pacifismo de los años 60 y 70 del siglo pasado a favor del sexo sin distinción: “Porque el amor es libre y eleva el espíritu”.
3) Actuaban como una secta
Pretextando la vocación de servicio a Dios, apartaban a las víctimas de sus familias convenciéndoles de la necesidad de abandonarlas para vivir y dormir con ellos.
4) Infraestructura delictiva
Se ocupaban de que ancianas con propiedades y sin descendencia directa hicieran testamento a su favor, proporcionándoles así casas y chalets donde perpetrar los abusos.
Los testamentos por parte de nobles y ricos a favor de órdenes religiosas o determinados eclesiásticos tienen una gran tradición en la historia de la iglesia católica, desde que se acercaron al poder en 313. El Arcipreste de Hita señala la avidez de “bienes terrenales” entre los clérigos de los siglos XIII-XIV que se peleaban por ser beneficiarios de dichos bienes.
Como puede comprobarse se trata de una actitud del clero que viene de lejos. Lo nuevo radica en que, por primera vez, el Vicario de Cristo en la tierra parece interesado en terminar con estas prácticas. En efecto, Francisco, que en relación con sus dos últimos antecesores parece humano, ha intervenido personalmente en el caso del muchacho de Granada para pedirle perdón y animarle a denunciar los hechos ante la justicia. El Papa sabe bien que hechos de esta naturaleza no los resuelve la jerarquía eclesiástica.
Esta es una posición noble y loable que va a encontrar resistencias importantes en la Curia y en los Arzobispos y Obispos que conforman la cúpula de la Iglesia de Roma.
Nosotros vemos con simpatía su abandono del Palacio Apostólico y sobre todo nos parece prudente su hábito de no comer solo, sino en el seno de una Congregación. Vemos como muy certera la máxima transmitida públicamente, y en especial hacia la jerarquía eclesiástica, sobre el caso de Granada: “la verdad”. Vemos como muy certera la máxima transmitida públicamente, y en especial hacia la jerarquía eclesiástica, sobre todo de Granada: “la verdad no debemos esconderla”. Conforme a esa sentencia se opone a que se encubran los delitos por parte de los jerarcas.
La verdad ni debe ni puede ocultarse y, además, obliga a actuar y comprometerse en defensa de la dignidad humana, derecho inalienable de toda persona.