¿QUIÉN NEGOCIA CON DELINCUENTES?

¿QUIÉN NEGOCIA CON DELINCUENTES?
Cuando en un Estado de derecho los delincuentes andan sueltos y se les permite cometer nuevos delitos, en la impunidad, la seguridad jurídica de los ciudadanos está en grave riesgo de desaparecer y que la sociedad retorne a la barbarie.
No se puede negociar con los delincuentes. ¿Se puede negociar, acaso, con un violador, con un atracador, con un homicida? Lo máximo a lo que pueden aspirar tales malhechores, antes de comparecer ante un juez, es a negociar con el ministerio público una reducción de la condena que pidan para él, tras reconocer haber cometido el delito, arrepentirse y prometer no volver a delinquir.
El actual gobierno no solo está dando muestras de extrema debilidad, también está dando pie con su lentitud, escasas capacidades de respuesta y torpes reflejos a que otros delincuentes de semejante catadura se animen para llevar a término similares delitos. No impidió que hubiese urnas el uno de octubre, aunque es evidente que no tuvo lugar ningún referéndum. Se arrugó ante las críticas hechas al comportamiento de las fuerzas de seguridad españolas, cuando en cualquier país europeo, la parte del mundo con mayores garantías para sus ciudadanos, sus fuerzas de seguridad actúan con mucha mayor contundencia ante manifestaciones más pacificas y por motivos con clara justificación social.
Su reacción ante la traición de los mozos de escuadra ha sido ridícula y sin la menor repercusión sobre un cuerpo de seguridad del Estado que está para perseguir a los delincuentes, hacer cumplir las órdenes de los jueces y el Ministerio del Interior tiene autoridad sobre los mismos.
Los partidos políticos han tenido, ante esta crisis de Estado, un comportamiento orientado fundamentalmente a sus intereses partidistas. Especialmente digno de mención el de esa amalgama de comunismo, anarquismo, nacionalismo, independentismo y todos los ismos imaginables que le puedan ser útiles, de los llamados Podemitas.
Se comportan como si estuviesen en la Rusia de 1917 dispuestos al asalto del Palacio de Invierno. Lo que parecen ignorar es que están en la Unión Europea de 2017, es decir cien años después. Y aquellos que evocan el asalto al Palacio de Invierno como una gesta heroica, la realidad fue muy diferente a la que rememoran estos demagogos.
El 26 de octubre de de 1917 el palacio de Invierno estaba defendido por un batallón de mujeres y era la sede de un gobierno provisional presidido por un socialista. El zar Nicolás II había abdicado el 2 de marzo de 1917, y en agosto fue trasladado prisionero a Siberia. ¿Dónde está la gesta que evocan estos impresentables? Fue una traición a los socialistas.
Los delincuentes tienen que ser detenidos, y juzgados por los delitos cometidos.
En los países democráticos las negociaciones se hacen en los parlamentos, donde los representantes de la soberanía nacional tienen capacidad y libertad para tratar cuantos asuntos son del interés general, lo demás no pasan de ser trampas de los delincuentes en las que no deben caer los representantes de un pueblo soberano.

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LA PINZA SEPARATISTA CATALANA

