GARCIA-MARGALLO, CATALUÑA-CRIMEA

GARCIA-MARGALLO, CATALUÑA-CRIMEA

Una rara unanimidad de los medios de comunicación españoles, europeos y norteamericanos condena la anexión de la República Autónoma de Crimea por parte de Rusia. A la unanimidad va unido un cierto maniqueísmo de buenos y malos que recuerda la época de la guerra fría donde los países occidentales representaban el mundo libre y al otro lado del “telón de acero” (Expresión inventada por Winston Churchill), comenzaba el comunismo colectivista y maligno.
Se reproduce, ahora, un antiguo esquema en el que se ignoran hechos tan relevantes como la disolución del comunismo soviético y su alianza militar: El Pacto de Varsovia, la caída del muro de Berlín; y obviando incluso que el sistema que rige en la Rusia de hoy es de “libre mercado” o capitalista, es decir, el mismo de USA, Europa y la mayor parte de los países del mundo. Se omite además, que Rusia cuenta con instituciones democráticas por mucho que la figura de Putín parezca a veces desmentirlo.
Por ello, nos vamos a permitir, a contracorriente, introducir algunas matizaciones en esta compleja partida de ajedrez que se juega hoy sobre el tablero de Ucrania.
Primera: Del siglo IX al XII los eslavos orientales establecieron El Rus de Kiev, que fue el Estado más poderoso de Europa y el semillero de las identidades, ucraniana, bielorrusa y de la Rusia europea. Por esta razón los rusos actuales la consideran su cuna.
En términos históricos medievales, no es que Ucrania sea de Rusia, sino más bien que Rusia es de Ucrania lo que viene a ser lo mismo.
Entre el siglo XVIII y 1917, Ucrania –Salvo un fragmento del oeste que formó parte del Imperio Austrohúngaro- perteneció al Imperio Ruso-
En 1922 surgió como una de las repúblicas fundadoras de la URSS, hasta la desaparición de esta en 1991.
La Ucrania actual que tiene 22 años, ha mantenido una relación tan especial con Rusia que, durante varios siglos, han sido el mismo país.
Segunda: Como consecuencia de todo lo anterior, al este y al sur del Dniéper la población mayoritariamente habla ruso.
Los ucranianos del oeste son bilingües y utilizan el ruso como segunda lengua, pero en las regiones colindantes con la frontera rusa los rusófonos llegan al 92%.
Constituye un error de bulto que los grupos que han tomado el poder en Kiev, que aún tienen que pasar por las urnas, adoptaran como primera medida la supresión de las leyes que protegían la lengua rusa.
Tercera: La economía de Ucrania es muy débil. Un país de 46 millones de habitantes y 600.000 Km2 tiene un PIB que es el 13% del español. Así pues, con el PIB de Andalucía viven todos los ucranianos.
A los ucranianos les resulta vital una relación económica fluida con Rusia que, hasta ahora, les había vendido el gas un 40% más barato del precio de mercado y mantiene un importante flujo financiero, comercial y turístico con el país.
Cuarta: Los dirigentes de la de la Unión Europea con su miopía y falta de generosidad de mercachifles les han planteado la disyuntiva entre la UE y Rusia, o la una o la otra. Elección, a nuestro juicio imposible, que perjudica a Ucrania a Rusia y a la propia UE. Este error de cálculo es en parte responsable de la situación que vive el país.
Quinta: El referéndum organizado por las autoridades pro-rusas de la República Autónoma de Crimea que, como su nombre indica, ya gozaba de un status especial dentro de Ucrania, fue votado a favor de la anexión por un 97% de los 2,5 millones de habitantes de Crimea con derecho al voto. ¿Cómo se ha llegado a esta abrumadora mayoría? Debe influir el hecho de que, al margen de los lazos señalados, las pensiones rusas cuadruplican las ucranianas y los pensionistas de Crimea han votado la anexión en masa.
Sexta: USA no tiene capacidad económica, ni militar, ni mucho menos moral para imponerse por la fuerza a Rusia.
La UE ni siquiera lo ha pensado. ¿Por qué habría de hacerlo? ¿Nunca seremos capaces de una política exterior propia que no sea el mero seguidismo de Estados Unidos? ¿Es necesario llevar los cañones de la OTAN a la frontera rusa? La disputa de la hegemonía norteamericana en la puerta de su casa, ¿convierte a los rusos en nuestros enemigos?
El interés de Europa se basa en fomentar la paz, la cooperación y los intercambios comerciales y en el respeto a ese gran pueblo que cada año dobla el número de visitantes que vienen a España que son europeos y por tanto, algún día formarán parte de la UE.
Por fortuna, nadie quiere la guerra y es la diplomacia la que debe resolver la ecuación.
¿Y qué pinta Garcia-Margallo ante la magnitud de este problema? La verdad es que muy poco.
Aunque el Sr. García Margallo a veces pueda ser confundido con un delegado de alguna firma comercial, es la voz oficial de España para asuntos exteriores, y se permite decir: Hay un “Absoluto paralelismo” entre el referéndum de Crimea y el propuesto por el Sr. Mas en Cataluña saltando por encima de la geografía, la historia y sobre todo la verdad.
Será difícil, pero el interés de Ucrania es formar parte de la Unión Europea, con las ventajas para un país de su nivel de desarrollo que ello conlleva, y mantener unas relaciones privilegiadas con Rusia por las razones económicas y los lazos históricos que la unen a este país.
Aunque el Referndum de el 1/12/91 contó con un 90% que apoyaba en Ucrania a la independencia respecto de Rusia, la situación geo-política-militar y económica de Crimea dista mucho de Cataluña – y sus pretensiones de independencia, identidad y supervivencia partidista- como lo muestra el propio Acuerdo de Amistad de 1977 entre Ucrania y Rusia, Acuerdo abierto a su renovación y quizás ahora bloqueado por errores de parte y parte.