CICLOS Y CORRUPCIÓN

CICLOS Y CORRUPCIÓN

Leemos y escuchamos, con frecuencia, en los medios de comunicación noticias alarmantes sobre los millones de toneladas de alimentos que van a la basura, y sobre los millones de toneladas de basura, como materia orgánica, que generan los humanos.

Si recordamos el ciclo del carbono, que todos hemos estudiado, sabemos que esos millones de toneladas entran en el ciclo mencionado, pues gracias al cual la vida se mantiene sobre la tierra. Antes o después esa materia orgánica se oxidará para generar dióxido de carbono que lo asimilarán los vegetales y, a su vez, alimentarán a los seres vivos que producirán residuos. Así se completa un ciclo que nunca cesa.

El tratamiento de los casos de corrupción sigue en este país un ciclo, como la basura, que se inicia con escándalo y que se completa para terminar en un punto donde impera la indiferencia y que no tiene apenas consecuencias, ni penales, ni económicas, ni políticas para los corruptos. Este ciclo es una desdicha para la ciudadanía. Pero gracias al mismo, puede sobrevivir la clase política, integrada en organizaciones partidarias que tal y como en la actualidad se conciben y funcionan son nefastas. Ya que deterioran a la Democracia y la abocan a su destrucción.

Denuncias de diferentes procedencias, incluyendo las anónimas, investigaciones judiciales o periodísticas, o cualquier otro mecanismo hace que emerjan los casos más diversos de corrupción de los miembros de la clase política con los que se inicia el ciclo.

Las alarmas sociales se disparan y la Justicia se ve obligada a intervenir al mismo tiempo que el partido político implicado se enroca, para llevar a término una defensa a toda costa de la inocencia de la organización. En el caso de que las pruebas sean contundentes y la corrupción de entidad, los responsables de la organización prometen todo tipo de medidas para luchar contra la misma.

Los días trascurren, las alarmas sociales dejan de sonar y el caso poco a poco se va diluyendo, para dar entrada a los pasos siguientes. El ciclo continúa y en la vía jurisdiccional el procedimiento se encuentra con todo tipo de obstrucciones, lo que hace que se prolongue indefinidamente en el tiempo.

El Alcalde que fue por derecho propio el prototipo de la corrupción más descarada y repulsiva murió a edad avanzada y disfruto de una cuantiosa fortuna, fruto del delito, que pasó a sus herederos, aunque dejó pendientes más de cincuenta casos, por los que estaba encausado, en los juzgados por delitos de corrupción. El caso ya ni se recuerda, aunque sus sucesores mantuvieron similar conducta y algunos andan recorriendo el ciclo.

El mencionado Alcalde no se sabe si consiguió una marca de impunidad, todavía no superada, gracias no sólo a la labor obstruccionista de sus abogados y a las prescripciones. También influyó en ello sus excelentes relaciones con miembros de la judicatura, a los que agasajaba periódicamente.

Hay otro caso relevante que está recorriendo el ciclo, se trata de un político que fue presidente de Diputación y que lleva años implicado o encausado en casos de corrupción, que están en la vía jurisdiccional  sin que se resuelvan. El juzgado que tramita algunos de tales casos ha cambiado nueve veces de titular.

El último caso relevante que protagoniza el que fue tesorero de Partido Popular, que ha tenido tanto alcance y disparado las alarmas sociales, entrará en el ciclo y se apagará. Si sobrevive a la sentencia y tiene la desgracia de sufrir alguna condena ya se encargará el Gobierno de turno de indultarlo para que disfrute de su fortuna, fruto del delito, que por supuesto no retornará a las arcas públicas, de donde procede.

Las perspectivas son, día a día, más negativas con la organización partidaria actual. Sanear la política para fortalecer la democracia requiere de cambios radicales. Dejar las listas cerradas, que fortalecen a los partidos, e ir a distritos electorales que fortalecen al ciudadano y responsabilizan a los candidatos individualmente. Limitar el tiempo que los políticos puedan ocupar cargos públicos u orgánicos, que serán incompatibles con cualquier otro; y limitar también los puestos que se ocupan por libre designación en las Administraciones Públicas al mínimo imprescindible. Elegir en las empresas públicas por concurso de méritos a los cargos y a los trabajadores. Romper definitivamente con el hábito de buscar, para los políticos que dejan cargos públicos, los Consejos de Administración de las grandes empresas como destino.

Muchos españoles escucharon, con reiteración, durante los años de la dictadura, que los partidos políticos acabaron con las libertades y con la Democracia. Una obligación de los políticos, de todas las ideologías, es que ninguna persona tenga que escuchar en este país sentencias similares.

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2 pensamientos en “CICLOS Y CORRUPCIÓN

  1. Muy de acuerdo con todo lo expuesto en este artículo y en los dos anteriores (relacionados también con la corrupción y sus repercusiones en las instituciones). Y hacer hincapié en una idea anterior: que sean solo las personas más capacitadas y honestas las que asuman las responsabilidades del ejercicio de un cargo.en una actividad política; además de advertirles -mediante escrito- lo que se espera de ellos y lo que no deben hacer en ningún caso -por ser contrario a las leyes y a la ejemplaridad del cargo…-. Ya que los principales objetivos tienen que ser: actuar con transparencia y eficacia en el servicio al ciudadano (para conseguir su mayor bienestar…).

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