AUXILIO SOCIAL

AUXILIO SOCIAL

La generación de españoles que vivió la posguerra recordará, sin duda, la actividad que desarrollaron diferentes gobiernos de la Dictadura, por medio del llamado Auxilio Social.

Auxilio Social atendía las necesidades básicas de una parte importante de la población, especialmente infantil,  en la que abundaban los huérfanos de guerra que pasaban hambre y en quienes había, por tal causa, un alto porcentaje de defunciones.

El Auxilio Social, copia de las organizaciones nazis,  surgió durante la Guerra Civil. En el año 1940 por Decreto de la Jefatura del Estado se constituyó en una de sus Delegaciones. Era una actividad laica que intentaba por métodos propios del fascismo prestar ayuda a los necesitados, sobre todo a los niños, aunque el Nacionalcatolisismo se indignó. ¿Por qué? Por verse excluido de unas actividades que tenía como propias en exclusividad, hasta el extremo de que los obispos reclamaron e intrigaron hasta conseguir formar parte del tinglado y añadir, al mismo, para hacer aún más repulsiva la situación, el aire caritativo de la Santa Madre, tan rechazable como la propia secta.

A lo largo de este año han surgido numerosas iniciativas de diferentes Gobiernos Autónomos con el fin de dar de comer durante el curso escolar, que intentaran prolongar durante el verano, a miles de niños que pasarían hambre de no contar con esta asistencia.

Es un disparate comparar la España de 2013 con la de 1940, la España de la posguerra del Auxilio Social, que se extendió a lo largo de más de doce años, con cartillas de razonamiento y epidemias de tuberculosis y tifus exantemático, que trasmitían los piojos y llevaban a la muerte a muchos chiquillos.

Pero dicha comparación la hizo, en su día, un famoso economista, que como tantos otros de sus colegas, son en la actualidad otra grave epidemia que padece la sociedad.

Actualmente, el hecho de que miles de niños de este país sufran hambre genera una actitud de rechazó total e indignación irresistible.

La España de 1940 tenía una población en torno a los veinte y seis millones de habitantes, de la que más del 33% eran analfabetos. En la actualidad los habitantes superan los cuarenta y cinco millones y los analfabetos son un 2%. La mortalidad infantil era en 1940 de 108´7 defunciones por cada mil nacimientos, en la actualidad es de 3´37 defunciones por cada mil nacimientos.  La vida media estaba entonces en los cincuenta años, hoy se sitúa por encima de los ochenta y uno. El producto interior bruto (en dólares actuales) estaba en 1940 por encima de los setenta y cuatro mil millones, en la actualidad está en el entorno del billón cuatrocientos mil millones. El producto  bruto por ciudadano (en dólares actuales) era en 1940 algo más de los dos mil quinientos dólares y en la actualidad está en el entorno de los treinta mil.

España era en 1940 un país subdesarrollado sometido a la tiranía de una sanguinaria Dictadura fascista( legitimada por el Nacionalcatolicismo), que se encontraba sin infraestructuras ni industria, y que tenía como principal actividad primaria una agricultura propia de siglo XIX. Aislado internacionalmente era incapaz de prestar asistencia sanitaria a su población y no podía alimentarla.

La España de 2013 es un país desarrollado, que tiene un régimen democrático y, formalmente, es un Estado no confesional. Forma parte de la Unión Europea y dispone de unas infraestructuras de primer orden. Es una potencia turística (como lo vuelven a demostrar datos recientes) y tiene una agricultura avanzada que exporta sus productos a todo el mundo, aunque necesita un impulso en el sector industrial para crear el tejido propio de un país industrializado. La sanidad pública está entre las mejores del mundo y así continuará si los gobiernos de la derecha no acaban con ella.

Lo que sorprender es que, en un país con las características que se han señalado, un porcentaje significativo de su población infantil pase hambre. Además, resulta muy difícil de entender, que solo en unos años, se haya pasado de hablar de una paga de subsistencia, a todos los ciudadanos con nacionalidad española, a tener que alimentar a una parte de la población por medio de las instituciones.

Resulta evidente que pese a los muchos cambios y avances que el país ha experimentado persiste una injusta distribución de la riqueza. En los años cuarenta el país estaba en la pobreza y la riqueza era mucho menos que en la actualidad, pero entonces se repartía lo mismo de mal que en el presente, lo que requiere una explicación de la clase política.

En realidad, lo que más falla entre los españoles es la justa distributiva de la riqueza, doctrina o pensamiento tradicional en quienes defienden el Bien Común o el Interés General y no el “Mal Común” ( versus “interés particular”)

 

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s