LA PINZA SEPARATISTA CATALANA

Había muchos y variados signos de que, el 1 de octubre, día del Referendum ilegal convocado por la Generalitat, sería una fecha nefasta para la reciente historia de España, pero la realidad ha empeorado cualquier previsión razonable.
En efecto, ha fallado todo: ningún atisbo de racionalidad en un Govern que ha lanzado a la calle a la población (Hombres, mujeres, niños y ancianos) con premeditación y alevosía a una votación ilegal y objetivamente peligrosa, asegurando que iban a ejercer un derecho y asistir a una fiesta democrática. Los mossos de escuadra no han cumplido las órdenes del TJSC y han estado a disposición del separatismo de los políticos secesionistas que hoy controlan los mandos de la Generalitat. Por tanto, han sido cómplices de unos presuntos delincuentes y han permitido votar en algunos puntos, dotando de una apariencia de normalidad estas votaciones. Hubiera sido muy sencillo para los mossos, que cuentan con 17.000 efectivos en Cataluña, custodiar e impedir la entrada en los puntos de votación habilitados a tal fin.
Ha fallado también el dispositivo estatal de policías y guardia civil puestos sobre el terreno y sobre todo sus mandos y la coordinación inter-policial que, en efecto, ha cerrado colegios y requisado urnas pero utilizando a veces una violencia puntual e innecesaria, que ha producido carreras, contusiones, algunos heridos y, sobre todo, fotos de la policía “Apaleando al pueblo” impagables para la tesis independentista del Estado represor. Además, y esto es lo peor, no tenían un plan B ante la pasividad de la policía catalana. Naturalmente esto no es responsabilidad de los agentes que han sufrido la hostilidad de los separatistas, sino del Ministerio del Interior y del Gobierno de la Nación.
Ha fracasado también, como acaba de afirmar Inés Arrimadas, la gestión del 1-O por parte del gobierno de Mariano Rajoy. Hace meses que asegura que el Referendum en Cataluña no se iba a celebrar. Lo ha dicho en foros nacionales, internacionales y “urbi et orbi” con toda rotundidad y solemnidad, porque no hay urnas, ni papeletas, ni colegios electorales, ni posible escrutinio. Pues bien, ha habido urnas, papeletas, puntos de votación, votantes y un recuento sin garantías que ha dado el resultado que han querido los separatistas. Rajoy ha pensado que la situación potencialmente explosiva de Cataluña se iba a resolver con declaraciones tan engoladas como huecas, burofaxes del TSJC y el Tribunal Constitucional y, en última instancia, enviando a la policía y la guardia civil. Todavía no ha comprendido que el Govern se ha situado al margen de toda legalidad no solo española sino también catalana porque ninguna ley reconoce el derecho unilateral de independencia. El Govern sabe la debilidad de Rajoy y su gobierno, su escaso apoyo parlamentario y lo aprovecha. Es difícil pensar que con un gobierno de Felipe González e incluso, de José María Aznar, hubiéramos llegado a esta situación.
La gravedad del desafío secesionista está potenciada por la pinza establecida por dos fuerzas en principio antagonistas: Cierta burguesía catalana muy próxima a la Administración Autónoma o dentro de la misma – Los Pujols – receptora de sus subvenciones y beneficiaria del célebre 3%, las élites extractivas que glosaba Molinas; y los restos espurios del movimiento anarquista catalán, representados por la CUP. Es decir, la alianza entre el nacionalismo y el populismo según la tesis de Santos Juliá que compartimos. Esta pinza es la que ha permitido lanzar a una parte de la población a la calle contra el Estado, acorralar a regidores socialistas que cumpliendo con la Constitución se han negado a abrir puntos de votación, cercar a policías que cumplían resoluciones judiciales y, en definitiva, amedrentar a la mayoría de la población de Cataluña que no ha participado de esta “Algarada institucional”. A esta mayoría del “seny ”hay que decirle que no está sola, pues cuenta con la solidaridad de todos los socialistas españoles.
A estas alturas no hay soluciones buenas, en cualquier caso todas pasan por el restablecimiento de la legalidad en Cataluña, es decir del Estatut y la Constitución. También deberán cambiar los protagonistas, es difícil pensar que Puigdemon y Rajoy, que nos han traído hasta aquí, vayan algún día a solventar el conflicto que, de manera tan irresponsable, han contribuido a crear.

