LAS REFORMAS WERTANAS YA SON UN ANTEPROYECTO DE LEY

LAS REFORMAS WERTANAS YA SON UN ANTEPROYECTO DE LEY

Cada gobierno de la democracia ha llegado al poder con una ley de educación bajo el brazo, para sustituir la que hizo el gobierno anterior. Tal proceder recuerda el quehacer de Penélope con su velo, que nunca lo terminaba porque deshacía por la noche lo que hacía durante el día. Al parecer el destino de la Educación, en este país, es que la rijan normas que no tengan vigencia el tiempo suficiente para contrastar, con  objetividad, su eficacia y hacer las correcciones técnicas pertinentes que sean necesarias. Lo que tendría que ser una exigencia de la sociedad a los partidos para que acordaran una política educativa que tuviera permanencia y que acordaran, también, mecanismo para corregirla y actualizarla, siempre para mejorar y garantizar el derecho constitucional sin dejarse llevar por intereses sectarios.

La Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación se aprobó cuando Rodríguez Zapatero  ocupaba la presidencia del gobierno y las reformas de la misma que anunció el ministro señor Wert, a los pocos días de su nombramiento, aunque corregidas y aumentadas,  ya se han concretado en un proyecto de Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad de la Educación.

Sobre el contenido del proyecto de Ley se han hecho todo tipo de comentarios en los medios de comunicación del país y el comportamiento de los partidos políticos ha sido variado, de los mismos son dignos de destacar el cinismo del Partido Popular, la egolatría de algunos nacionalistas con un desplante incoherente por ser desproporcionado en relación al contenido del proyecto de Ley que a ellos dicen que más le afecta, confirman así que están convencidos que son el obligo del mundo y que en torno a ellos tiene que girar todo el país, lo que consiguen, por desgracia, con demasiada frecuencia. Por último el papel del PSOE ha sido poco definido y tibio.

El borrador del proyecto de ley dice literalmente en su introducción: “reforma que huya de los debates ideológicos que han dificultado el avance de los últimos años”. Frente a tal propósito el partido popular potencia con el mayor cinismo un planteamiento ideológico como es la potenciación de las clases de religión, asignatura que volvería a tener valor curricular. Deja además claro por la forma de tratar el tema que no se trata de clases sobre la religión o religiones, sino de religión, de una única religión que al parecer debe ser la Religión Católica, como si estuviésemos en un estado confesional y retornara el nacionalcatolisismo. Es decir clases de adoctrinamiento religioso impartido por profesores designados por la cúpula de la clericalla católica y pagados por el Estado, con los recursos de todos los españoles, pertenezcan o no a la Iglesia Católica y sean o no practicantes dóciles a la jerarquía.     El PSOE tampoco fue contundente al respecto en la ley 2 de 2006, escudándose tras el contenido del Concordato con el Estado Vaticano, que como se ha repetido tantas veces no encaja en la Constitución del 78. Al mismo tiempo la educación para lograr buenos ciudadanos, desterrar prejuicios, entre ellos los religiosos, y difundir los principios fundamentales para construir una sociedad justa se margina. Se permite que disfruten de la subvención que reciben los centros concertados aquellos que discriminan por sexo, lo que significa volver  a comportamientos que impuso la Iglesia Católica, que controlaba la enseñanza, en la posguerra y que se mantuvieron durante la dictadura como pago a los servicios prestados. Es evidente que en este borrador de ley se aprecia una influencia determinante de la Santa Madre.

En relación a las medidas tomadas para luchar contra el abandono y el fracaso escolar la efectividad que puedan tener es más que dudosa, puesto que no se basan en la mejora de las técnicas didácticas para despertar la curiosidad y el interés de los alumnos, lo que es imprescindible junto con la racionalidad, la disciplina, el respeto a los profesores, la valoración del conocimiento y de las normas básicas de la convivencia, para conseguirlo y hacer que disminuyan los porcentajes tan desfavorables que se dan, así como mejorar las perspectiva de futuro para los estudiantes gracias a la educación y al conocimiento, sino que se han basado en incrementar las medidas de control, retornado así a la implantación de figuras similares a las antiguas reválidas aunque con otros nombres, así como a potenciar la competitividad entre los centros, lo que probablemente genere frustración más que estímulos por mejorar. Ambas actuaciones no hacen la enseñanza más atractiva y fructífera sino todo lo contrario.

El señor ministro ha presumido de seguir comportamientos de toro bravo, pero lo oportuno sería tener menos brutalidad y más inteligencia para emplearla en conseguir que, en torno al derecho constitucional a la educación, se agruparan todas las fuerzas políticas para elaborar una Ley Orgánica que perdurara gracias a que tuviera una calidad indiscutible.

 

 

 

 

Anuncios

Un pensamiento en “LAS REFORMAS WERTANAS YA SON UN ANTEPROYECTO DE LEY

  1. Hace mucho tiempo que España necesita de un Pacto de Estado sobre la Educación, con el correspondiente esfuerzo de consenso, diálogo, y mejora de la calidad, para evitar fracasos, frustraciones en la realización personal y responder a las exigencias del momento

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s