EL FUTURO DE CATALUÑA DESPUÉS DEL 1 DE OCTUBRE

EL FUTURO DE CATALUÑA DESPUES DEL 1 DE OCTUBRE
Hablar a estas alturas del “Embrollo catalán” es quedarse corto porque en la actualidad constituye el mayor problema que tiene ante sí la democracia española desde los lejanos días de 1981, cuando Tejero, pistola en mano, asaltó el Congreso de los Diputados. Aquí no hay armas de por medio pero el golpe institucional violando el Estatut y la Constitución, perpetrado por la mayoría de la mesa del Parlament y por el govern de la Generalitat, es potencialmente tan letal para el país como aquella, felizmente fracasada, intentona golpista.
No se puede decir que hayamos llegado a esta situación rápida ni casualmente, sino dialécticamente. En efecto, han sido años de insidias, tergiversación de la historia, persecución de la lengua común y cooficial y otras tácticas separatistas, por una parte, correspondido por otra de negligencia, falta de visión y ventajismo político a la hora de administrar un país como España a base de ceder continuamente a las presiones y peticiones del nacionalismo catalán. Este craso error lo han cometido todos los partidos que hasta ahora han gobernado España.
¿Y ahora qué? ¿Qué podemos hacer en este momento? ¿Cómo detener este disparate? Estamos ante unos fanáticos independentistas que se creen legitimados para saltarse todas las leyes habidas y por haber y crear una nueva legalidad, hablando en nombre del pueblo catalán y con las urnas como instrumento de destrucción masiva. Saben que mienten y que hay graves defectos de fondo y forma en su acción política pero, estiman nimiedades esas cuestiones en aras a la consecución del gran objetivo: La independencia de su país. La soberbia y la desmesura catalanista, a modo de una extralimitación nefasta, son hechos constatables; pero, en contraposición, tenemos el gobierno de Rajoy incapaz en un lustro de poner una idea política sobre el tablero. Sólo dice que hay que cumplir la ley… Claro que hay que cumplir la Constitución, el Estatut, el Código Civil, el Penal y el Reglamento de La Comunidad de vecinos, pero la política y los políticos están para resolver conflictos, pues esa es su función principal. Este es un conflicto para un estadista y Rajoy no lo es.
No somos equidistantes porque este es un golpe al Estado de Derecho español y porque los independentistas, como los partidarios del Brexit, no han calculado qué efectos reales tendría para Cataluña salir de España y de Europa. Así pues, ¿qué se puede hacer? De momento impedir el Referendum del 1 de octubre. Sería devastador para el Estado Español y para Cataluña que llegara a celebrarse, porque tan sólo su celebración en las actuales condiciones implicaría un triunfo, a lo peor, irreversible del independentismo. En este sentido, sólo cabe apoyar al Gobierno de la Nación, es decir, al Gobierno del Estado Social y Democrático de Derecho de España. La celebración del referéndum secesionista significaría para el Estado obviar y burlar sus más altas instituciones. Para Cataluña sería la cristalización definitiva del cisma propiciado por los Mas, Puigdemons, Forns, Forcadells, Junqueras y demás compañeros mártires, en la sociedad catalana. Todo ello por no hablar ni de la CUP -anarquistas cerrilmente nacionalistas-, a la que votan los más ricos de los catalanes, ni de los Puyols encausados todos ellos por delitos económicos.
A partir del 2 de octubre, se abre un tiempo nuevo en el que efectivamente, habrá que negociar. Por ello, quizás, ya se hace referencia al federalismo de la reconciliación –haciendo alusión a la realidad canadiense-. Después de la evaluación de daños, Rajoy no podrá seguir ocultándose tras el Supremo, el Constitucional, los jueces y los fiscales; deberá poner una o varias opciones políticas sobre la mesa teniendo en cuenta que nos afectan a todos y por tanto, tienen que respetar la dignidad y los intereses de todos los españoles. La solución no debe ser para Cataluña si no para España en su conjunto. Y no puede ser acordar más autogobierno para esa Comunidad Autónoma porque, esa senda, transitada por los presidentes del gobierno que en España han sido y son, nos ha llevado al precipicio actual.
Si la cuestión es simbólica y nominativa, se puede resolver. Si el problema se solventa con una reforma de la Constitución que nos conduzca a un Estado tipo República Federal Alemana, también, pero si se trata de la independencia o de obtener réditos a cuenta de la misma, más vale que le digamos ya a los independentistas que NO. Ningún Estado serio negocia su partición.
Así pues, a menos que sean capaces de desgajar Cataluña de la Península Ibérica y alejarse navegando por el Mediterráneo, van a seguir formando parte de esta vieja nación que se llama España, y de la que velis nolis forman y seguirán formando parte de su Historia.

HACIA LA REFUNDACIÓN DE NACIONES UNIDAS

HACIA LA REFUNDACIÓN DE NACIONES UNIDAS

Por José Mora Galiana

Tras los hechos terroristas de los días 16 de agosto en Alcanar (Tarragona), el 17 en la Ramblas de Barcelona, y el 18 en Cambrils (Tarragona), se ha escrito desde distintos puntos de vista sobre redoble de la seguridad, sobre recelos y descoordinación institucional –en el contexto del proceso secesionista catalán-, sobre yihadistas y musulmanes e inmigrantes, sobre las amenazas del ISIS a España – incluso concretamente a Andalucía-, sobre la necesaria cooperación entre los Estados de la Unión Europea, sobre la Ley de Seguridad Nacional (LSN)…, y también sobre la urgente refundación de Naciones Unidas (tal como viene postulando Federico Mayor Zaragoza (ahora en su artículo: “Ante amenazas globales, alianzas globales”).

Como viene a decir Josep Fontana, en El siglo de la revolución, análisis histórico de 1914 a 2017, estamos ahora inmersos en “La era de la desigualdad”, desigualdad en las sociedades desarrolladas y desigualdad de la Naciones, con muchos interrogantes abiertos hacia el futuro. Quizás por ello, más allá de La España Autonómica – que planteaban Tierno Galván y Antoni Rovira en la primavera de 1985- y más acá de El mito nacionalista –en la crítica de Fernando Savater de 1996, convenga subrayar o entresacar de las recientes reflexiones de Mayor Zaragoza, los siguientes puntos (ver http://www.desarrolloliberador.blogspot.com):

1) Es urgente actuar de tal modo que se eviten tantas y tantas víctimas, y tantas y tantas muertes, teniendo en cuenta que todas las vidas humanas del mundo valen lo mismo, y que todas las muertes y todas las víctimas son personas de la Comunidad Humana, ya sean víctimas del terrorismo, del sistema de la carrera armamentística (4.000 millones de dólares diarios de gasto), ya sean víctimas – cotidianas, infantiles, y anónimas- del hambre, la desnutrición y las enfermedades, o de las migraciones de personas y comunidades que buscan un lugar mejor para poder vivir con dignidad.

2) “La Europa insolidaria que nos estremece y sonroja no sólo es incapaz de llevar a cabo la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea sino que aplaza el cumplimiento del gran acuerdo de cooperación que ya se ha proyectado en varias ocasiones para hacer frente al terrorismo, mediante una serie de medidas bien articuladas: coordinación permanente con intercambio de datos, experiencias, … por medio de los servicios de inteligencia en interacción constante a escala europea, y sustancial incremento del número y preparación de los agentes de seguridad, adoptando todas las medidas preventivas posibles y evitando las acciones que pueden incitar el rencor, la animadversión, el fanatismo. ”

3) Tolerancia cero con la yihad, pero igual contundencia con todo tipo de terrorismo, con el racismo de Le Pen, con las manifestaciones fascistas y neonazis, y los alardes de supremacía de algunos ciudadanos blancos de los Estados Unidos, y…tolerancia cero con los países árabes que, desde su colosal riqueza, han acallado las reacciones internacionales por su permanente y descarada ayuda a las variantes del islamismo violento que fomenta el ISIS…

4) “La única manera de impedir nuevas acciones bélicas inaceptables, de encauzar conflictos armados en curso, de desmantelar tráficos de toda índole, de mediar con autoridad en situaciones de enfrentamiento en cualquier parte… es reforzar el multilateralismo democrático, convocando al efecto, con urgencia histórica, con el apoyo generalizado de los Medios de Comunicación, una Asamblea General de las Naciones Unidas que resolviera la eliminación de los medios masivos de exterminio, facilitar los procesos de paz y garantizar la habitabilidad de la Tierra. Estas Naciones Unidas cumplirían, por primera vez desde su fundación, lo que establece la Carta: “Nosotros, los pueblos”, y permitiría la adopción unánime de un nuevo concepto de seguridad. La Asamblea General contaría con el 50% de representantes de los Estados y el 50% de representantes de entidades de la sociedad civil. Al Consejo de Seguridad actual se le añadirían un Consejo Socioeconómico y otro Medioambiental. ”

Lo de la descoordinación supuesta o real entre los responsables del Estado Español y la Comunidad Autónoma de Cataluña por la no aplicación inmediata de la LSN es, o puede haber sido, una falta grave de responsabilidad o una deficiencia institucional en el conjunto de carencias de voluntad política efectiva que nos aquejan globalmente en la Comunidad Humana Mundial.

Sabemos de la poca voluntad política de las grandes potencias mundiales para ponerse de acuerdo en caminar hacia la Paz Perpetua, fomentar el federalismo político solidario y refundar, en consecuencia, Naciones Unidas para que sea efectiva y operativa ante los grandes retos de la Comunidad Humana. Nuestra obligación ética y política es insistir, no obstante, una y otra vez, en esa exigencia con el fin de lograr: a) una mayor igualdad, seguridad y libertad para toda persona humana y para todos los pueblos del Planeta Tierra; b) una justa distribución de la riqueza; c) la necesaria corresponsabilidad en el desarrollo económico solidario; y d) la conservación adecuada del Medio Ambiente –como Patrimonio de la Humanidad- a transmitir a las generaciones venideras, en cuanto que Casa Común de toda persona humana.
José Mora Galiana

EL FUROR JUSTICIERO

EL FUROR JUSTICIERO
Sobre la situación del tercer poder, en nuestro país, se ha escrito y criticado mucho en los últimos tiempos. Lo que es lógico en un estado democrático. Pues debe ser una exigencia de la ciudadanía que el tercer poder, además de independiente, funcione de forma adecuada. Si son merecedores de críticas el Legislativo y el Ejecutivo, ¿por qué no lo va a ser el Judicial?
Las críticas sobre la lentitud de la justicia han sido permanentes. Con la avalancha de la corrupción han surgido otros aspectos dignos de críticas, no sólo por el comportamiento de tribunales y ministerio fiscal, sino también y sobre todo por la falta de respeto -por parte de los medios de comunicación, los partidos políticos y la sociedad en general- respecto del principio de la presunción de inocencia, un derecho básico que se respeta muy poco. Las consecuencias de tal comportamiento, condenable sin reservas, causan estragos entre los ciudadanos inocentes dados por culpables antes de que los tribunales se pronuncien.
Ciertos jueces contribuyen a veces, directa o indirectamente, llegar a tal estado de cosas pues presos de un furor justiciero incontrolado se dejan arrastrar al saber que de su proceder, en ningún caso, se les va a pedir ningún tipo de responsabilidad, a no ser que se trate de un caso claro de prevaricación.
En Andalucía, más allá del correcto funcionamiento del Poder Judicial, se ha dado un prolongado periodo de furor justiciero que, sin duda, merece la pena de ser comentado.
El periodo se inició con el caso Mercasevilla, empresa municipal, se conectó con un caso de subvenciones de la Junta de Andalucía, que llevaron al caso de los ERES y paralelamente como si mandará un poderoso impulso incontenible de furor justiciero se inició el caso de las subvenciones de los cursos de formación para trabajadores, a cargo del Gobierno de la Comunidad Autónoma.
A lo largo de los años trascurridos se han sucedido las acciones judiciales que hasta la fecha han dejado un saldo demasiado negativo para el tercer poder, con consecuencias nefasta para cientos de ciudadanos.
Los imputados por cientos se han visto condenados desde el principio, algunos encarcelados, obligados a pagar fianzas desmesuras y destruidas sus vidas familiares, profesionales y sociales, simplemente porque en ningún caso se ha respetado su derecho a no ser condenados antes de someterse a juicio.
La realidad actual es sencillamente inadmisible para un Estado Democrático de Derecho. El resultado final del caso de los terrenos de Mercasevilla es el siguiente: de los 18 imputados 8 fueron exculpados y los otros 10 han ido a juicio y han sido declarados inocentes por el tribunal.
En el caso de los ERE hasta la fecha ya han sido exculpados 24 de los imputados y no se sabe bien cómo terminaran los que irán a juicio o continúan imputados.
El caso de los cursos ha sido, quizá, el más lamentable pues se ha diluido como un azucarillo en agua. Las consecuencias han sido sin embargo extremadamente negativas, pues demás de los efectos destructivos para las vidas de los que fueron imputados, está la incidencia sobre trabajadores y empresarios. Los primeros se han quedado sin cursos formativos, durante tres años, tan necesarios siempre y en especial en un periodo de crisis económica y de altísimo índice de paro, como lo tenía Andalucía. Los empresarios y profesionales del sector, también se han visto afectos, han quebrado cientos de pequeñas empresas y entidades dedicadas a tal actividad y miles de puestos de trabajo han desaparecido, sin olvidar los cientos de millones de euros que la Junta de Andalucía ha perdido, fondos europeos, al suprimir la impartición de cursos durante años. (800 millones de euros según el Sindicato Andaluz de Funcionarios, otras fuentes elevan la cantidad hasta 1.100 millones de euros)
El balance del furor justiciero en Andalucía ha dado, hasta ahora, un balance desolador y puede incrementarse en el futuro, para mal de la vida e intereses de los andaluces.
El tercer poder cuenta con capacidad para impedir los furores justicieros, y si a alguno no se le puede ponerle freno a tiempo tiene la obligación, en su momento, de depurar responsabilidades como lo hacen los otros dos poderes del Estado.

LA PLURINACIONALIDAD Y EL PSOE

LA PLURINACIONALIDAD Y EL PSOE

Autor: FERNANDO PINEDA LUNA

Es ya evidente la recuperación interna del PSOE y la renovación programática, emanada de su reciente 39 Congreso Federal. El Partido Socialista ha conseguido acrecentar la ilusión de militantes, simpatizantes y votantes e intensificar su participación directa, tanto en asuntos orgánicos como institucionales, y el consiguiente aumento de la confianza ciudadana en su proyecto.
Sin embargo, la presión mediática, que mayoritariamente defiende los intereses del insolidario neoliberalismo capitalista, cada día más opuesto al blindaje y crecimiento del Estado del Bienestar, objetivo inexcusable del PSOE, continúa su campaña de acoso y derribo a la nueva Comisión Ejecutiva Federal, presentando a los socialistas divididos y enfrentados. Para ello, sigue utilizando su habitual modo de falsear la realidad, manipulando sistemáticamente frases de sus dirigentes, sacadas de contextos. En estos momentos, las “palabras mágicas” utilizadas son “plurinacionalidad” y “nación de naciones”.
Pues bien, la “plurinacionalidad” del Estado Español y la España como “nación de naciones” son conceptos veteranos en el PSOE, como demuestran tanto documentos de debate como resoluciones orgánicas.
Empezando por el final, la Comisión 1ª de la Ponencia Marco, “Marco Estratégico, Ponencia Política y Social”, que aprobó el 39 Congreso Federal y que, por lo tanto, es de obligado cumplimiento para toda su organización y militancia, dice textualmente en su apartado “Un modelo territorial estable y equilibrado” que “el federalismo, con sus premisas de cooperación, colaboración, solidaridad y lealtad institucional e interterritorial, como se defiende en nuestra “Declaración de Granada”, puede y debe ser la solución de una España orgullosa de su diversidad y comprometida con el autogobierno de las Comunidades Autónomas que la integran”.
La renombrada “Declaración de Granada” del año 2013, que sólo es un importante documento de trabajo para ayudar a construir un modelo de Estado Federal, que sea el mejor posible y el más aceptado por toda la ciudadanía española, estuvo basada en un documento que la “Fundación Socialista Alfonso Perales” encargó en el año 2012 y en el que participaron José Antonio Pérez Tapias y Gregorio Cámara Villar, Secretario de Libertades y Política Territorial de la actual Comisión Ejecutiva Regional del PSOE-A, con el objetivo de poder conducir la territorialidad de España desde el Estado de las Autonomías al Estado Federal. Pues bien, en tal documento previo a la llamada “Declaración de Granada” se asegura que el federalismo debe ir de la mano de un concepto “plurinacional del Estado”.
Retrocediendo históricamente al año 2010, el ex presidente Felipe González y la ex ministra Carme Chacón defendieron la idea de España como “nación de naciones”, entendiendo que ello era bueno para la estabilidad y el desarrollo de su modelo territorial.
También se ha interpretado torticeramente por muchos el adjetivo “asimétrico”, aplicado al Estado Federal, con el objetivo de exponer falsas divisiones internas en el PSOE sobre tal modelo de Estado. Nada más lejos de la realidad, porque todos los socialistas defienden la misma España, su unidad, pero también su diversidad, es decir, su asimetría, basada en razones geográficas, lingüísticas, culturales e históricas.
Si seguimos retrocediendo en el tiempo, topamos, como ejemplo de lo dicho, con los hitos históricos vividos en Andalucía los días 4 de Diciembre de 1977 y 28 de Febrero de 1980, cuando el pueblo andaluz reivindicó en la calle su autonomía política, proceso iniciado durante la Segunda República y truncado al final del mismo por el fascista golpe de Estado. ¿Qué exigía el pueblo andaluz entonces? Un autogobierno que, sin romper la unidad de España, le permita gestionar su propia diversidad geográfica, cultural e histórica.
Aún más atrás, la propia Constitución Española de 1978 consagra el Estado de las Autonomías. Ya en su preámbulo alude a “los pueblos de España”. En su artículo 2 reconoce el derecho a la autonomía de “las nacionalidades y regiones” que integran España. Parece, por lo tanto, sin duda, que la propia Constitución de 1978 está más cerca de la “plurinacionalidad” y de la España como “nación de naciones” que los actuales medios de comunicación 39 años después. Esta fórmula es obra del socialista segoviano Anselmo Carretero (1908-2002), federalista, quien proclamaba en su obra “Las nacionalidades españolas” que la pluralidad de sentimientos de pertenencia es consustancial a la historia de España y que ésta aparezca como “nación de naciones” no debería desagradar a ningún español. Él ni siquiera establece distinción entre nacionalidades y regiones, porque todas merecen el nombre de “nación, que se integra en una nación mayor”.
Finalmente, Antoni de Capmany de Montpalau i de Surís escribió en su panfleto “Centinela” (1808), dirigido a movilizar a los españoles contra los invasores franceses que “¿Qué sería ya de los españoles si no hubiera habido aragoneses, valencianos, murcianos, andaluces, asturianos, gallegos, extremeños, catalanes, castellanos…? Cada uno de estos nombres inflama y envanece y de estas pequeñas naciones se compone la masa de la gran Nación, que no conocía nuestro conquistador, a pesar de tener sobre el bufete abierto el mapa de España a todas horas”.
El PSOE, partido fundador e integrado en la Internacional Socialista o Segunda Internacional, es contrario a cualquier tipo de nacionalismo excluyente, sea éste de carácter independentista o centralista.
El PSOE, por lo tanto, jamás defenderá la “España Una, Grande y Libre” del nacionalcatolicismo fascista ni la independencia de ninguno de los pueblos de España, sino su unidad en la libertad, la igualdad y la solidaridad de todos los españoles, independientemente de su lugar de procedencia o residencia. Pero, también y simultáneamente, como siempre hizo durante sus 138 años de historia, seguirá luchando por la España diversa y plural.
Hoy, de acuerdo con sus resoluciones aprobadas en el 39 Congreso Federal, el PSOE, con el empuje de todos sus militantes, simpatizantes y votantes está obligado a emprender el camino de convertir España en un Estado Federal, que, en base a la soberanía nacional, respete su unidad, como garantía de la igualdad de derechos y deberes políticos y sociales de todos los españoles, y defienda su plurinacionalidad, como aval de su diversidad por razones geográficas, lingüísticas, culturales e históricas.
Fernando Pineda Luna (8-VIII-2017).

GLOBALIZACIÓN DE LA INDIFERENCIA

Globalización de la indiferencia
Posted: 20 Jul 2017 03:27 AM PDT
“De olvido moriréis…”

Federico Mayor Zaragoza

Recuerdo con profunda gratitud la perseverancia de Forges reiterando en sus viñetas la tragedia de Haití… y la de muchos seres humanos después de catástrofes naturales o provocadas, haciendo especial hincapié en las circunstancias de extrema pobreza y desamparo en que viven cada día millones de personas sin que se les preste la menor atención por considerarlo un “hecho habitual e inevitable”.

Es imprescindible y apremiante recordar cada amanecer que mueren diariamente de hambre miles de niñas y niños, mujeres y hombres al tiempo que se invierten en armas y gastos militares 4.000 millones de dólares. Es inadmisible desde todos los puntos de vista que, en lugar de elaborar un nuevo concepto de seguridad que no sólo se preocupe y ocupe de los territorios y fronteras sino de la alimentación, acceso al agua potable, servicios de salud, cuidado del medio ambiente y educación de los habitantes de estos espacios tan celosamente protegidos.

Es una vergüenza que, cuando no hay recursos para la puesta en práctica de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y de los Acuerdos de París sobre Cambio Climático -especialmente cuando el Presidente Trump ha advertido ya que los Estados Unidos no los cumplirán- la única medida que ha merecido el unánime consenso en la Unión Europea, en el G-7 y en el G-20 ha sido la de aumentar los gastos militares! El 17 de julio la prensa anuncia que Francia y Alemania desarrollarán conjuntamente un avión de combate europeo. Yo pensaba que iban a anunciar que se restablecería una ayuda importante al desarrollo de los países que más necesitan asegurar unas mínimas condiciones de vida digna en sus lugares de origen para evitar, precisamente, los flujos emigratorios. Y no hay ninguna reacción. Y los ciudadanos de Europa siguen admitiendo lo inadmisible.

Se está desaprovechando el inmenso potencial de una tecnología digital que permite que los seres humanos, silenciosos y obedientes desde el origen de los tiempos, puedan expresarse por fin sin cortapisas y defender sus derechos con firmeza. Era de esperar unas reacciones a escala mundial frente a quien atenta contra las condiciones de vida de las próximas generaciones (¡muy próximas!), advirtiendo al magnate que si no cambia radicalmente de criterio, la humanidad, “Nosotros, los pueblos…”, dejaremos, por ejemplo, de adquirir productos norteamericanos… Si Trump “bloquea… ¡bloquearemos a Trump!”.

No podemos seguir mirando hacia otro lado. No podemos dejarnos anonadar por la vorágine de noticias que nos convierte en espectadores impasibles, dominados por el colosal poder mediático (por las terribles “armas de distracción masiva” en afortunada expresión de Soledad Gallego).

En París, el 20 de enero de 1990 escribí estos versos al final de un poema: “Sabemos / y por lo tanto / no tenemos excusa. / ¿Cómo podemos / conciliar el sueño / siendo cómplices?”.

Hasta hace poco no sabíamos lo que sucedía. Ahora sí. Ahora la indiferencia es culposa… “Y no te olvides de Haití… ni de los que se ahogan en el Mediterráneo (más de 6,000 ahogados en 2016 y en 2017 ya van más de 1,600…). “El rayo que no cesa”… y nosotros sin tiempo para reflexionar, para decidir cumplir nuestros deberes, más urgentes ahora por tratarse de procesos en los que pueden alcanzarse puntos de no retorno. ¡Qué afrenta para nuestros hijos y nietos…!

Cuanto más alerta deberíamos estar, cuanto más reactivos, cuanto más tendríamos que tener en cuenta el mañana… más tenemos en cuenta el presente, más ensimismados nos hallamos, más miopes… y aceptamos sin remordimiento lo inaceptable. ¡Y no te olvides de Haití ni de todos los “Haities”! Allí escribí en enero de 1995: “Se fueron los últimos / soldados / y estalló la paz/ en vuestra vida, / sin reporteros / que filmen/ cómo se vive y muere / cada día. / Ya no saldréis / en las pantallas / para aguar / las fiestas y el vino / de los ricos. / Ya no moriréis / de bala y fuego. / De olvido / volveréis a moriros. / Como siempre.”

Hambre, desamparo, sumisión. Tenemos que implicarnos decididamente y con denuedo contra todo tipo de violencia. El Papa Francisco decía hace poco que “no es fácil saber si el mundo de hoy es más o menos violento que antes, ni si los medios de comunicación modernos y la movilidad de nuestra era nos hacen más conscientes de la violencia o más acostumbrados a ella”. Recuerdo cuánto me impresionó escuchar al Prof. Juan Antonio Carrillo Salcedo alertarnos, con la anticipación que le caracterizaba, sobre la “globalización de la indiferencia”.

Es especialmente peligroso y motivo de alarma que el desorden establecido sirva para “normalizar” las progresivas diferencias entre ricos y pobres, entre encumbrados y menesterosos. El clamor popular, la voz de la gente debe promover sin demora el restablecimiento de un multilateralismo democrático, de unas Naciones Unidas que puedan cumplir, con los recursos personales, técnicos, de seguridad y financieros adecuados, la misión que le corresponde a escala planetaria, marginando ya para siempre el nocivo “invento” neoliberal de los grupos plutocráticos (G7, G8, G20).

Y también en la vida cotidiana una democracia genuina, que no tenga en cuenta a las mayorías numéricas -sobre todo, embravecidas- si no seguir puntualmente los “principios democráticos” que, según la Constitución de la UNESCO, deben “guiar a la humanidad”.

Ahora ya no hay excusa. Ahora ya no cabe el olvido porque “Nosotros, los pueblos…” podemos expresarnos, podemos participar, libre y responsablemente, de la transición histórica de la fuerza a la palabra.

Federico Mayor Zaragoza